Militares y guardias nacionales desmanterlaron un centro de acopio de combustible robado en la localidad El Caracol. Los operativos ocurren en uno de los municipios con más tomas clandestinas del país.

Tres personas cayeron detenidas este miércoles en Villagrán, Guanajuato, luego de que el Ejército Mexicano y la Guardia Nacional descubrieran una bodega clandestina donde almacenaban combustible robado. Los uniformados encontraron el lugar durante reconocimientos terrestres en la localidad El Caracol, sobre el trazo del poliducto Tula–Salamanca.

Al revisar el sitio, los elementos aseguraron contenedores llenos de hidrocarburo, dos motobombas y dos vehículos. Las tres personas que se encontraban ahí quedaron detenidas de inmediato. Todos los detenidos y los objetos asegurados pasaron a disposición de la Fiscalía General de la República (FGR).

El hallazgo no es aislado. El poliducto Tula–Salamanca es el que mayor extracción ilegal presenta en todo Guanajuato, y Villagrán figura como uno de sus puntos más golpeados. Durante 2025, el municipio registró 118 perforaciones clandestinas, convirtiéndolo en el segundo con mayor incidencia en el estado.
Detrás de ese saqueo hay una disputa violenta por el territorio. El Cártel de Santa Rosa de Lima —oriundo precisamente de una comunidad en Villagrán— surgió como una banda huachicolera local en 2014 y centró sus primeras operaciones en la extracción ilegal de combustible. Desde entonces, el municipio se convirtió en uno de los bastiones de ese grupo, que más tarde declaró la guerra al CJNG para defender su negocio.
El operativo de este miércoles forma parte de una estrategia más amplia. Desde septiembre de 2024, las autoridades estatales y federales han decomisado más de tres millones de litros de hidrocarburo ilegal en Guanajuato, cifra que el gobierno local califica como histórica. Además, en promedio se desactiva una toma clandestina al día en el corredor Laja–Bajío, zona que concentra la mayor actividad de este delito.


















