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  • PIB de México creció 3.4% en el primer trimestre de 2026: INEGI

    PIB de México creció 3.4% en el primer trimestre de 2026: INEGI

    La economía mexicana alcanzó un valor de 35.5 billones de pesos, mientras las remuneraciones de los asalariados aumentaron 9.4% y el consumo avanzó 4.1% anual.

    La economía de México creció 3.4% a tasa anual durante el primer trimestre de 2026, con un Producto Interno Bruto (PIB) de 35.5 billones de pesos corrientes, informó el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) al presentar los resultados del PIB trimestral mediante los métodos del ingreso y del gasto.

    Por el lado del ingreso, el excedente bruto de operación concentró 14 billones de pesos, equivalentes a 39.4% del PIB. En tanto, las remuneraciones de los asalariados sumaron 10.9 billones de pesos, con una participación de 30.8%, mientras que el ingreso mixto bruto alcanzó 7.6 billones.

    Entre los componentes que más crecieron destaca el aumento de 85.2% en los subsidios, seguido por las remuneraciones de los asalariados, que avanzaron 9.4%, y los impuestos sobre la producción e importaciones, con un incremento de 8.4%. El ingreso mixto bruto creció 1.9%, mientras que el excedente bruto de operación disminuyó 0.9%.

    Desde la perspectiva del gasto, el consumo final fue el principal componente del PIB, con 28.9 billones de pesos, equivalentes a 81.5% del total. Además, el consumo registró un crecimiento anual de 4.1%, mientras que las importaciones aumentaron 2%.

    En contraste, la formación bruta de capital fijo cayó 3.3% y las exportaciones de bienes y servicios disminuyeron 0.6% durante el periodo. Las importaciones alcanzaron 14 billones de pesos y representaron 39.4% del PIB al contabilizarse como un componente que se resta.

  • Mexicanos califican su vida con 8.75: adolescentes encabezan el bienestar: INEGI

    Mexicanos califican su vida con 8.75: adolescentes encabezan el bienestar: INEGI

    El 64.5% de la población se considera altamente satisfecha con su vida y el indicador nacional mantiene una tendencia positiva frente a años anteriores.

    La satisfacción con la vida en México alcanzó 8.75 puntos en 2026, entre la población de 12 años y más, de acuerdo con el Módulo de Bienestar Autorreportado (BIARE) del INEGI. El resultado representa un avance frente a los 8.65 puntos registrados en 2025 y confirma una tendencia positiva desde que comenzó este ejercicio en 2013.

    Uno de los datos más destacados es que 64.5% de los mexicanos calificó su satisfacción con 9 o 10 puntos, mientras que 26% se ubicó entre 7 y 8. Apenas 7.6% reportó niveles de satisfacción de 5 o 6 puntos y 1.9% calificó su vida entre 0 y 4. Por sexo, los hombres registraron un promedio de 8.83 puntos, frente a 8.68 de las mujeres.

    Los adolescentes de 12 a 17 años fueron el grupo con mayor satisfacción, al alcanzar 9.39 puntos, mientras que las personas de 75 años y más registraron 8.38. En cuanto al estado de ánimo, el promedio nacional fue de 5.34 puntos; los adultos de 60 a 74 años obtuvieron el nivel más alto, con 6.09, y los jóvenes de 18 a 29 años, el menor, con 5.02.

    El INEGI también evaluó 13 aspectos de la vida cotidiana. La libertad para decidir sobre la propia vida obtuvo la mejor valoración, con 9.18 puntos, seguida de las relaciones familiares, con 9.04. En contraste, la seguridad ciudadana fue el rubro peor calificado, con 6.44 puntos, lo que refleja que la inseguridad continúa siendo una de las principales preocupaciones de la población.

    Otro indicador relevante es el sentido de vida: la frase “soy una persona afortunada” alcanzó 9.35 puntos, la mayor valoración dentro de la dimensión de eudemonía. Además, el reporte muestra que la percepción de bienestar ha mejorado a largo plazo: entre la población urbana de 18 años y más pasó de 7.67 puntos en 2013 a 8.72 en 2026. Desde 2025, el BIARE amplió su cobertura para incluir a mexicanos de 12 años y más.

