Etiqueta: Grupo Salinas

  • ¡Se le acaba el tiempo!  Salinas Pliego tiene hasta enero para pagarle al SAT deuda de 51 mmdp

    ¡Se le acaba el tiempo! Salinas Pliego tiene hasta enero para pagarle al SAT deuda de 51 mmdp

    El SAT notificará en enero el requerimiento de pago por 51 mil millones de pesos, tras agotarse todos los recursos legales.

    Luego de que la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) desechó los últimos recursos legales, Grupo Salinas deberá pagar una deuda fiscal de 51 mil millones de pesos al Servicio de Administración Tributaria (SAT), informó su titular, Antonio Martínez Dagnino, durante la Mañanera del Pueblo. La notificación formal se realizará en enero de 2026, cuando iniciará el plazo para el pago voluntario.

    La presidenta Claudia Sheinbaum subrayó que se trata de un asunto estrictamente legal, administrativo y jurídico, y dejó claro que el gobierno federal actuará conforme a derecho. Explicó que, una vez notificado el requerimiento, las empresas involucradas pueden solicitar descuentos o ajustes, tal como lo permite el Código Fiscal de la Federación, pero advirtió que, de no cumplir, se activarán los procedimientos correspondientes.

    Martínez Dagnino precisó que la legislación fiscal contempla reducciones de hasta 39 por ciento, siempre que se cumplan los criterios legales y las sentencias emitidas por los tribunales. Recordó además que el artículo 31 constitucional obliga a todas las personas físicas y morales a contribuir de manera proporcional y equitativa al gasto público.

    El caso se remonta a 2013, cuando el SAT determinó adeudos por Impuesto Sobre la Renta (ISR) correspondientes a los ejercicios fiscales de 2008 a 2013. Desde entonces, Grupo Salinas promovió múltiples impugnaciones en distintas instancias, las cuales fueron rechazadas de manera definitiva este año por la Corte, validando la actuación de la autoridad fiscal.

    Sheinbaum añadió que la Procuraduría Fiscal y la Secretaría Anticorrupción y Buen Gobierno han supervisado el proceso para garantizar su legalidad y transparencia. Insistió en que el tema no debe politizarse, pues se trata de hacer cumplir la ley sin privilegios.

    Con la notificación en enero, el SAT abrirá formalmente el plazo para que la empresa cubra el adeudo o solicite los mecanismos legales de pago. De no hacerlo, la autoridad fiscal podrá avanzar hacia medidas de cobro forzoso, conforme a la normatividad vigente.

  • Jueza rechaza concurso mercantil de petrolera de Salinas Pliego y la deja sin protección legal

    Jueza rechaza concurso mercantil de petrolera de Salinas Pliego y la deja sin protección legal

    Una jueza federal rechazó el concurso mercantil de Typhoon Offshore, dejando a la empresa expuesta frente a acreedores en medio de una crisis financiera marcada por adeudos millonarios.

    La petrolera Typhoon Offshore SAPI, vinculada al empresario Ricardo Salinas Pliego, sufrió un golpe judicial luego de que una jueza federal desechara su solicitud de concurso mercantil, figura legal utilizada por empresas en insolvencia para frenar embargos y renegociar deudas bajo supervisión judicial.

    La jueza Segunda de Distrito de Concursos Mercantiles, Ruth Huerta García, rechazó la demanda de concurso mercantil voluntario 18874/2025, promovida apenas el pasado 12 de diciembre, de acuerdo con información difundida por Reforma. Hasta el momento, no se han hecho públicos los argumentos que sustentan la resolución, pero el efecto inmediato es claro: Typhoon quedó sin protección legal frente a sus acreedores.

    El concurso mercantil suele ser un salvavidas financiero para compañías al borde del colapso, ya que permite congelar acciones legales y negociar pasivos. Que el tribunal lo haya desechado de entrada no sólo retrasa cualquier reestructura, sino que expone a la empresa en uno de sus momentos más críticos.

