Etiqueta: Inseguridad

  • ¡Keiko Fujimori derrotada! Admite que el crimen avanza en Perú: “Es una realidad”

    ¡Keiko Fujimori derrotada! Admite que el crimen avanza en Perú: “Es una realidad”

    La presidenta admitió que no puede combatir a la delincuencia y ésta “restringe la libertad” de los peruanos; ¿Su respuesta? Un “comando unificado” y promesas sin plazos ni resultados.

    La presidenta Keiko Fujimori admitió este miércoles lo que millones de peruanos viven a diario: “el crimen ha avanzado” y le quita tranquilidad y libertad a la gente. Lo dijo en una ceremonia de ascensos de policías, donde defendió su estrategia de inteligencia, coordinación y operativos en las calles. Eso sí, no presentó ni una cifra que muestre que esa estrategia esté funcionando.

    Su respuesta al problema fue crear una Comisión de Alto Nivel para la Seguridad Ciudadana, con cinco ministros y presidida por el jefe del gabinete, Luis Galarreta. Una vez más, la solución es una comisión. Además, la mandataria elogió la “valentía” y el “compromiso” del comandante general de la Policía, Freddy López, y del ministro del Interior, César Astudillo, aunque ella misma reconoce que el crimen sigue creciendo bajo su mando.

    La semana pasada, Fujimori anunció un “comando unificado” de Policía y Fuerzas Armadas, con un gran centro de control. Prometió operativos sorpresa, expulsar “en tiempo récord” a extranjeros que delinquen, retomar las cárceles e incomunicar a los presos que dirigen crímenes desde prisión. Son promesas contundentes, pero hasta ahora no hay fechas, detalles ni evidencia de cómo se cumplirán.

    La propia presidenta dijo que el pueblo “está desesperado” porque sale a trabajar con miedo de ser extorsionado o morir en una balacera. Pero ese miedo ya existía y ahora le toca a ella resolverlo. Mientras tanto, los peruanos reciben discursos sobre precisión y eficacia, y siguen esperando resultados que su gobierno todavía no muestra.

  • Keiko Fujimori invitará a Nayib Bukele a visitar Perú; pero las megacárceles no resuelven la inseguridad en su país

    Keiko Fujimori invitará a Nayib Bukele a visitar Perú; pero las megacárceles no resuelven la inseguridad en su país

    La presidenta peruana viajará a El Salvador para conocer el modelo de seguridad de Nayib Bukele y visitar su megacárcel.

    La presidenta de Perú, Keiko Fujimori, viajará a El Salvador el 29 y 30 de octubre para conocer las políticas del mandatario Nayib Bukele, especialmente en materia de seguridad. Durante su visita, recorrerá el Centro de Confinamiento del Terrorismo (CECOT), una prisión de máxima seguridad que se ha convertido en el símbolo de la política de mano dura del Gobierno salvadoreño. Además, anunció que invitará a Bukele a visitar el Perú, en un acercamiento que refuerza su interés por tomar como referencia la gestión del mandatario.

    Sin embargo, el modelo de Bukele no puede presentarse como una solución automática a la inseguridad que golpea al Perú. La realidad peruana tiene características propias, con problemas como la extorsión, el sicariato, las economías criminales y la corrupción que debilita a las instituciones. Construir megacárceles y aplicar detenciones masivas no garantiza, por sí solo, desarticular las redes criminales ni resolver las deficiencias de la Policía, el sistema judicial y las fiscalías. 

    Además, las medidas aplicadas en El Salvador han generado cuestionamientos de organismos de derechos humanos por las detenciones arbitrarias y las restricciones al debido proceso. Por ello, mientras la población peruana exige respuestas concretas frente a las extorsiones y los asesinatos, la visita a la megacárcel salvadoreña corre el riesgo de reducir un problema complejo a la imagen de mano dura que proyecta Bukele. La seguridad no depende únicamente de encarcelar a más personas, sino también de investigar los delitos, combatir la corrupción, fortalecer las instituciones y garantizar que los criminales sean procesados con pruebas.