  • Sector agropecuario de Quintana Roo crece 26.7% y se coloca entre los primeros del país

    Sector agropecuario de Quintana Roo crece 26.7% y se coloca entre los primeros del país

    El sector agropecuario de Quintana Roo creció 26.7% anual durante el primer trimestre de 2026, de acuerdo con el INEGI, colocando al estado en el sexto lugar nacional. El resultado respalda la estrategia impulsada por la gobernadora Mara Lezama para fortalecer al campo mediante apoyos directos y acompañamiento a productores.

    Las actividades primarias de Quintana Roo registraron un crecimiento anual de 26.7% durante el primer trimestre de 2026, según el Indicador Trimestral de la Actividad Económica Estatal (ITAEE) del INEGI. El sector incluye agricultura, cría y explotación de animales, aprovechamiento forestal, pesca y caza.

    Con este resultado, Quintana Roo se ubicó en el sexto lugar nacional en crecimiento de las actividades primarias, únicamente por debajo de Ciudad de México, Guanajuato, Baja California Sur, Querétaro y Nuevo León. El avance refleja el desempeño de productores agrícolas, ganaderos, pescadores y familias que mantienen activas las actividades productivas en las comunidades rurales.

    El secretario de Desarrollo Agropecuario, Rural y Pesca (SEDARPE), Jorge Aguilar Osorio, destacó que las cifras reflejan el esfuerzo de las familias dedicadas al campo y señaló que la dependencia busca acompañar esta capacidad productiva con herramientas, insumos y asistencia técnica, procurando que los apoyos lleguen directamente a quienes los necesitan.

    El Gobierno de Quintana Roo señaló que este crecimiento forma parte de los objetivos del Nuevo Acuerdo por el Bienestar y Desarrollo, mediante el cual se busca fortalecer la seguridad alimentaria, la economía de las comunidades rurales y la comercialización de productos provenientes de la tierra y el mar. La administración estatal afirmó que mantendrá el trabajo en territorio junto con productores para consolidar este avance y generar mayores oportunidades económicas.

  • Inflación en México cae a 3.12% y alcanza su nivel más bajo en seis años

    Inflación en México cae a 3.12% y alcanza su nivel más bajo en seis años

    La baja en los precios acerca al país al objetivo del Banco de México, aunque los servicios mantienen presiones que podrían frenar nuevos ajustes en la política monetaria.

    La inflación en México desaceleró durante julio de 2026 y se ubicó en 3.12% anual, su nivel más bajo desde mayo de 2020, de acuerdo con datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI). Con este resultado, el indicador acumuló su cuarta reducción consecutiva y se acercó a la meta del Banco de México (Banxico) de 3%.

    El Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC) mostró una variación mensual de apenas 0.03%, mientras que la inflación subyacente —que excluye productos con precios más volátiles y refleja mejor la tendencia de largo plazo— bajó por sexto mes consecutivo hasta 3.95%, su menor registro desde abril de 2025.

    Aunque la tendencia es favorable, el componente subyacente continúa por encima del objetivo del banco central, principalmente por el comportamiento de los servicios, cuyos precios aumentaron 0.26% mensual. Analistas señalaron que esta presión mantiene una postura cautelosa para las próximas decisiones monetarias.

    Entre los productos que más aumentaron de precio durante julio destacaron la cebolla, la vivienda propia y los alimentos preparados en fondas, loncherías y taquerías. En contraste, algunos productos registraron bajas, como el jitomate, el gas LP doméstico y los automóviles.

    El resultado se da después de que Banxico mantuvo su tasa de interés en 6.50%, al considerar que todavía existen riesgos para la estabilidad de precios. La institución también retrasó su pronóstico de convergencia de la inflación hacia su objetivo, al estimar que podría alcanzarse hasta el cuarto trimestre de 2027.

    De acuerdo con especialistas, la reducción de la inflación representa una señal positiva para la economía mexicana, aunque el comportamiento de los servicios y el entorno internacional serán factores clave para determinar si el banco central mantiene o modifica su estrategia durante lo que resta de 2026.

  • México registra su nivel más bajo de homicidios en casi una década; Inegi reporta caída de 16.6% en 2025

    México registra su nivel más bajo de homicidios en casi una década; Inegi reporta caída de 16.6% en 2025

    Las cifras preliminares del Inegi muestran una reducción significativa en los homicidios durante 2025, con la tasa más baja registrada desde 2016, aunque algunos estados mantuvieron altos niveles de violencia.