    Aunque Typhoon Offshore aún puede impugnar la decisión o presentar nuevamente la solicitud, el mensaje del juzgado es contundente: la vía de escape legal no convenció al Poder Judicial, al menos en esta primera instancia.

    La situación financiera de la empresa se ha manejado con opacidad. Typhoon comparte domicilio fiscal con TV Azteca, otra firma emblemática del conglomerado de Salinas Pliego, y no publica estados financieros actualizados, por lo que se desconoce el tamaño real de sus pasivos.

    Lo que sí es público es que la compañía cesó operaciones en octubre, tras 16 meses sin recibir pagos de Petróleos Mexicanos (Pemex). Según la propia empresa, la deuda acumulada asciende a 960 millones de dólares, cifra que explica el intento de refugiarse en el concurso mercantil.

    Este revés se suma a los múltiples frentes legales y financieros que enfrenta el grupo empresarial de Salinas Pliego, entre litigios fiscales, investigaciones y ahora un rechazo judicial que deja a una de sus petroleras sin red de protección.

  • TV Azteca y El Universal se alían

    TV Azteca y El Universal se alían

    Por Ricardo Sevilla

    El Eje Ealy Ortiz – Salinas Pliego

    En el epicentro del periodismo corporativo, Juan Francisco Ealy Ortiz (dueño y presidente de El Universal) se ha encargado de construir un pernicioso imperio de influencia.

    Ealy Ortiz se jacta de formar parte de diferentes organizaciones periodísticas.

    Una de ellas es la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP)

    Sin embargo, su pertenencia a la SIP revela una agenda que trasciende lo informativo.

    De hecho, detrás de esta relación existe un patrón de “solidaridad corporativa”.

    ¿A qué me refiero? Le explico:

    La SIP no solo defiende la libertad de prensa, sino que actúa como un escudo diplomático para empresarios bajo fuego estatal, como es el caso de Ricardo Salinas Pliego.

    Con sede en Estados Unidos, específicamente en Miami, la SIP ha emitido comunicados donde dice estar “preocupada” por las críticas gubernamentales hacia Grupo Salinas. Lo que el organismo omite decir es que estas descalificaciones han derivado de un conflicto fiscal histórico: una deuda que supera los 63 mil millones de pesos al fisco mexicano.

    Y aquí es importante decir que la “libertad de expresión” se utiliza como un eufemismo para proteger el patrimonio de un deudor sistémico.

    El “Networking” del horror

    Hay algo curioso: para atraer socios, la SIP ofrece una moneda de cambio invaluable: el acceso a redes y contactos. No obstante, sus archivos de “casos de éxito” incluyen a figuras que representan las antípodas de los valores democráticos.

    Y es que esta organización dice a sus socios, para engatusarlos, que sus afiliados han tenido acceso a la opinión directa de líderes políticos como Augusto Pinochet, Bill Clinton, Oscar Arias, etcétera.

    Pero le digo quienes han sido estos flamantes consejeros que tanto presume el SIP. Ahí le van:

    El expresidente estadounidense Bill Clinton, quien tuvo una relación extramatrimonial con la becaria Monica Lewinsky, lo cual llevó a Clinton a un juicio político (impeachment) por perjurio y obstrucción de la justicia.

    El expresidente de Costa Rica, Oscar Arias, quien, en 2019, fue denunciado por varias mujeres, quienes lo denunciaron por abuso sexual y violación. Arias, cabe recordarlo, fue criticado por impulsar una reforma constitucional que le permitió volver a la presidencia en 2006, rompiendo la tradición de no reelección en su país.

    Augusto Pinochet, responsable de una dictadura marcada por torturas, ejecuciones y desapariciones.

    Y aquí observamos una amalgama de intereses donde los dueños de los medios (Ealy Ortiz), los magnates financieros (Salinas Pliego) y los organismos internacionales (SIP) forman una casta cerrada. El objetivo no es informar, sino mantener el statu quo que les permite operar por encima de la ley.

