Un grupo del bloque negro llegó a la puerta 8 del inmueble y enfrentó a granaderos con vallas y piedras. La policía montada los obligó a retirarse.
Un contingente de encapuchados marchó por la Avenida del Imán y llegó directo a la entrada del estacionamiento del Estadio Ciudad de México. Nadie los detuvo en el camino: no había policías en ese tramo. Al verlos llegar, el personal de apoyo y los voluntarios que trabajaban en los accesos abandonaron sus puestos por miedo a ser agredidos.
Una vez frente al estadio, el grupo arremetió contra los granaderos que custodiaban la puerta 8. Les lanzaron vallas plásticas verdes, piedras y otros objetos. Los uniformados aguantaron el embate detrás de sus escudos y mantuvieron la línea de contención.
La Secretaría de Seguridad Ciudadana respondió de inmediato. Desplegó policía montada y personal de inteligencia para recuperar el control. Los efectivos empujaron al contingente hacia atrás, lejos de las puertas, hasta las calles del Circuito Azteca y la Avenida del Imán.
Al cierre de esta nota, los encapuchados permanecían concentrados en las vialidades cercanas al estadio. La policía los vigila de cerca. Los accesos al recinto siguen resguardados.