    México cerró 2025 con una disminución del 16.6% en los presuntos homicidios, de acuerdo con cifras preliminares del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi). El organismo reportó 27 mil 989 defunciones por esta causa, frente a las 33 mil 550 registradas de manera definitiva en 2024, lo que representa el nivel más bajo desde 2016.

    El Inegi informó que la tasa nacional de homicidios pasó de 25.8 a 21.4 casos por cada 100 mil habitantes, reflejando una reducción importante en comparación con el año anterior. Del total de víctimas, el 70.8% perdió la vida por disparos de arma de fuego, mientras que las agresiones con armas u objetos punzocortantes representaron el 9.4% de los casos.

    Las estadísticas también muestran una disminución tanto en hombres como en mujeres. En el caso de los hombres, la tasa bajó de 46.4 a 38.4 homicidios por cada 100 mil habitantes, mientras que en mujeres pasó de 5.6 a 4.7, consolidando una tendencia nacional a la baja, aunque la violencia continúa siendo un desafío en distintas regiones del país.

    Por entidades, Guanajuato encabezó nuevamente la lista con 3 mil 249 presuntos homicidios, seguido por el Estado de México con 2 mil 575, Chihuahua con 2 mil 106 y Baja California con 2 mil 95. En contraste, Yucatán registró el menor número de casos, con 42 homicidios, seguido de Campeche con 97 y Durango con 108.

    El informe también identificó focos de atención. Baja California Sur registró un aumento considerable al pasar de 85 homicidios en 2024 a 203 en 2025, mientras que Sinaloa incrementó sus registros de mil 32 a mil 805 casos en el mismo periodo, lo que contrasta con la tendencia nacional.

    Aunque los datos son preliminares, el reporte del Inegi confirma una reducción sostenida en los homicidios durante 2025 y ofrece un panorama estadístico que permitirá evaluar el comportamiento de la violencia en el país una vez que se publiquen las cifras definitivas.

  • PIB crece 1.5% en el segundo trimestre de 2026 y suma dos periodos al alza

    PIB crece 1.5% en el segundo trimestre de 2026 y suma dos periodos al alza

    El avance estuvo impulsado por el buen desempeño del sector agropecuario, la industria y los servicios, consolidando la recuperación económica pese al contexto internacional.

    La economía de México mantiene su ritmo de crecimiento. De acuerdo con la estimación oportuna del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), el Producto Interno Bruto (PIB) registró un incremento de 1.5% durante el segundo trimestre de 2026, con lo que el país acumula dos trimestres consecutivos de expansión, a pesar de la incertidumbre derivada de la política comercial de Estados Unidos.

    El crecimiento estuvo respaldado por el desempeño positivo de los principales sectores productivos. Las actividades agropecuarias encabezaron el avance con un aumento de 3.3%, seguidas por la industria, que creció 1.6%, mientras que el sector servicios registró un incremento de 1.5%. El Inegi precisó que las cifras fueron ajustadas por estacionalidad para reflejar con mayor precisión el comportamiento real de la economía.

    En comparación con el mismo periodo de 2025, el PIB mexicano avanzó 0.5% anual, mejorando el crecimiento de 0.2% observado en el primer trimestre del año. Este comportamiento confirma una tendencia positiva en la actividad económica y refleja la capacidad del país para mantener el dinamismo en un entorno internacional marcado por la volatilidad de los mercados y las tensiones comerciales.

    Los resultados también muestran que la economía nacional ha encontrado un equilibrio entre el desempeño del campo, la industria y los servicios, sectores que continúan impulsando el mercado interno y fortaleciendo la actividad productiva. Analistas consideran que la estabilidad macroeconómica y el consumo interno han contribuido a sostener este crecimiento.

    Aunque persisten desafíos en el escenario global, el desempeño del PIB fortalece las expectativas para el resto de 2026 y confirma que México mantiene una trayectoria de recuperación. La evolución de la economía dependerá de factores como la estabilidad del comercio internacional, la confianza de inversionistas y consumidores, así como de la continuidad del crecimiento en los sectores productivos.

