El Pontífice calificó de “verdaderamente inaceptable” la amenaza del presidente Donald Trump de destruir “toda la civilización iraní”.
León XIV recordó su mensaje y reiteró que “todas las personas de buena voluntad deben buscar siempre la paz y rechazar la guerra”.
“Hoy, como todos sabemos, ha habido también esta amenaza contra todo el pueblo de Irán. ¡Y esto es verdaderamente inaceptable!”, afirmó el Papa.
Insistió en la necesidad de volver a la mesa de negociaciones para encontrar “soluciones pacíficas” y subrayó que los ataques a infraestructuras civiles violan el derecho internacional. “Se trata de una cuestión moral que concierne al bien de todo un pueblo”
El Papa alertó sobre las graves consecuencias globales del conflicto: “Tenemos una crisis económica mundial, una crisis energética y una situación de gran inestabilidad en Oriente Medio que solo provoca más odio en todo el mundo”.
Pidió recordar especialmente a las víctimas inocentes: niños, ancianos y enfermos, y llamó a los ciudadanos de los países involucrados a contactar a sus líderes políticos y congresistas para exigir el fin de la violencia y el trabajo por la paz
Concluyó con “Todos queremos trabajar por la paz. La gente quiere paz”.
El veto en el Consejo de Seguridad bloquea medidas para proteger la navegación comercial y evitar ataques a infraestructura clave en una de las rutas energéticas más importantes del mundo.
China y Rusia vetaron en el Consejo de Seguridad de la ONU una resolución impulsada por Bahréin que buscaba coordinar acciones internacionales para garantizar la seguridad en el estrecho de Ormuz, una de las principales rutas del comercio energético global.
La propuesta recibió el respaldo de 11 de los 15 miembros del Consejo, pero el voto en contra de ambas potencias —miembros permanentes con derecho a veto— impidió su aprobación. La resolución también registró dos abstenciones, reflejando divisiones en torno a la estrategia para atender la crisis.
El proyecto planteaba detener ataques contra infraestructura civil, incluyendo plantas de desalinización, instalaciones hídricas y complejos petroleros, además de promover acciones coordinadas para proteger la navegación comercial ante el aumento de tensiones en la zona.
Asimismo, proponía que los Estados implementaran medidas defensivas proporcionales, como la escolta de buques mercantes, con el objetivo de evitar incidentes en el tránsito marítimo por el estrecho de Ormuz, clave para el flujo global de petróleo.
El canciller de Bahréin, Abdullatif bin Rashid Al Zayani, confirmó que la iniciativa no prosperó debido al voto negativo de un miembro permanente, lo que evidenció el peso geopolítico de las potencias en decisiones críticas del organismo.
El veto de China y Rusia ocurre en un contexto de creciente tensión internacional y deja en suspenso posibles acciones multilaterales para proteger la estabilidad energética mundial, en una región estratégica para el comercio global.
Fuertes explosiones fueron reportadas en la isla de Kharg, principal centro de exportación petrolera de Irán, en medio de tensiones con EUA. Autoridades y medios internacionales apuntan a un posible ataque dirigido contra infraestructura estratégica.
Medios iraníes informaron que detonaciones se escucharon en la isla de Kharg, considerada el “corazón operativo” del petróleo iraní, ya que maneja cerca del 90% de las exportaciones de crudo del país. La zona es clave para la economía energética de Irán.
De acuerdo con reportes de agencias internacionales, EUA habría ejecutado un ataque contra objetivos militares en la isla, sin afectar instalaciones de procesamiento ni terminales de carga. Días antes, Donald Trump había insinuado la posibilidad de tomar control del sitio por su valor petrolero.
Hasta el momento, no se han confirmado víctimas ni el alcance total de los daños. En paralelo, otro ataque en la ciudad de Kashan dejó dos muertos y tres heridos, en un hecho que autoridades locales calificaron como una agresión extranjera, elevando la tensión en la región.
