Etiqueta: Guerra contra el Narco

  • Sheinbaum revienta narrativa de Calderón: “No fue guerra contra el narco, fue alianza con el Cártel de Sinaloa”

    Sheinbaum revienta narrativa de Calderón: “No fue guerra contra el narco, fue alianza con el Cártel de Sinaloa”

    La presidenta vinculó los nuevos casos de corrupción en la extinta Policía Federal con la red encabezada por Genaro García Luna y aseguró que existen pruebas suficientes de la colaboración entre autoridades y el crimen organizado durante el sexenio panista.

    La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo lanzó una dura crítica al gobierno de Felipe Calderón, al asegurar que la llamada “guerra contra el narcotráfico” en realidad estuvo marcada por una presunta colaboración entre autoridades federales y el Cártel de Sinaloa. Durante la Mañanera del Pueblo, la mandataria afirmó que existen elementos suficientes para sostener que la estrategia de seguridad del sexenio panista favoreció a un grupo criminal mientras se combatía a organizaciones rivales.

    Más que una guerra contra el narco, decidieron asociarse a un cártel”, sentenció Sheinbaum al referirse a las investigaciones de corrupción que derivaron en sanciones contra Frida Martínez Zamora, ex secretaria general de la desaparecida Policía Federal, y Damián Canales Mena, ex titular de la División de Inteligencia, ambos relacionados con irregularidades en contratos de tecnología de espionaje y el presunto desvío de más de 65 millones de dólares.

    La mandataria sostuvo que estos casos forman parte de una trama más amplia vinculada con Genaro García Luna, ex secretario de Seguridad Pública durante el gobierno de Calderón, quien fue condenado en Estados Unidos por delitos relacionados con el narcotráfico. Según explicó, tras dejar el cargo, García Luna creó empresas privadas dedicadas a la venta de tecnología y equipos de seguridad que posteriormente fueron adquiridos por diversas dependencias gubernamentales.

    Sheinbaum señaló que las investigaciones revelaron presuntas irregularidades en esas operaciones, pues algunos equipos nunca fueron entregados o fueron vendidos a precios inflados. “Cuando se revisaron los contratos, se encontró que el equipo no llegaba o se pagaba al triple, cuádruple o incluso al quíntuple de su valor real”, afirmó. Estas prácticas, agregó, forman parte de las indagatorias que actualmente buscan recuperar recursos públicos desviados durante esos años.

    La titular del Ejecutivo también destacó que la resolución emitida por la Secretaría Anticorrupción y Buen Gobierno es apenas una parte de las investigaciones que continúan abiertas. Además, adelantó que algunos empresarios involucrados en estas operaciones deberán reintegrar recursos al Estado mexicano como resultado de los procedimientos administrativos y judiciales en curso.

    Finalmente, Sheinbaum rechazó los señalamientos de corrupción dirigidos contra los gobiernos de la Cuarta Transformación y sostuvo que existe una diferencia clara entre ambas administraciones. “Hay mucha desfachatez en acusar corrupción cuando fueron gobiernos profundamente corruptos”, declaró, al insistir en que su administración actúa cuando detecta irregularidades y mantiene abiertas las investigaciones relacionadas con los presuntos actos de corrupción heredados de los sexenios anteriores.

  • Guerra de Calderón disparó desapariciones en México y dejó crisis que persiste

    Guerra de Calderón disparó desapariciones en México y dejó crisis que persiste

    Datos oficiales revelan que el fenómeno creció de forma exponencial tras el despliegue militar contra el narcotráfico, marcando un antes y un después en la violencia del país.

    El fenómeno de desapariciones en México registró un incremento sin precedentes durante el sexenio de Felipe Calderón, tras el inicio de la llamada guerra contra el narcotráfico, de acuerdo con cifras oficiales del Registro Nacional de Personas Desaparecidas.

    Entre 2000 y 2006, durante el gobierno de Vicente Fox, se reportaron 950 personas desaparecidas; sin embargo, entre diciembre de 2006 y noviembre de 2012, ya bajo la administración de Calderón, la cifra se disparó a 17 mil 327 víctimas, evidenciando un crecimiento exponencial vinculado al aumento de la violencia.