  • Exportaciones de México alcanzan récord de 389 mil mdd en el primer semestre de 2026

    Exportaciones de México alcanzan récord de 389 mil mdd en el primer semestre de 2026

    El comercio exterior mexicano alcanzó cifras sin precedente durante el primer semestre del año, con un superávit comercial que multiplicó por casi siete el registrado en 2025, de acuerdo con datos del Inegi.

    México registró un desempeño histórico en su comercio exterior durante el primer semestre de 2026 al alcanzar 389 mil 723 millones de dólares en exportaciones, la cifra más alta para un periodo similar desde que se tiene registro. De acuerdo con el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), el monto representa un crecimiento anual de 24.6%, impulsado principalmente por el dinamismo de las exportaciones no petroleras, que avanzaron 25.6%, mientras que las petroleras retrocedieron 2.9%.

    El principal motor del crecimiento fueron las exportaciones manufactureras, que sumaron 355 mil 901.5 millones de dólares, un incremento de 25.8% respecto al mismo periodo de 2025. Destacó el desempeño de las manufacturas no automotrices, con 263 mil 643.8 millones de dólares y un crecimiento de 37.6%, favorecidas por la fuerte demanda de productos electrónicos, equipos de cómputo y maquinaria tecnológica en Estados Unidos.

    En contraste, el sector automotriz mostró un crecimiento moderado. Las exportaciones automotrices alcanzaron 92 mil 257.6 millones de dólares, apenas 1% más que el año anterior. Incluso, los envíos de vehículos hacia Estados Unidos registraron una caída anual de 2.7%, en un contexto de mayores medidas de protección comercial por parte del gobierno estadounidense.

    Pese a ello, Estados Unidos se mantuvo como el principal destino de las exportaciones mexicanas, al concentrar 84.16% de las ventas no petroleras, una participación ligeramente superior a la observada en 2025. Además, los envíos hacia ese mercado crecieron 35.8%, mientras que las exportaciones dirigidas al resto del mundo avanzaron 25%, reflejando la fortaleza del sector exportador nacional.

    Por el lado de las importaciones, México acumuló 379 mil 866 millones de dólares, un aumento anual de 22%, impulsado por las compras de bienes intermedios, de consumo y de capital. Como resultado, la balanza comercial registró un superávit de 9 mil 857 millones de dólares, muy por encima de los mil 433 millones obtenidos en el mismo periodo de 2025. Tan solo en junio, las exportaciones alcanzaron un récord mensual de 72 mil 551 millones de dólares, con un saldo positivo de 4 mil 90 millones, consolidando uno de los mejores momentos para el comercio exterior mexicano.

  • Percepción de inseguridad en México cae a su nivel más bajo con Sheinbaum: INEGI

    Percepción de inseguridad en México cae a su nivel más bajo con Sheinbaum: INEGI

    La ENSU reveló que la percepción de inseguridad bajó a 59.8% en junio de 2026, su mejor registro desde el inicio del actual gobierno federal.

    La percepción de inseguridad en México alcanzó su nivel más bajo desde el inicio del gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum, de acuerdo con la más reciente Encuesta Nacional de Seguridad Pública Urbana (ENSU) del INEGI. Al cierre del segundo trimestre de 2026, 59.8% de la población de 15 años y más consideró inseguro vivir en su ciudad, una cifra inferior al 61.5% registrado en marzo y al 63.2% reportado en junio de 2025.

    El informe, elaborado con datos de 91 ciudades del país, muestra una tendencia a la baja en la percepción de inseguridad. Entre las mujeres, el indicador pasó de 67.2% a 65.6% respecto al trimestre anterior, mientras que entre los hombres descendió de 54.6% a 52.6%, consolidando una mejora en ambos sectores de la población.

    Ciudad Nezahualcóyotl encabezó la lista de las ciudades con mayor reducción en la percepción de inseguridad, al pasar de 55.5% a 41.3%. También destacaron Nuevo Laredo, con una baja de 34.8% a 26.5%, y Zapopan, donde el indicador cayó de 70.8% a 54.1%. En contraste, San Pedro Garza García, Los Mochis y Apodaca registraron incrementos en la percepción ciudadana de inseguridad.

    La ENSU también revela que 32.8% de los encuestados considera que la situación de inseguridad permanecerá igual de negativa durante el próximo año, mientras que 24.3% cree que empeorará. En sentido opuesto, 23.5% confía en que las condiciones mejorarán y 18.2% estima que seguirán siendo favorables.