    La agenda de Fujimori incluye, además, reuniones sobre salud y educación, así como conversaciones para un posible tratado de libre comercio. No obstante, el principal desafío será demostrar qué resultados concretos puede ofrecer este acercamiento al Perú. Imitar a Bukele no equivale a tener una política de seguridad eficaz: el país necesita soluciones sostenibles, instituciones que funcionen y medidas que enfrenten las causas y las estructuras de la criminalidad, no solo propuestas que generen impacto político.

  • Dos tiroteos masivos con pocas horas de diferencia dejaron 27 muertos en Sudáfrica

    Dos tiroteos masivos con pocas horas de diferencia dejaron 27 muertos en Sudáfrica

    Dos ataques armados sacuden al país y elevan nuevamente las alertas por la violencia criminal.

    Al menos 27 personas murieron y 26 resultaron heridas en dos tiroteos masivos registrados con apenas cuatro horas de diferencia en distintos puntos de Sudáfrica, informó la policía, que hasta el momento no reporta detenidos por ninguno de los ataques.

    La primera masacre ocurrió la noche del sábado en Wedela, al suroeste de Johannesburgo, donde ocho hombres armados con fusiles AK-47 y pistolas irrumpieron en un bar y dispararon contra los clientes. De acuerdo con las autoridades, los agresores primero abrieron fuego en el exterior y después ingresaron al establecimiento para continuar el ataque. Diecisiete personas murieron, entre ellas 13 hombres y cuatro mujeres, mientras otras 15 resultaron heridas.

    La policía señaló que los atacantes también registraron a algunos clientes y les robaron sus teléfonos celulares antes de escapar en dos vehículos. Hasta ahora no se han realizado arrestos y las autoridades mantienen la búsqueda de los responsables. El ataque ocurrió alrededor de las 21:30 horas del sábado, en un nuevo episodio de violencia armada que golpea a comunidades sudafricanas.

    Apenas cuatro horas después, otro tiroteo ocurrió en Lwandle, cerca de Ciudad del Cabo. Los agresores atacaron una tienda después de la una de la madrugada del domingo, dejando 10 personas muertas y 11 heridas. La policía informó que busca a varios sospechosos, aunque no precisó cuántos participaron en este segundo ataque.

    Los hechos se suman a otro tiroteo masivo ocurrido apenas cinco días antes en KwaMakhutha, al sur de Durban, donde 11 personas murieron durante un ataque contra una fiesta en una vivienda. Entre las víctimas había una mujer embarazada. Tampoco se han reportado detenidos por ese caso. Con tres ataques masivos en menos de una semana, Sudáfrica enfrenta nuevamente cuestionamientos por la violencia con armas de fuego y la capacidad de las autoridades para contener este tipo de hechos.

  • Cuauhtémoc, única alcaldía donde aumentan los delitos de alto impacto en CDMX

    Cuauhtémoc, única alcaldía donde aumentan los delitos de alto impacto en CDMX

    Mientras las otras 15 demarcaciones registraron reducciones, Cuauhtémoc tuvo un incremento de 2% entre enero y agosto de 2026.

    La Alcaldía Cuauhtémoc, gobernada por Alessandra Rojo de la Vega, fue la única demarcación de la Ciudad de México donde aumentaron los delitos de alto impacto entre enero y agosto de 2026, de acuerdo con un reporte de la Agencia Digital de Innovación Pública (ADIP), elaborado con información de la Fiscalía General de Justicia capitalina.

    Los datos muestran que los delitos de alto impacto pasaron de mil 556 casos en 2025 a mil 593 en 2026, lo que representa un aumento de 2%, equivalente a 37 casos adicionales. El resultado contrasta con las reducciones registradas en las otras 15 alcaldías de la capital.

    El incremento ocurre mientras el gobierno de Rojo de la Vega presume su estrategia “Blindar Cuauhtémoc” como una de sus principales acciones de seguridad. La propia alcaldía ha difundido que la percepción de inseguridad bajó de 59.1% a 52.4% entre diciembre de 2025 y junio de 2026, pero una menor percepción de inseguridad no significa necesariamente que los delitos registrados hayan disminuido.