    Lamentablemente, el discurso de la “libertad de prensa” se convierte en una herramienta ideológica. Cuando el Estado intenta cobrar impuestos, la élite lo traduce como “persecución política”. Es un uso instrumental del lenguaje para proteger intereses privados.

    Tristemente, nos damos cuenta de que la SIP es el club secreto donde los dictadores cenan con los periodistas.

  • El uso del poder como arma: Salinas Pliego y TV Azteca contra críticos, periodistas y figuras públicas

    El uso del poder como arma: Salinas Pliego y TV Azteca contra críticos, periodistas y figuras públicas

    Por Nathael Pérez

    A lo largo de los últimos años, Ricardo Salinas Pliego y el conglomerado mediático que encabeza han sido señalados por utilizar su influencia económica, jurídica y televisiva para atacar, desacreditar o intimidar a políticos, periodistas, medios críticos y figuras públicas. Lejos de episodios aislados, los casos dibujan un patrón: quien incomoda al empresario o a sus intereses se convierte en blanco de ataques públicos, campañas mediáticas o litigios con efecto intimidatorio.

    El conflicto más visible se ha dado con el expresidente Andrés Manuel López Obrador, y la presidenta Claudia Sheinbaumm Pardo, a quienes ha convertido en sus principales antagonistas públicos. Desde redes sociales y espacios informativos de TV Azteca, Salinas Pliego ha impulsado una narrativa constante de confrontación, con descalificaciones personales y editoriales críticas que rebasan el análisis político para entrar en el terreno del ataque directo. La disputa, marcada por desacuerdos fiscales y regulatorios, ha sido amplificada por la televisora como un pulso entre “el poder político” y “el empresario rebelde”, ocultando el peso real de un conglomerado que domina pantallas, audiencias y recursos económicos.

    Ese mismo tono ha sido utilizado contra políticos y figuras de Morena, entre ellas Citlalli Hernández, en episodios que trascendieron el debate político para instalarse en la violencia verbal y simbólica. Publicaciones del empresario en X derivaron en resoluciones del INE, que ordenó el retiro de mensajes por considerar que podían constituir violencia política de género. Aun así, Salinas Pliego mantuvo una estrategia de burla y desafío público a las autoridades electorales, reforzando la idea de que su poder económico le permite colocarse por encima de los límites institucionales.

    El caso más grave se produjo cuando Banco Azteca y Grupo Salinas demandaron a siete comunicadores y usuarios de redes sociales, entre ellos Jorge Gómez Naredo, Vicente Serrano, Hans Salazar y otros, bajo el argumento de haber provocado un supuesto “daño financiero” por comentarios críticos. Las demandas incluyeron acciones en tribunales de EUA para intentar revelar la identidad de cuentas anónimas, una maniobra que organizaciones civiles calificaron como demanda estratégica para silenciar la participación pública (SLAPP). El mensaje fue claro: criticar al banco o a su dueño puede salir caro.

    Dentro de ese mismo frente, medios críticos como Polemón y su director Jorge Gómez Naredo se convirtieron en objetivos directos. La cobertura incómoda y las opiniones contra el grupo empresarial fueron respondidas no con argumentos, sino con recursos legales y campañas de deslegitimación, presentando al periodismo crítico como un riesgo para la estabilidad económica. Para defensores de derechos humanos, este tipo de reacciones no busca ganar un juicio, sino generar miedo y autocensura.

    Las periodistas e intelectuales Denisse Dresser, Sabina Berman y Vanessa Romero Rocha también han sido blanco de ataques personales desde las redes sociales del empresario. En estos episodios, el debate público fue sustituido por insultos, burlas y expresiones misóginas, lo que generó condenas desde colectivos feministas, periodistas y académicos. El patrón se repite: cuando la crítica proviene de mujeres con visibilidad pública, la respuesta de Salinas Pliego suele escalar hacia la descalificación personal.