    El primer año del sexenio calderonista marcó un punto de quiebre: los casos pasaron de 236 en 2006 a 837 en 2007, casi cuadruplicándose. La tendencia continuó al alza con mil 153 desapariciones en 2008 y mil 741 en 2009, en paralelo al despliegue de fuerzas federales en el país.

    Para 2010, la crisis ya era evidente, con más de 4 mil 200 víctimas acumuladas, lo que representó un aumento de hasta 20 veces en solo cuatro años. El pico se alcanzó en 2011, con 5 mil 165 casos, detonando protestas sociales y el surgimiento del Movimiento por la Paz con Justicia y Dignidad, que denunció la magnitud del problema.

    En ese contexto, familiares de víctimas encararon al entonces presidente en el Castillo de Chapultepec, cuestionando que los desaparecidos fueran considerados “daños colaterales” de la estrategia de seguridad. Calderón defendió su decisión y afirmó que su error fue no actuar antes contra el crimen organizado.

    Al cierre de su gobierno, con 4 mil 192 desapariciones registradas en 2012, el fenómeno se consolidó como una crisis estructural que persiste hasta hoy, generando alertas internacionales, como los señalamientos del Comité contra la Desaparición Forzada de la ONU.

  • “Asesino”, el grito que acompaña a Felipe Calderón tras su fallida guerra contra el narco

    “Asesino”, el grito que acompaña a Felipe Calderón tras su fallida guerra contra el narco

    Del Zócalo capitalino a universidades y foros europeos, el expresidente carga con un repudio que ni los años ni los viajes han logrado silenciar.

    Felipe Calderón podrá cambiar de país, de foro y hasta de idioma, pero hay algo que lo acompaña con puntualidad internacional: los gritos de “¡asesino!”.

    Ayer volvió a ocurrir, ahora en París, donde estudiantes del Sciences Po confrontaron al exmandatario panista en plena actividad académica, recordándole que su legado de violencia no se borra con conferencias ni pasaportes diplomáticos.

    El episodio francés no es aislado. En realidad, es el capítulo más reciente de una larga cronología de repudio público que comenzó, simbólicamente, en septiembre de 2012, cuando Calderón encabezó por última vez el Grito de Independencia.

    Aquella noche, el Zócalo no coreó vivas: le devolvió un ensordecedor “¡asesino, asesino!”, en pleno saldo sangriento de la llamada guerra contra el narcotráfico.

    Ocho años después, en 2020, el propio Calderón intentó reescribir la memoria al publicar un video nostálgico del Bicentenario. Las redes le respondieron con el recuerdo que más le incomoda: el abucheo masivo de su despedida y miles de mensajes recordándole las víctimas de su sexenio.

    El rechazo cruzó fronteras. En España, primero en Madrid (2024), una mujer lo encaró tras un foro político y lo llamó “narcopresidente”, acusándolo de las muertes en Ciudad Juárez. Un año después, en Oviedo (2025), manifestantes lo recibieron con pancartas y gritos de “ladrón, asesino y corrupto”, obligándolo —junto a otros exmandatarios de derecha— a entrar por la puerta trasera, metáfora perfecta de su prestigio internacional.

    Y ahora París. En un aula universitaria, sin discursos ni micrófonos, estudiantes le exigieron irse, recordándole que ni la distancia ni el tiempo absuelven decisiones de Estado que dejaron miles de muertos.

    Calderón, fiel a su estilo, guardó silencio y aceleró el paso.

    La constante es clara: donde aparece, el pasado lo alcanza. Mientras él insiste en presentarse como defensor de la democracia, en plazas, calles y universidades del mundo su nombre sigue asociado a violencia, impunidad y muerte. Y por más kilómetros que recorra, el grito es el mismo.

  • El sexenio de Calderón: una política exterior perdida entre la guerra y la improvisación

    El sexenio de Calderón: una política exterior perdida entre la guerra y la improvisación

    Académicos documentan que el gobierno de Felipe Calderón pasó de la parálisis internacional al activismo de última hora, con una diplomacia errática, subordinada a EUA y marcada por la violencia interna.

    La política exterior durante el sexenio de Felipe Calderón (2006-2012) fue, en términos generales, un ejercicio de sobrevivencia política más que de estrategia internacional, condicionada por la crisis de legitimidad, la guerra contra el narcotráfico y una dependencia casi automática de Estados Unidos.