    Así, los resultados plantean un cuestionamiento directo a la administración de Cuauhtémoc de Alessandra Rojo de la Vega: mientras se promocionan estrategias de seguridad y una intensa presencia en redes sociales, la demarcación terminó como la única de la capital con un aumento en los delitos de alto impacto.

  • Campesinos bloquean carreteras en Guanajuato por falta de apoyos y seguridad

    Campesinos bloquean carreteras en Guanajuato por falta de apoyos y seguridad

    Productores de maíz cerraron varios tramos carreteros para exigir precios justos, subsidios y condiciones seguras para transportar sus cosechas.

    Campesinos de Guanajuato bloquearon cuatro puntos carreteros para exigir apoyos económicos, precios de garantía justos y mayor seguridad en los caminos y puentes que utilizan para transportar sus productos. Las protestas afectaron vialidades como la Irapuato-Pénjamo, Irapuato-Salamanca y León-Aguascalientes, provocando importantes complicaciones para automovilistas y transportistas.

    Los productores señalaron que no solo enfrentan dificultades para comercializar sus cosechas, sino también el riesgo de trasladarlas por carreteras donde la inseguridad representa un problema. La situación refleja la falta de condiciones adecuadas en el estado para que los campesinos puedan sacar y vender su producción sin poner en riesgo su trabajo y sus ingresos.

    Aunque los bloqueos comenzaron a ser liberados, los productores entregaron un pliego petitorio a las autoridades. El secretario de Gobierno de Guanajuato, Jorge Jiménez Lona, aseguró que el estado continuará como facilitador del diálogo, aunque también pidió que las manifestaciones no afecten a terceros.

    Además, autoridades federales informaron que los incentivos pendientes para productores serán cubiertos y que los depósitos se realizarán mediante tarjetas del Banco del Bienestar. Sin embargo, mientras los gobiernos discuten apoyos y comercialización, los campesinos siguen reclamando algo básico: poder transportar sus cosechas por las carreteras de Guanajuato con seguridad y obtener un precio justo por su trabajo.

  • Guanajuato se desangra bajo gobierno de Libia Dennise: 14 asesinatos en un fin de semana

    Guanajuato se desangra bajo gobierno de Libia Dennise: 14 asesinatos en un fin de semana

    La violencia vuelve a exhibir a un gobierno estatal rebasado: siete personas fueron asesinadas en apenas 24 horas y ya sumaban 14 homicidios durante el primer fin de semana de septiembre.

    Guanajuato vuelve a enfrentar un violento fin de semana y, con ello, crecen los cuestionamientos contra el gobierno de la panista Libia Dennise García, cuya administración enfrenta una crisis de seguridad que sigue cobrando vidas en distintos municipios del estado.

    De acuerdo con la Fiscalía General del Estado de Guanajuato, durante las últimas 24 horas fueron asesinadas siete personas, con hechos registrados en León, Irapuato, San Francisco del Rincón, Apaseo el Grande y Guanajuato capital. Con los homicidios registrados un día antes, la cifra llegó a 14 víctimas durante el fin de semana.

    En León, dos personas fueron asesinadas en hechos distintos. Una de ellas murió después de que sujetos armados atacaran la camioneta que conducía en el Barrio de San Juan de Dios; posteriormente, un joven identificado como Pablo “N” fue asesinado a balazos en la colonia El Retiro. Mientras tanto, en Irapuato, dos jóvenes fueron atacados a tiros en la colonia Bajada de San Martín; uno murió y otro quedó gravemente herido. Otro hombre también fue asesinado en la colonia Guanajuato.

    Los demás homicidios ocurrieron en San Francisco del Rincón, Apaseo el Grande y Guanajuato capital, mientras que un día antes la Fiscalía había iniciado investigaciones por otros siete asesinatos registrados en Acámbaro, León, Apaseo el Grande, Salamanca e Irapuato.

    El saldo vuelve a poner sobre la mesa una pregunta incómoda para el gobierno de Libia Dennise: ¿hasta cuándo podrá sostener que su estrategia de seguridad funciona mientras la violencia continúa golpeando a los guanajuatenses?