    En el terreno del espectáculo, TV Azteca ha sido señalada por prácticas de cobertura sensacionalista y ataques mediáticos contra celebridades, como ocurrió con Shakira, donde notas y comentarios despectivos fueron difundidos desde espacios de entretenimiento del canal. Aunque estos ataques no siempre parten directamente del empresario, forman parte de una línea editorial que privilegia el escarnio y la burla como herramientas de audiencia, reforzando la cultura del linchamiento mediático desde una televisora con alcance nacional.

    El caso más reciente ha sido el de Gloria Trevi, quien ha interpuesto una demanda a Salinas Pliego y TV Azteca por años de difamación, calumnias, y acoso. Más detalles aquí.

    En conjunto, estos casos revelan un mismo hilo conductor: Ricardo Salinas Pliego y TV Azteca han utilizado su poder económico, legal y mediático para imponer narrativas, intimidar críticos y castigar la disidencia, ya sea política, periodística o cultural. Lo que está en juego no es un pleito personal, sino la libertad de expresión en un país donde los grandes conglomerados mediáticos aún pueden convertir su voz en arma y su influencia en amenaza.

  • UIF mantiene congeladas cuentas de filial de TV Azteca

    UIF mantiene congeladas cuentas de filial de TV Azteca

    Un juez negó la suspensión provisional a Ganador TV Azteca; la UIF mantiene las cuentas congeladas y la audiencia será el 26 de enero.

    La juez Luz María Flores Alva negó este jueves la suspensión provisional que pidió Ganador TV Azteca, subsidiaria de Grupo Salinas.

    La empresa promovió el amparo el 13 de noviembre contra el congelamiento de sus cuentas en BBVA y Banco Azteca.

    Hace dos semanas la UIF bloqueó cuentas de 13 casinos tras detectar operaciones de alto riesgo y posibles vínculos con lavado.

    Entre las empresas señaladas están Ganador Azteca S.A.P.I. de C.V. y Operadora Ganador TV Azteca S.A.P.I. de C.V., ambas subsidiarias de TV Azteca.

    Grupo Salinas dijo que sus empresas siempre han cumplido la ley y que cooperan con las autoridades.

    La juez no otorgó la medida cautelar y fijó la audiencia constitucional para el 26 de enero, cuando decidirá sobre la suspensión definitiva.

    Empleados y clientes han mostrado inquietud ante la incertidumbre que genera el bloqueo de las cuentas.

    La UIF mantiene las cuentas bloqueadas mientras el juez revisa el caso, y la audiencia será el 26 de enero. Las partes esperan la resolución.

  • Golpe fiscal a Grupo Salinas

    Golpe fiscal a Grupo Salinas

    La Suprema Corte autorizó al SAT cobrar 48 mil 326 millones de pesos por ISR, recargos y multas de 2008 a 2013.

    La Suprema Corte publicó los detalles de siete juicios fiscales contra Grupo Salinas. Con esas resoluciones, el SAT podrá cobrar 48 mil 326 millones de pesos por impuestos, recargos y multas, el monto corresponde a los ejercicios fiscales de 2008 a 2013.

    Autoridades fiscales informaron que esos recursos fortalecerán servicios públicos y programas sociales. Para Ricardo Salinas Pliego y sus empresas, la sentencia representa un golpe legal y financiero.

    El fallo envía un mensaje claro sobre el cumplimiento fiscal de las empresas, por lo que el SAT ya prepara acciones para cobrar y aplicar recargos cuando proceda. La Corte detalló los criterios usados en el cálculo y en las sentencias.

    Ciudadanos esperan que la decisión impulse la confianza y justicia en el sistema tributario.

  • ¿Pagar en México o huir a EUA? Salinas Pliego sigue haciendo malabares legales

    ¿Pagar en México o huir a EUA? Salinas Pliego sigue haciendo malabares legales

    Tv Azteca insiste en litigar en tribunales mexicanos pese a que un juez de Nueva York ordenó frenar sus maniobras por deuda con bonistas estadounidenses.