El presidente de Estados Unidos advierte que “desatará el infierno”, en un mensaje criticado por su tono apocalíptico y que viola el derecho internacional.
El presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, volvió a mostrar sus desvaríos en torno a Irán al advertir, a través de Truth Social, que “morirá toda una civilización, para no volver jamás”. Aseguró además: “No quiero que eso suceda, pero probablemente ocurrirá”, como si dicha decisión no dependiera de él, como si fuera el héroe de esta historia; no lo es.
La declaración, difundida rápidamente en redes sociales es el pico en la intensificación retórica de confrontación de Estados Unidos, por lo que no es para menos que genere el escándalo y preocupación internacional, en especial por su tono amarillista, incluso apocalíptico, y lo peor, con la ausencia de fundamentos verificables.
En el mismo mensaje, Trump combinó amenazas con especulación política al afirmar que con un “Cambio de régimen completo y total” podrían surgir “mentes diferentes, más inteligentes y menos radicalizadas” y que “algo revolucionariamente maravilloso puede suceder”. Sin importar el derecho internacional, como ya es costumbre, estas expresiones refuerzan la visión intervencionista de Washington, donde plantea cambios internos en otros países como condición para la estabilidad.
Esto, basado en la evidencia histórica que han dejado los procesos de intervención extranjera en los que se ha visto, nunca ha sido verdad. Donde pasa, donde dice liberar, donde dice ofrecer la solución, EUA ha dejado un camino manchado de muerte, en las mismas condiciones como lo encontró, o peor. Eso sí, a cambio se lleva lo que le interesa, muchas veces petróleo, como lo fue el reciente caso de Venezuela.
El trasfondo de esta crisis es el control del estrecho de Ormuz, eje del comercio petrolero mundial. Trump fijó un ultimátum de 48 horas que termina la noche de este martes, y advirtió que, de no lograrse un acuerdo, “desatará el infierno” y ordenará ataques contra “plantas eléctricas y puentes”. Además, subrayó que la “conclusión” de esto “lo descubriremos esta noche, en uno de los momentos más importantes de la historia del mundo”.
El mandatario cerró con una declaración contradictoria: “47 años de extorsión, corrupción y muerte llegarán a su fin. ¡Dios bendiga al gran pueblo de Irán!”. Irónico, que, con un discurso lleno de amenazas y ultimátums, respaldado por una política basada en la presión y el uso de la fuerza, en el que incluso asegurá intenciones de acabar con un pueblo, recupere a su figura religiosa.
Como respuesta a las declaraciones, Irán ha advertido que cualquier escalada tendrá consecuencias. La Guardia Revolucionaria afirmó que “se acabó la autocontención” y que su respuesta se ejecutará “sin ninguna consideración”, incluso con la posibilidad de “privar a Estados Unidos y a sus aliados de petróleo y gas durante años”. Además, dejó en claro que actuará si Washington “cruza líneas rojas”.
Cuando en el futuro se analice esta época y tengan la coherencia para finalmente llamar a esto “guerra”, ni Estados Unidos, ni Israel serán los buenos, ojo, que Irán tampoco.
El presidente de EUA lanzó amenazas graves contra Irán, desestimando el riesgo de cometer crímenes de guerra. La comunidad internacional expresa su alarma.
En una conferencia de prensa celebrada en la Casa Blanca, el presidente Donald Trump hizo declaraciones alarmantes sobre Irán. Afirmó que su gobierno está negociando un alto al fuego, pero lanzó amenazas que podrían traer consecuencias devastadoras. Insistió en que, si Teherán no cede a sus demandas antes de un plazo crítico, destruirá la infraestructura del país.
Trump reveló su plan de acción, diciendo que cada puente y planta de energía en Irán sería atacado. Describió una posible devastación total del país, argumentando que sus decisiones están justificadas debido a amenazas nucleares por parte de Irán. Esta retórica provocó inquietud entre varios expertos legales que advirtieron sobre la posibilidad de que estas acciones constituyan crímenes de guerra.