    El PAN lleva décadas gobernando Guanajuato y la inseguridad sigue siendo una de las principales heridas del estado. Catorce homicidios en un solo fin de semana no parecen precisamente la postal de un gobierno que tenga bajo control la situación.

  • De Guerra Contra el Narco a la Construcción de Paz

    De Guerra Contra el Narco a la Construcción de Paz

    Parecieran lejanos aquellos tiempos en los que la situación de seguridad en México se enfrentaba desde la dicotomía de “buenos contra malos”, “héroes contra villanos”, “militares contra narcotraficantes” o “gobierno contra narcotraficantes”. Esto, desde luego, tomando únicamente como referencia la narrativa gubernamental y dejando de lado las alianzas y relaciones de complicidad que, en distintos momentos, existieron entre gobiernos anteriores y lideres del narcotráfico.

    Esos tiempos en los que se justificaban masacres, desapariciones de pueblos y el asesinato de civiles a manos del Estado bajo el eufemismo de “bajas colaterales” ya forman parte de nuestro pasado; de una historia que, por responsabilidad como pueblo, jamás debemos olvidar.

    La estrategia de seguridad y gobernabilidad ya no parte de una narrativa simplista y peligrosa, basada en una dicotomía que resulta insuficiente para comprender los complejos procesos sociales y geopolíticos que atraviesan nuestro país. El cambio en esta estrategia parte de una distinción fundamental adoptada por los gobiernos emanados de la Cuarta Transformación; ya no se busca una guerra interna ni reducir la seguridad al combate contra un enemigo, sino avanzar hacia la construcción de la paz y la atención de las causas que originan la violencia.

    Desde la llegada de López Obrador, comenzó el cambio; su política de concentrarse en las causas que originan la violencia representó una transformación profunda en la forma de enfrentar el problema. El diálogo, los programas sociales, la recuperación del poder adquisitivo del salario mínimo, las becas educativas, la creación de oportunidades laborales para las y los jóvenes mediante programas como Jóvenes Construyendo el Futuro, así como la recuperación de los territorios mediante las Mesas de Construcción de Paz, formaron parte de una visión distinta de la seguridad.

    Con la llegada de nuestra actual presidenta y con los ajustes propios de un gobierno entrante, la estrategia continuó, manteniendo como eje la atención de las causas que originan la violencia y la construcción de la paz, en conjunto con una estrategia de inteligencia y coordinación policial.

    Hoy, el Ejecutivo Federal lleva a cabo en todo el país una serie de programas y acciones cuyo objetivo es avanzar en la construcción de la paz. Entre ellos encontramos las Ferias de Paz, los Tianguis del Bienestar, las jornadas de prevención de adicciones, la recuperación de espacios públicos y las estrategias de desarme como ““Sí al Desarme, Sí a la Paz”.

    Hoy, las cifras “hablan por si solas”, el promedio diario de homicidios dolosos se redujo 51% entre septiembre de 2024 y julio de 2026, al pasar de 86.9 a 42.5 víctimas diarias. Julio de 2026 registró, además, el nivel más bajo de homicidios dolosos.

    Esto demuestra que una visión humanista, centrada en la atención de las causas y acompañada de inteligencia y coordinación institucional, no solo es compatible con una política efectiva de seguridad, sino que puede traducirse en resultados concretos.

  • Lemus se gasta casi 33 mdp en el Grito mientras Jalisco enfrenta crisis de agua y seguridad

    Lemus se gasta casi 33 mdp en el Grito mientras Jalisco enfrenta crisis de agua y seguridad

    El Gobierno de Jalisco duplicó en un año el costo de la celebración patria: 32.9 millones de pesos para una sola noche con Grupo Frontera.

    Mientras en distintas zonas de Jalisco persisten problemas de abasto y calidad del agua, además de la preocupación por el reclutamiento de jóvenes por grupos criminales, el gobernador Pablo Lemus decidió que una de las prioridades del estado será echar la casa por la ventana para celebrar el Grito de Independencia.