    Grupo Salinas vuelve a mostrar su ingenio jurídico creativo, ahora al estilo “telenovela financiera”: aunque la deuda de Tv Azteca con bonistas estadounidenses asciende a 600 millones de dólares, la televisora decide litigar en México en lugar de acatar la orden del juez Paul G. Gardephe, de la Corte del Distrito Sur de Nueva York, quien el 22 de septiembre de 2025 pidió suspender todos los procedimientos locales.

    Según documentos judiciales de The Bank of New York Mellon, fiduciario de los bonos emitidos en 2017, la televisora y sus filiales no han litigado activamente desde la resolución, pero tampoco han desistido, esperando que los acreedores acepten un “desistimiento sin perjuicio”. De lo contrario, perderían el derecho de volver a demandar por el mismo caso.

    En México, el décimo tribunal colegiado en materia civil revocó en noviembre la medida cautelar que suspendía las obligaciones de Tv Azteca, pero la compañía sigue utilizando otros juzgados —el noveno y trigésimo octavo civil— para dilatar pagos y ocultar su estado financiero, según los bonistas. Incluso logró en 2023 una medida cautelar que le eximía de informar periódicamente a la CNBV, y aunque el juzgado noveno le ordenó revertirla, impugnó la resolución el 12 de noviembre.

    El caso refleja un patrón familiar en Grupo Salinas: litigar con malabares legales, jugar con medidas cautelares y retrasar pagos mientras el público y los reguladores miran con lupa. La última actualización financiera pública en su portal data de noviembre de 2023, donde afirmaban haber “completado la mediación con los bonistas”, los mismos que hoy todavía los persiguen.

    En otras palabras: mientras el mundo espera resultados, Salinas prefiere el teatro jurídico mexicano para esquivar responsabilidades internacionales. Un ejemplo de cómo algunas empresas piensan que México es terreno de juegos legales, aunque sus compromisos sean de alcance global.

  • Salinas Pliego podría poner en venta al Mazatlán FC

    Salinas Pliego podría poner en venta al Mazatlán FC

    El propietario del club Mazatlán FC, Ricardo Salinas Pliego, busca recuperar parte de su inversión debido a problemas financieros. El Atlante se perfila como el comprador potencial.

    Ricardo Salinas Pliego podría haber decidido vender Mazatlán FC, un movimiento que sorprende en el mundo del fútbol mexicano. El propietario del club ha establecido un precio de 150 millones de dólares, en un momento de crisis financiera para Salinas Pliego y Grupo Salinas.

    Mazatlán FC, en lugar de convertirse en un activo rentable, ha generado un compromiso económico que ya no se alinea con los planes del grupo. Las deudas acumuladas y la presión de organismos tributarios han llevado a Salinas a replantear sus proyectos, por lo que la venta del club se vuelve urgente. 

    El Atlante, un club con una rica historia en el fútbol mexicano, ha manifestado interés en la adquisición, razón por la que informó que ambas partes han llegado a un acuerdo preliminar. Un anuncio oficial podría hacerse el 9 de diciembre, tras la Asamblea de Socios del fútbol mexicano. 

    Para el Atlante, esta compra sería crucial. Regresar a la Primera División ha sido un objetivo desde su descenso en 2014. Desde entonces, han luchado por encontrar el camino de regreso y la llegada de Mazatlán FC podría ser su oportunidad. 

    Por otro lado, Mazatlán FC enfrenta una situación crítica. Actualmente ocupa el penúltimo lugar en la tabla porcentual. Si no mejora su rendimiento, Grupo Salinas tendrá que pagar sanciones económicas al finalizar la temporada, un factor que apura la venta. 

    El Atlante planea trasladarse al Estadio Banorte si la compra se concreta, pues este estadio cumple con los requisitos de la Liga MX y ha sido hogar del Atlante en el pasado. Además, esto permitiría que América y Cruz Azul utilicen el Estadio Azteca durante el Mundial de fútbol.