    El arranque del sexenio fue de perfil bajo y silencios incómodos, producto de una elección fraudulenta, un país sumido en la violencia y una crisis económica internacional que terminó de encerrar a México en sí mismo. En lugar de liderazgo diplomático, Calderón ofreció ausencia, mientras el país se incendiaba internamente.

    Cuando el gobierno intentó “levantar la cabeza” en los últimos años, lo hizo con activismo tardío y poses fotográficas, como la organización de la COP16 o la presidencia del G20, eventos que sirvieron más para lavar imagen que para construir una política exterior sólida y coherente. Mucho foro internacional, pero pocos resultados estructurales.

    En la relación con Estados Unidos, Calderón optó por bajar la voz en migración y subirla en seguridad, aceptando una cooperación inédita que terminó por subordinar la agenda mexicana a los intereses de Washington, especialmente con la Iniciativa Mérida. En América Latina, el gobierno panista intentó recomponer relaciones rotas por Vicente Fox, aunque sin una estrategia regional clara, dejando vínculos desiguales y fragmentados.

    En temas como derechos humanos, comercio, migración, diplomacia cultural y cooperación internacional, predominó la continuidad sin ambición, el discurso sin respaldo presupuestal y una institucionalización incompleta. Incluso en áreas donde México tenía prestigio histórico, el país perdió peso y liderazgo.

    El balance es contundente: Felipe Calderón no diseñó una política exterior de Estado, sino una diplomacia reactiva, condicionada por el miedo interno y la presión externa. Mucho viaje, muchas cumbres y muchos discursos, pero poca visión y menos resultados.

  • Sheinbaum critica “guerra contra el narco” de Calderón y cuestiona sus resultados

    Sheinbaum critica “guerra contra el narco” de Calderón y cuestiona sus resultados

    La Presidenta aseguró que la estrategia del expresidente espurio generó miles de víctimas colaterales y corrupción, mientras su gobierno prioriza el Estado de Derecho y detenciones judiciales.

    La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo respondió este martes a los señalamientos del expresidente espurio Felipe Calderón Hinojosa, quien criticó la estrategia actual contra el crimen organizado y advirtió que los grupos delictivos en América Latina están reemplazando funciones del Estado.

    Durante la Mañanera del Pueblo, Sheinbaum cuestionó la política de su predecesor: “¿Quién declara una guerra en su propio país? Él llamó ‘guerra’ a la confrontación con grupos criminales, autorizando al Ejército a actuar sin marco jurídico, con víctimas colaterales, civiles, niños y jóvenes incluidos”, señaló.

    La mandataria enfatizó que su gobierno actúa dentro del Estado de Derecho, priorizando detenciones con juicio y no ejecuciones extrajudiciales: “Se trata de detener generadores de violencia para que enfrenten a la justicia, no de permitir impunidad”, añadió.

    Sheinbaum también recordó que Genaro García Luna, secretario de Seguridad durante el sexenio de Calderón, está preso en Estados Unidos por narcotráfico, como ejemplo de corrupción al frente de la “guerra”. “Aumentaron los homicidios dolosos en 148%, muchos de ellos víctimas colaterales”, subrayó.

    En su análisis del sexenio de Enrique Peña Nieto, la Presidenta destacó que tampoco hubo cambios sustanciales: la estrategia continuó y los homicidios crecieron 42%. Además, criticó el abandono a los jóvenes, falta de educación, empleo y oportunidades, lo que contribuyó a la desigualdad y violencia en el país.

    Finalmente, Sheinbaum aseguró que la política de seguridad de su gobierno se basa en fortalecer las instituciones, garantizar el respeto a los derechos humanos y asegurar que los presuntos delincuentes enfrenten juicio ante jueces imparciales, evitando la repetición de errores del pasado.

  • El “Comandante Borolas” ataca reforma judicial mientras defiende su fallida guerra

    El “Comandante Borolas” ataca reforma judicial mientras defiende su fallida guerra

    El espurio de Felipe Calderón atacó al nuevo sistema judicial de México. Sus críticas ignoran el legado de violencia e impunidad que dejó su propia gestión.

    Felipe Calderón acusó al gobierno de instaurar un “maximato autocrático” en un foro con otros exmandatarios y criticó la elección popular de jueces y magistrados.

    El usurpador de Calderón afirmó que el Poder Judicial era el único contrapeso real y que los nuevos jueces fueron elegidos por el partido en el poder. También mencionó reportes de irregularidades en la elección y señaló que los “acordeones” con nombres influyeron en el voto de las personas.