    La fiesta del próximo 15 de septiembre tendrá un costo de 32 millones 995 mil 500 pesos, más del doble de los 15.6 millones gastados en 2025. El espectáculo principal será Grupo Frontera, acompañado de un despliegue de escenarios, pantallas, iluminación, sonido, baños, camerinos y personal especializado. Todo para una celebración que durará apenas unas horas.

    Y aquí viene el detalle que hace que las cuentas parezcan todavía más festivas: el monto del Grito supera el presupuesto anual del Museo Cabañas, que dispone de 32.2 millones de pesos para operar durante todo 2026. También rebasa los 26.5 millones destinados a Ecos Música para la Paz, programa que atiende a más de 2 mil estudiantes. Es decir, una noche de fiesta costará más que programas culturales que funcionan durante todo un año.

    El salto en el gasto tampoco es menor. Frente a los 13.1 millones de pesos de 2024, el desembolso de 2026 representa un aumento de aproximadamente 152 por ciento. Frente al año pasado, el incremento es de 111 por ciento. Pero mientras el gobierno presume el “concierto completamente gratuito”, para los jaliscienses la fiesta no es precisamente gratis: la pagan con recursos públicos.

    Así que, mientras algunos ciudadanos siguen preguntándose cuándo llegará agua limpia y suficiente a sus hogares y las autoridades enfrentan el problema del reclutamiento criminal, el Gobierno de Lemus parece tener una solución presupuestal muy clara: que no falte Grupo Frontera, aunque falten otras cosas. Porque prioridades, al parecer, también se celebran con fuegos artificiales.

    Con información de Rebeca Pérez Vega para Mural.

  • Asesinan a cuatro integrantes de una familia mientras dormían en Valle de Santiago, Guanajuato

    Asesinan a cuatro integrantes de una familia mientras dormían en Valle de Santiago, Guanajuato

    Entre las víctimas se encuentran dos trabajadores de la Secretaría del Bienestar.

    Cuatro integrantes de una familia fueron asesinados por un comando armado dentro de su vivienda en el municipio de Valle de Santiago, Guanajuato. Entre las víctimas se encontraban Julio Raúl y su hijo Yael, ambos trabajadores de la Secretaría del Bienestar. Una adolescente de 17 años sobrevivió al ataque y fue quien pidió auxilio a las autoridades.

    De acuerdo con los reportes, hombres armados irrumpieron en la casa durante la madrugada y dispararon contra la familia mientras dormía. En el lugar murieron tres hombres, entre ellos un menor de 15 años, mientras que una mujer falleció horas después en el hospital a causa de las heridas. Hasta el momento no se ha informado sobre personas detenidas por estos hechos.

    La masacre ocurre en una ola violencia constante en Valle de Santiago, donde grupos del crimen organizado mantienen una disputa por el control del territorio. Apenas una semana antes, dos personas fueron secuestradas y posteriormente encontradas desmembradas en el mismo municipio, reflejando el deterioro de la seguridad en la región.

    El nuevo ataque vuelve a exhibir la crisis de inseguridad que enfrenta Guanajuato, entidad gobernada por el PAN desde hace más de tres décadas y actualmente encabezada por la gobernadora Libia Dennise García Muñoz Ledo. Los homicidios, las masacres y la impunidad continúan afectando a la población, mientras las autoridades estatales siguen sin mostrar resultados.

  • Paz, pan y trabajo como causa nacional

    Paz, pan y trabajo como causa nacional

    La experiencia muestra que las grandes transformaciones de la historia suelen resumirse en pocas palabras; por ejemplo, hace más de un siglo durante la Primera Guerra Mundial, existió una consigna capaz de sintetizar el clamor de millones de personas: “Paz, tierra y pan”. Aquella consigna de Lenin se convirtió en bandera política en tanto que de ella se entendía que todo pueblo que aspire a la estabilidad y, después, a la prosperidad, debe mantenerse al margen de la guerra, el hambre y la incertidumbre. Habrá quienes compartan o no aquella ideología y el proyecto político que de ella surgió y que habría de influir en el curso de la política mundial durante buena parte del siglo XX; sin embargo, cabe preguntarse cuántas políticas de pacificación se han cancelado en el mundo tan solo por provenir del signo contrario, como si el origen ideológico de una idea determinara por sí sola su validez.