    Si la venta se oficializa en diciembre, el Atlante podría estar de vuelta en el máximo circuito en 2026. Este movimiento no solo cerraría un ciclo para el Atlante, sino que también liberaría a Salinas Pliego de un compromiso que no ha dado los frutos esperados. Así, una vez más, el mundo del fútbol mexicano se mueve con el objetivo de adaptarse y crecer.

  • Grupo Salinas denuncia actitudes políticas de la SCJN

    Grupo Salinas denuncia actitudes políticas de la SCJN

    La empresa acusa a la Suprema Corte de Justicia de México de decisiones motivadas políticamente que afectan sus derechos. Aseguran que recurrirán a otras instancias.

    Grupo Salinas expresó su rechazo a las recientes decisiones de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN), que consideran motivadas por intereses políticos. La empresa, conocida por dueño y evasor fiscal, Ricardo Salinas Pliego, sostiene que las resoluciones son un “atropello sistemático” y que la Corte actúa como una “Corte espuria”.

    En un comunicado divulgado en redes sociales, Grupo Salinas criticó severamente a los ministros de la Corte. Afirman que las decisiones no se basan en la ley, sino en “consigna política”. Denuncian que se han ignorado sus argumentaciones jurídicas fuertes. La empresa ve este proceder como parte de un “nuevo dictado constitucional”, asociado a las órdenes del gobierno de Palacio Nacional.

    Grupo Salinas se mostró particularmente alarmado por lo que consideran una falta de separación de poderes en el país. Ellos creen que las decisiones de la SCJN afectan la confianza de los inversionistas, tanto nacionales como extranjeros. Esta situación, afirman, podría tener repercusiones negativas, especialmente con la próxima revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC).

    Este 19 de noviembre, la SCJN revisó varios juicios de amparo relacionados con créditos fiscales por un total de 712 millones de pesos. Los ministros votaron para negar la protección solicitada, manteniendo la obligación de pago por impuestos atrasados desde 2011. Aunque había otro asunto pendiente de discusión que involucra a Total Play, se decidió postergarlo para un análisis más exhaustivo.

    A pesar del revés legal, Grupo Salinas reafirma su compromiso de defenderse. Aseguran que no cederán ante lo que describen como pretensiones excesivas e ilegales. “Aunque intenten intimidarnos, seguiremos luchando”, concluyen.

    Con este escenario, Grupo Salinas enfatiza su intención de pagar lo que consideran justo, al mismo tiempo que advierten sobre el impacto de estas decisiones en el clima de negocios en México.

  • El Rey Midas que se oxida en la cancha: los fracasos que persiguen a Salinas Pliego

    El Rey Midas que se oxida en la cancha: los fracasos que persiguen a Salinas Pliego

    Números, testimonios y episodios exponen cómo los clubes de Salinas Pliego se han convertido en proyectos fallidos sostenidos con recursos públicos y decisiones cuestionables.

    Ricardo Salinas Pliego se autodefine como un “Constructor de Realidades”, lo cual es un título grandilocuente que él mismo consagró en un documental. Sin embargo, existe un terreno en el que ninguna narrativa, reflector o despliegue de influencia le ha permitido construir, inventar, o aparentar éxito: el fútbol.

    En un mundo donde él suele recurrir al argumento de que la riqueza es sinónimo automático de triunfo, sus clubes han sido la excepción que rompe su propio mito. Sus resultados trazan una línea incómoda: más que constructor, en este ámbito parece un destructor de proyectos.

    El caso más reciente es Mazatlán FC, un equipo que en seis torneos ha generado tal nivel de frustración que incluso ha despertado nostalgia por el Monarcas Morelia, aquel club modesto pero entrañable que, pese a vivir siempre en la parte baja, tenía un carisma que su sucesor jamás ha podido encontrar.

    El traslado del equipo marcó un punto de quiebre: una decisión empresarial revestida de modernidad que, en realidad, escondía negociaciones opacas, presiones económicas y un fracaso deportivo anunciado.