    Además, el “comandante Borolas” defendió la estrategia de seguridad  de su gobierno, al haber realizado una ofensiva militar contra el crimen organizado. Esa decisión sumió al país en una de las etapas más violentas de su historia. Miles de familias mexicanas vivieron directamente los estragos de su ofensiva.

    Sin embargo, Calderón aseguró que su administración logró expulsar a las organizaciones delictivas, afirmación que contrasta con la realidad actual: hoy los grupos criminales controlan territorios y extorsionan a la ciudadanía con mayor poder.

    Finalmente, lamentó que sus sucesores abandonaran su política de seguridad y propuso recomponer las instituciones del Estado. No obstante, no reconoció que muchas de las crisis actuales tuvieron su origen en su propio sexenio. No hay duda de que la violencia que hoy sufren los mexicanos se recrudeció bajo su mandato.

  • Sheinbaum responde a Téllez: regresar a la guerra contra el narco no es opción

    Sheinbaum responde a Téllez: regresar a la guerra contra el narco no es opción

    La presidenta Claudia Sheinbaum defiende su postura de pacificación con justicia social y critica a la oposición por proponer una nueva confrontación.

    En su conferencia matutina la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo respondió a las solicitudes de la oposición sobre retomar la guerra contra el narco y aseguró que esta estrategia solo generó violencia y muerte.

    Sheinbaum defendió su visión de un país en paz a través de la justicia social, no mediante la militarización. Además, aseguró que la estrategia impulsada por Felipe Calderón en su sexenio dejó una huella de violencia en la historia reciente del país.

    “Lo que me preocupa es este llamado a la guerra”, enfatizó la mandataria en respuesta a las declaraciones de Lilly Téllez. La senadora panista ha señalado a Morena como responsable del asesinato de Carlos Manzo, exalcalde de Uruapan.

    “Regresar a esa época no es opción”, declaró Sheinbaum, quien compartió la experiencia de una trabajadora de Uruapan durante el sexenio de Calderón. Esa época está marcada por episodios de extrema violencia que no se deben repetir.

    La presidenta calificó la guerra contra el narco como un “permiso para matar sin juicio”. Por lo tanto, su administración busca alternativas que promuevan la paz y el bienestar de la ciudadanía.

    Sheinbaum también acusó a los partidos de oposición de querer regresar a un modelo autoritario. “Ese es el verdadero autoritarismo: el regreso a la guerra contra el narco”, afirmó, resaltando la necesidad de un enfoque diferente en materia de seguridad.

    Al cerrar su intervención, reafirmó que su gobierno representa la Cuarta Transformación, enfocada en soluciones pacíficas y en la construcción de un país más justo para todos.

  • El día en que Carlos Manzo acusó a Calderón de complicidad con los cárteles

    El día en que Carlos Manzo acusó a Calderón de complicidad con los cárteles

    Un video viral recuerda la crítica que el alcalde de Uruapan, asesinado el 1 de noviembre, hizo a la militarización de Michoacán en 2006, señalando a Felipe Calderón como cómplice del crimen organizado.

    La reciente muerte del alcalde de Uruapan, Carlos Manzo Rodríguez, ha reactivado en redes sociales un video histórico donde el funcionario, durante su tiempo como diputado federal de Morena, criticaba la estrategia contra el narcotráfico de Felipe Calderón.

    En el clip de 50 segundos, Manzo aparece molesto en la Cámara de Diputados, declarando: “En dónde empezó la tragedia… empezó en Michoacán, el 11 de diciembre de 2006, cuando Calderón decidió militarizar el país”. Señaló que la militarización no buscaba brindar seguridad a los ciudadanos, sino favorecer a los cárteles que operaban durante aquel sexenio. Además, recordó que Calderón se impuso en 2006, arrebatando la presidencia a Andrés Manuel López Obrador.

    Carlos Manzo integró la LXV Legislatura de la Cámara de Diputados, representando a Morena entre el 29 de agosto de 2021 y el 31 de agosto de 2024. Su trayectoria política estuvo marcada por críticas a las estrategias federales de seguridad, especialmente en Michoacán, estado históricamente golpeado por la violencia del crimen organizado.

