El gobernador Alejandro Armenta supervisó el 40% de avance en la modernización de la carretera Puebla-Tlaxcala, una obra estratégica de 6.3 kilómetros que beneficiará a 1.6 millones de personas y reduce costos a una tercera parte del valor de mercado mediante un modelo de infraestructura soberana.
Con el objetivo de fortalecer la conectividad metropolitana, el gobernador de Puebla, Alejandro Armenta, supervisó los trabajos de modernización de la carretera Puebla-Tlaxcala, una vialidad clave para la movilidad regional que registra un avance del 40 por ciento.
El proyecto impactará directamente a 1.6 millones de habitantes y se ejecuta bajo un esquema de optimización de recursos, gracias al uso de maquinaria propia y la colaboración con Petróleos Mexicanos (PEMEX), que provee insumos para la pavimentación, lo que permite reducir el costo de la obra a una tercera parte del precio comercial.
Durante el recorrido, Armenta estuvo acompañado por vecinos de San Pablo Xochimehuacan, San Jerónimo Caleras y San Felipe Hueyotlipan, comunidades que padecieron el deterioro de esta vía durante casi 10 años. El mandatario subrayó que este modelo elimina intermediarios y garantiza que el beneficio llegue de forma directa a la población.
La rehabilitación forma parte del plan maestro de conectividad, que incluye el futuro Periférico 5 de Mayo, diseñado para aliviar la saturación vehicular en los accesos a la capital. La obra se alinea con la visión de movilidad y desarrollo regional impulsada por la presidenta Claudia Sheinbaum.
La Secretaría de Infraestructura destacó que la modernización del bulevar y la carretera interestatal mejorará los tiempos de traslado, la seguridad vial y la imagen urbana, consolidando a Puebla como un referente en infraestructura con enfoque social.