    Entre las problemáticas más frecuentes reportadas por la población destacan el consumo de alcohol en la vía pública (58.1%), los robos o asaltos (46%), la venta o consumo de drogas (38%), el vandalismo (37.8%) y los disparos con armas de fuego (34.1%). Asimismo, 40.2% de los adultos afirmó haber tenido algún conflicto con vecinos, familiares, autoridades o personas de su entorno, siendo Zapopan, Tlajomulco de Zúñiga y Coyoacán las ciudades con mayor incidencia.

  • Tlalpan lidera la reducción de la percepción de inseguridad en CDMX

    Tlalpan lidera la reducción de la percepción de inseguridad en CDMX

    La ENSU del INEGI ubicó a Tlalpan como la alcaldía con la mayor disminución en la percepción de inseguridad de toda la Ciudad de México, tras una estrategia basada en coordinación institucional y mayor presencia policial.

    Tlalpan se convirtió en la alcaldía que más redujo la percepción de inseguridad en la Ciudad de México, de acuerdo con la más reciente Encuesta Nacional de Seguridad Pública Urbana (ENSU) del INEGI, publicada este 24 de julio. Durante el segundo trimestre de 2026, la demarcación gobernada por Gabriela Osorio Hernández pasó de 57.9% a 49.7% en percepción de inseguridad, lo que representa una disminución de 14.2 puntos porcentuales, la más alta entre las 16 alcaldías capitalinas.

    Además del avance en percepción ciudadana, la victimización en los hogares de Tlalpan también mostró una reducción, al pasar de 34.4% a 31.1% durante el último semestre. Estos indicadores reflejan una tendencia positiva que fortalece la confianza de la población y respaldan la efectividad de las acciones implementadas por la administración local.

    Los resultados responden a una estrategia de coordinación permanente entre la alcaldía, el Gobierno de México, encabezado por la presidenta Claudia Sheinbaum, y el Gobierno de la Ciudad de México, liderado por Clara Brugada. Como parte de este trabajo conjunto, diariamente se realizan mesas de seguridad para evaluar la situación operativa de la demarcación, además de reforzar los recorridos de vigilancia y mantener comunicación directa con las y los vecinos.

    Uno de los cambios más visibles ha sido el fortalecimiento del despliegue policial. Mientras que en 2024 la alcaldía contaba con apenas seis patrullas activas, actualmente operan 53 unidades distribuidas en distintos puntos de Tlalpan, incrementando significativamente la capacidad de respuesta y la presencia en las calles.

    Con estos resultados, Tlalpan marca un precedente en materia de seguridad pública y consolida un modelo basado en la proximidad con la ciudadanía, el trabajo coordinado entre los distintos niveles de gobierno y el fortalecimiento operativo. La ENSU confirma así un avance histórico para la alcaldía más extensa de la capital y coloca a la demarcación como referente en la reducción de la percepción de inseguridad.

  • Ansiedad y depresión: indicios

    Ansiedad y depresión: indicios

    Los resultados de la Encuesta Nacional de Bienestar Autorreportado 2025 (ENBIARE) del INEGI permiten bosquejar un panorama sobre la salud mental de la población mexicana de 18 años o más a mediados del año pasado, midiendo específicamente la presencia de indicios de ansiedad y de depresión. Es importante subrayar que el término “indicios” no equivale a un diagnóstico clínico, sino que se trata de un filtro o tamizaje basado en la frecuencia de ciertos síntomas en los días previos a la encuesta.

    El cálculo se realiza a partir de cuatro reactivos clave, agrupados en dos pares:

    • Ansiedad: 1) sentirse nervioso o con los nervios de punta y 2) no poder dejar de preocuparse.
    • Depresión: 3) sentir poco interés en lo que se hacía y 4) sentirse deprimido o sin esperanza.

    Cada reactivo se puntúa de 0 a 3 (0=Nunca, 1=Varios días, 2=Más de la mitad de los días, 3=Casi todos los días). Para considerar que una persona presenta “indicios” de alguno de estos trastornos, la suma de los dos reactivos correspondientes debe ser de 3 a 6 puntos (sobre un máximo de 6). Este umbral indica que los síntomas se presentan, al menos, “varios días” en la semana, pero sin llegar a la máxima intensidad diaria.