    La presidenta Claudia Sheinbaum también se refirió al tema tras el asesinato de Manzo. Durante la Mañanera del Pueblo del lunes 3 de noviembre, criticó las políticas de seguridad de presidentes anteriores, cuestionando: “¿Dónde declararon la guerra contra el narco? ¿Dónde la declaró Calderón? En Michoacán; seis años de fracaso”. Recordó además que durante el gobierno de Peña Nieto se intentó reforzar la seguridad mediante comisionados y autodefensas, estrategia que también fracasó.

  • Sheinbaum critica a la derecha por reclamar un regreso a la guerra contra el narcotráfico

    Sheinbaum critica a la derecha por reclamar un regreso a la guerra contra el narcotráfico

    La presidenta condena el asesinato del alcalde de Uruapan y defiende su estrategia de seguridad centrada en la justicia social y la investigación.

    La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo condena el asesinato de Carlos Manzo, alcalde de Uruapan. Sheinbaum afirmó que no habrá impunidad y que ya se están llevando a cabo las investigaciones necesarias. Además, mostró su solidaridad con la familia de la víctima.

    La mandataria ofreció una fuerte crítica a quienes en la derecha piden el regreso de una estrategia militar contra el narcotráfico. Los calificó como “buitres” que buscan aprovechar la situación en beneficio propio. “No funciona la guerra”, aseveró, refiriéndose a los fracasos de la estrategia militar implementada en el pasado.

    Sheinbaum destacó que “la única manera de construir paz y seguridad es a través de la justicia social”. Reiteró la importancia de trabajar en inteligencia, investigación y judicialización. Recordó que la violencia en Michoacán se agravó en los gobiernos de Felipe Calderón y Enrique Peña Nieto, y subrayó que la militarización no ha sido una solución.

    En su declaración, la presidenta mencionó la historia de la guerra contra el narco y la culpó de la situación actual en Michoacán. También dijo que no aceptará intervenciones extranjeras, afirmando la soberanía de México.

    Sobre las recientes movilizaciones en Michoacán, Sheinbaum pidió comprender la indignación de la población, pero también señaló que hay quienes buscan hacer un uso político de la tragedia. “Es importante ser sensibles a la pérdida, pero también aclarar que muchos no buscan ayudar, sino atacar al gobierno”, destacó.

    La presidenta hizo un llamado a la unidad en torno a esta problemática y a evitar que el sufrimiento de las familias se convierta en un arma política. “Preguntémonos, ¿realmente les importa Uruapan?”, concluyó, enfatizando que hay quienes intentan aprovecharse de la situación.

  • Presidenta revira a Anaya: hipócrita y sin memoria, mientras este gobierno sí actúa por los desaparecidos

    Presidenta revira a Anaya: hipócrita y sin memoria, mientras este gobierno sí actúa por los desaparecidos

    Ricardo Anaya Cortés es un hipócrita, a decir de la Presidenta, por intentar desfigurar las iniciativas de ley que propuso con el fin de solucionar el tema de los desaparecidos.

    El líder de la bancada del Partido Acción Nacional en el Senado ha dicho de manera reiterada que el gobierno de la Cuarta Transformación está manipulando cifras, al disfrazar como desapariciones los homicidios que el gobierno reporta a la baja.

    Ante las críticas de Ricardo Anaya, la Presidenta decidió lanzarle no sólo a él, sino a todo su partido, una serie de preguntas:

    “¿Por qué no hablan de García Luna? ¿Por qué se niegan a hablar de García Luna? ¿Por qué no explican cómo lo apoyaron? ¿Por qué no explican la Guerra contra el Narco?”, cuestionó la mandataria.

    En la mañanera, no sólo dijo que el problema de los desaparecidos aumento a partir de Felipe Calderón y su Guerra contra el narco, también aseveró que su gobierno está haciendo lo posible por subsanar las deficiencias que tiene, por ejemplo, el Registro Nacional de Personas Desaparecidas y No Localizadas.

    “Entonces, las leyes que enviamos, que hoy están a revisión en los colectivos de familiares de desaparecidos, tienen el objetivo de prevenir y de atender el problema de los desaparecidos en nuestro país”, dijo la también doctora.

    Al final, la Presidenta decidió no seguir contestando las acusaciones de Anaya y sus pares, porque consideró que no valen la pena, y menos alguien al que el propio expresidente le dijo: Ricky Riquín Canallín.