La semana pasada, más de 100 especialistas en derecho internacional señalaron que las acciones de EUA podrían violar la Carta de la ONU. El secretario general de la ONU, António Guterres, recordó que atacar infraestructura civil es ilegal bajo la ley internacional. Sin embargo, estas advertencias no parecen preocupar al presidente.
En contraste, Trump comenzó su día en un ambiente festivo en la Casa Blanca. Participó en la búsqueda de huevos de Pascua, solo para luego cambiar a un tono amenazante contra Irán. Su discurso sobre la guerra también incluyó reflexiones sobre su experiencia en Venezuela, donde afirmó haber logrado una rápida victoria y control sobre los recursos petroleros.
Las declaraciones de Trump han generado reacciones dentro y fuera del país. La ex diputada Marjorie Taylor Greene criticó sus palabras, y el senador Bernie Sanders instó al Congreso a actuar de inmediato. A pesar del creciente descontento, muchos líderes políticos de su partido aún no han expresado oposición.
Mientras el mundo observa, las palabras de Trump resuenan con un potencial impacto peligroso en la región y más allá. Las consecuencias de sus amenazas aún están por verse, y la comunidad internacional espera respuestas firmes sobre el futuro de la diplomacia con Irán.
Un ataque directo en el norte de Israel dejó al menos cuatro personas lesionadas, entre ellas un bebé de 10 meses, en medio de la escalada del conflicto con Irán.
Un misil iraní impactó un edificio residencial en Haifa, al norte de Israel, dejando cuatro personas heridas, una de ellas en estado grave. De acuerdo con las Fuerzas de Defensa de Israel, el proyectil golpeó directamente un inmueble de varias plantas, causando severos daños estructurales.
Entre los afectados se encuentra un hombre de 82 años en condición crítica, además de una mujer de 77, otra de 38 y un bebé de 10 meses con lesión en la cabeza, quienes resultaron heridos por escombros y metralla tras la explosión. Equipos de emergencia trabajaron entre los restos ante la posibilidad de más personas atrapadas.
El ataque ocurrió tras una nueva oleada de misiles disparados desde Irán, en un contexto de creciente tensión. No es la primera vez que Haifa es blanco de estos impactos, ya que instalaciones clave de la ciudad han sido alcanzadas en días recientes, elevando la preocupación por una escalada mayor del conflicto.
En medio de la celebración del Lunes de Pascua en la Casa Blanca, el presidente Donald Trump destacó una operación militar en Irán que permitió el rescate de dos pilotos, asimismo amenazó con acciones contra medios que filtraron información del operativo.
El presidente Donald Trump encabezó la celebración del Lunes de Pascua en la Casa Blanca junto a la primera dama Melania Trump, en un evento que reunió a niños y familias en el marco del 250 aniversario de la fundación del país. La jornada estuvo atravesada por el contexto de tensión internacional con Irán.
Trump destacó una operación militar en territorio iraní que permitió el rescate de dos pilotos de un caza F-15 derribado días antes. El éxito de la misión se debió a que se sostuvo en secreto el rescate de uno de los tripulantes, permitiendo ganar tiempo y ejecutar la segunda fase del operativo.
El despliegue que llevó a cabo, involucró a más de 170 aeronaves militares, divididas en dos misiones, una inicial con poco más de 20 aviones y una segunda mucho más amplia. Dos aeronaves de transporte quedaron inutilizadas en el proceso y fueron destruidas, lo que reflejó la complejidad de la operación.
Asimismo, Donald Trump arremetió contra medios de comunicación que difundieron filtraciones sobre el operativo, advirtiendo posibles acciones legales y exigiendo la revelación de fuentes bajo el argumento de seguridad nacional. Este nuevo conflicto ha elevado la tensión entre el gobierno estadounidense y la prensa.