    Digamos entonces que “Paz, pan y trabajo” no es, para nada, una consigna nueva ni tampoco exigencias nuevas; más bien son aspiraciones permanentes de cualquier sociedad, por más que las haya formulado Lenin en su momento.

    Así que, más allá de las etiquetas o de esa tendencia actual a polarizar la discusión pública, hoy la realidad nacional exige una lectura diferente, dada la preocupante tendencia de la clase política a creer que toda propuesta, para ser válida, debe encuadrarse en una geometría política —izquierda o derecha, conservadores o progresistas— como si reconocer una necesidad humana implicara forzosamente asumir una doctrina. Por cierto, esa lectura distinta exige pasar de la proclama a la acción coordinada.

    La cuestión es muy sencilla: nuestro país enfrenta una crisis de violencia que se fue gestando durante años y que se agudizó con la mal llamada guerra contra el narco de Felipe Calderón; por lo tanto, la solución ante tal gravedad no puede reducirse al uso de la fuerza ni tampoco descansar exclusivamente en la política social, en tanto que los resultados actuales demuestran que la pacificación exige ambas dimensiones, es decir, combatir a quienes generan violencia y, al mismo tiempo, atender las causas que la alimentan.

    En ese contexto cobran especial relevancia las palabras pronunciadas por Hugo Eric Flores en el Consejo General del INE: “México hoy demanda mexicanos sin hambre y mexicanos que no estén derramando sangre; queremos un México con paz, sin hambre y sin sangre.” Palabras que difícilmente podrían resumir mejor el desafío nacional, puesto que nuestro país necesita, más que nunca, construir una consigna propia para la actualidad: paz, pan, trabajo, pero también comunidad. La paz como elemento sagrado para vivir sin miedo; pan y trabajo como condiciones mínimas que hagan de la dignidad una realidad y no una consigna electoral; y comunidad como desafío para reconstruir el tejido social desde la familia, las escuelas, las organizaciones civiles y la participación ciudadana.

    Hoy debemos entender que la pacificación ha dejado de ser obra exclusiva del gobierno y de las fuerzas de seguridad, sin que ello signifique justificar el abandono institucional; pero entender esa condición tampoco implica menospreciar la importancia de los programas sociales, pues estamos frente a una crisis heredada, sí, pero exigente de resultados que sólo pueden alcanzarse si el compromiso se asume por todos: las autoridades, las empresas, las universidades, las acciones colectivas y todo aquel dispuesto a privilegiar el diálogo sobre la confrontación.

    Aterrizar esta corresponsabilidad —este Pacto Social que tanta falta le hace al país— significa, por ejemplo, que los programas sociales federales se articulen aún más con las policías municipales en los territorios de mayor incidencia delictiva, que las universidades midan el impacto real de sus proyectos de vinculación comunitaria y que las empresas destinen parte de su responsabilidad social a la reconstrucción del tejido social en las zonas donde operan, alejándose de la filantropía y acercándose más a la corresponsabilidad pues la paz se construye más con el trabajo compartido donde cada actor rinde cuentas de su parte que con discursos paralelos entre gobierno y sociedad.

    ¿Por qué? Pues, en pocas palabras, porque la paz no pertenece a una ideología ni se sujeta al espectro de la izquierda o la derecha; a como están las cosas, indudablemente se trata de una causa nacional. Por esa razón, la pacificación se ha convertido en la tarea más urgente de nuestra generación: a los responsables de generar la violencia y a quienes lo permitieron habrá que combatirlos, juzgarlos, pero a quienes padecen sus consecuencias, tanto como a quienes anhelan un país mejor, les corresponde reconstruir nuestro país con firmeza para que haya menos hambre, deje de correr la sangre y la paz sea el resultado de la justicia, el trabajo y la corresponsabilidad de todos.

    • Luis Tovar
      Secretario General de la Fundación para la Defensa del Medio Ambiente. FUDEMA A.C.