    La historia del empresario en el fútbol comenzó en 1999, cuando adquirió al Morelia y tuvo un debut prometedor: un título en el Invierno 2000 que alimentó la narrativa del “Rey Midas”. Pero la estadística es una jueza implacable, ya que en 22 años aquel campeonato sigue siendo el único trofeo de Primera División que alguna vez levantó un equipo bajo su mando.

    Ni Veracruz, ni Jaguares, ni Puebla, ni Atlas que solo pudo romper su maldición de 70 años después de salir de las garras del Ajusco, lograron trascender durante su administración.

    Todos formaron parte de un mismo patrón: proyectos erráticos, inversiones inciertas y resultados discretos que jamás consolidaron una identidad sólida ni deportiva.

    Morelia, que durante dos décadas funcionó como la carta de presentación futbolística de Grupo Salinas, nunca pudo convertirse en protagonista, pues vivió de chispazos, unas cuantas finales, talento a cuentagotas y momentos más recordados por lo surreal que por lo exitoso.

    El equipo se salvó del descenso de manera milagrosa en 2017 y ese contexto de situaciones oníricas que lo hicieron popular en redes y que contrasta con el discurso empresarial que presume excelencia.

    Pero el capítulo más polémico sucedió en 2020, cuando Grupo Salinas decidió mudar al equipo a Mazatlán. Detrás del anuncio, las revelaciones fueron inquietantes: la empresa habría solicitado 400 millones de pesos al gobierno de Michoacán para no abandonar la plaza.

    La exigencia llegó en plena crisis sanitaria, cuando el estado destinaba recursos prioritarios a la atención de la pandemia, y ante la negativa gubernamental, la mudanza se volvió inevitable.

    Lo más problemático no fue el traslado, sino las condiciones bajo las cuales se negoció: subsidios solicitados a lo largo de los años, convenios no transparentados y un estadio nuevo en Sinaloa levantado incluso sin tener equipo asegurado.

    De acuerdo con diversas investigaciones periodísticas, el gobierno de Sinaloa destinó más de 652 millones de pesos para construir el inmueble que hoy ocupa Mazatlán FC, mientras que los contratos y beneficios otorgados a Grupo Salinas no han sido publicados ni detallados.

    Expertos como Beatriz Pereyra han señalado que los acuerdos se realizaron sin claridad, repitiendo un patrón de relaciones opacas entre gobiernos y la televisora, en las que los recursos públicos terminan sosteniendo proyectos privados que no generan ni valor deportivo ni social.

    En medio de ese panorama, el propio Salinas Pliego ha admitido que el fútbol no es rentable para él, ya que en entrevistas ha lamentado que “los dueños son los que pierden los millones”.

    Un lamento peculiar para alguien que controla presupuestos deportivos, derechos de transmisión y estrategias de inversión. Ese discurso, sin embargo, ha servido para justificar lo que la cancha narra sin alegorías: sus equipos fracasan porque sus proyectos carecen de visión deportiva real y se sostienen más en convenios gubernamentales que en planeación a largo plazo.

    La mudanza de Monarcas cerró una etapa sin gloria, pero abrió otra aún más incierta.

    No cabe duda de que Mazatlán se mantiene como uno de los peores equipos de la Liga MX, atrapado entre decisiones ejecutivas, falta de identidad y un modelo de gestión que confunde espectáculo televisivo con proyecto futbolístico.

    Mientras tanto, Morelia quedó reducido a un recuerdo melancólico del que solo queda nostalgia… y la lección de que no todo se convierte en oro, ni siquiera para quienes presumen un toque mágico basado en la chequera.

    El mito del “Constructor de Realidades” se desvanece cada vez que un balón rueda en alguna cancha administrada por Salinas Pliego.

    Porque en el fútbol, a diferencia de las redes sociales, no basta con insultar, exhibir o presumir riqueza: aquí la única verdad la dicta el marcador, y ese, desde hace 24 años, ha sido su crítico más severo.