Un ataque conjunto atribuido a EUA e Israel acabó con la vida del jefe de inteligencia de la Guardia Revolucionaria iraní, en medio de una escalada de tensiones en Medio Oriente.
Los bombardeos de EUA e Israel provocaron la muerte del general Majid Jademi, jefe de inteligencia del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica, en un ataque registrado al amanecer en Teherán. El propio cuerpo militar iraní confirmó el fallecimiento y calificó la acción como un “ataque criminal”.
Jademi había asumido el cargo en junio de 2025, tras la muerte de su antecesor durante enfrentamientos previos con Israel. De acuerdo con el ejército israelí, se trataba de uno de los mandos más importantes, con amplia experiencia en seguridad e inteligencia.
El hecho ocurre en un contexto de alta tensión regional, con amenazas cruzadas entre Irán y EUA por el control estratégico del estrecho de Ormuz, lo que eleva el riesgo de una escalada mayor en Medio Oriente.
Irán rechazó una propuesta de alto el fuego temporal y exigió el fin definitivo de la guerra, mientras Donald Trump advirtió que el plazo del martes es definitivo y amenazó con atacar infraestructura clave si no hay acuerdo.
Irán se negó a aceptar un cese al fuego de 45 días planteado por mediadores y dejó claro que solo aceptará el fin total del conflicto con garantías de no agresión futura. La respuesta fue enviada a través de canales diplomáticos, en medio de contactos indirectos con Estados Unidos y actores regionales.
Por su parte, Trump endureció su postura y aseguró que el plazo para que Teherán reabra el estrecho de Ormuz “es definitivo”. El mandatario advirtió que, de no cumplirse, EUA podría atacar centrales eléctricas, puentes y otras infraestructuras estratégicas en territorio iraní.
La tensión crece tras recientes ataques entre Irán, Israel y EUA, incluyendo la muerte de altos mandos iraníes y bombardeos a instalaciones energéticas. Mientras tanto, los esfuerzos diplomáticos continúan, aunque la posibilidad de una escalada mayor sigue latente.
Donald Trump habría proporcionado armamento a manifestantes en Irán a través de los kurdos, quienes se habrían quedado las armas, acusaciones que niegan.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, admitió que proporcionó armamento a manifestantes iraníes a principios de año, a través de intermediarios kurdos. La declaración fue realizada en una entrevista con Fox News, donde Trump aseguró que los kurdos recibieron las armas, pero que posiblemente no las entregaron a los manifestantes.
“EUA envió armas a los manifestantes iraníes […] Les mandamos muchas armas. Las enviamos a los kurdos” señaló el mandatario estadounidense en la entrevista, reconociendo un acto de intervención directa en los asuntos internos de Irán. Por lo que este envío de armamento suma evidencia a las prácticas de Washington para fomentar la inestabilidad interna para respaldar a facciones.
Las protestas en Irán se produjeron en enero, en un contexto de crisis económica y devaluación de la moneda nacional. Las manifestaciones internas cesaron, pero la tensión entre Washington y Teherán creció al punto de que Trump inició un conflicto armado, junto a Israel, el 28 de enero.
Israel y Estados Unidos realizaron un ataque conjunto contra Irán, que provocó la muerte del líder supremo, el ayatolá Alí Jameneí, y varios altos cargos militares. Como represalia, Irán lanzó oleadas de misiles contra Israel y bases estadounidenses en Oriente Medio, además de atacar instalaciones petroleras vinculadas a EUA y bloquear parcialmente el estrecho de Ormuz, lo que afectó los precios globales de combustibles.
Algunas facciones kurdas desmintieron las declaraciones de Trump. Hejar Berenji, del Partido Democrático del Kurdistán Iraní en EUA, afirmó a Fox News que no recibieron armas durante las manifestaciones en Irán, contradiciendo así la versión del mandatario estadounidense.