    Ansiedad vs. Depresión: Brechas de género

    La ENBIARE muestra que en México hay más población adulta que reporta indicios de ansiedad en comparación con la depresión.

    • Ansiedad: Afecta a poco más de una de cada cinco personas (21.4%). Al desagregarla por sexo, la brecha es notable: mientras que el 17.4% de los varones presentan indicios, en el caso de las mujeres asciende al 25% (es decir, una de cada cuatro mujeres adultas).
    • Depresión: Se reporta en general en una de cada diez personas (10.9%). Si bien las mujeres también registran el porcentaje más alto, la diferencia no es tan drástica: 13.3% para ellas frente al 8.2% para ellos.

    La curva en “U” de la depresión por edad

    Al analizar la prevalencia de indicios de depresión según los grupos de edad, los datos revelan que el problema afecta a todos los segmentos con variaciones interesantes:

    1. De 18 a 29 años: 11.3%
    2. De 30 a 44 años: 9.5% (el porcentaje más bajo)
    3. De 45 a 59 años: 11.1%
    4. De 60 años y más: 12.5% (el porcentaje más alto)

    Estas cifras revelan una curva en forma de “U”: los adultos jóvenes y los adultos mayores presentan las tasas más elevadas, mientras que la población de mediana edad registra el indicador más bajo. Este patrón sugiere que tanto el inicio de la vida adulta como la vejez son etapas de mayor vulnerabilidad emocional que merecen atención prioritaria en las políticas públicas de salud mental.

    El mundo

    Una perspectiva global permite dimensionar estos hallazgos nacionales: organismos como la Organización Mundial de la Salud han documentado que las tasas de prevalencia de trastornos comunes como la ansiedad y la depresión se dispararon de forma generalizada tras la crisis sanitaria global provocada por la pandemia, situándose frecuentemente en márgenes equiparables donde la ansiedad suele duplicar o superar los registros de la depresión. Asimismo, la persistencia de las brechas de género —con una incidencia notablemente mayor en mujeres— y la peculiar vulnerabilidad en los extremos etarios de la pirámide poblacional coinciden con tendencias internacionales reportadas en metaanálisis recientes sobre salud mental postpandemia, lo que confirma que el malestar psíquico contemporáneo responde a dinámicas estructurales globales que operan más allá de nuestras fronteras.

    ¿Más o menos?

    Si bien los datos que ofrece la ENBIARE son muy frescos —la encuesta se levantó hace un año—, no me sorprendería que al día de hoy la gente no se sienta precisamente mejor, particularmente no menos ansiosa. Consideremos las malas noticias y motivos de preocupación que, a nivel internacional, se han acumulado durante los últimos doce meses.

    • El factor Trump. La fuerza militar más poderosa del mundo está en manos de un señor que ha sido diagnosticado por los mejores psiquiatras de su propio país como un narcisista perverso.
    • La escalada de conflictos geopolíticos. La persistencia e intensificación de las guerras y tensiones globales, que mantienen un clima constante de incertidumbre bélica y desestabilización a escala internacional. Muchos analistas hablan ya de una III Guerra Mundial.
    • El costo de vida y la presión económica. El encarecimiento sostenido de bienes básicos, la precariedad laboral y la dificultad para acceder a la vivienda, factores que alimentan una angustia financiera cotidiana en diversos rincones del planeta.
    • La agudización de la crisis climática. Fenómenos meteorológicos extremos cada vez más severos y recurrentes que, además de los daños materiales, consolidan una creciente ecoansiedad respecto al futuro del entorno natural.
    • La aceleración tecnológica y la sobreinformación. El despliegue vertiginoso de la inteligencia artificial y la automatización, cuyas implicaciones en el empleo, sumadas a la saturación informativa digital, generan un estado de fatiga cognitiva y desorientación constante.
    • La polarización sociopolítica. La erosión del discurso público y el desgaste de la confianza en las instituciones, lo que abona a una sensación de fragmentación e intemperie social.

    En este escenario de policrisis global, es previsible que el malestar emocional no haya cedido, sino todo lo contrario. Si aquí en México todo esto bien puede quitarle el sueño a miles y miles de personas, imagínense en el resto del orbe.

    @gcastroibarra