Fuerzas federales y estatales detuvieron a integrantes de células violentas, decomisaron armas, explosivos y desmantelaron seis laboratorios de metanfetaminas.

Soldados, marinos, policías federales y agentes del ministerio público llegaron al mismo tiempo a distintos puntos de Sinaloa. El resultado: 11 personas detenidas, decenas de armas confiscadas y varios laboratorios clausurados.

El operativo abarcó Culiacán, Mocorito, El Rosario, Mazatlán, San Ignacio y Cosalá. En cada municipio, los elementos actuaron de forma coordinada para golpear a distintas células delictivas activas en la entidad.

En Culiacán y Mocorito cayeron cuatro personas. Una de ellas es Iván, conocido como “El 24”, a quien las autoridades identifican como líder regional de una organización criminal. Su detención representa uno de los golpes más significativos del operativo.
En El Rosario y Mazatlán, los cuerpos de seguridad arrestaron a siete integrantes más de grupos delictivos. Las acciones en esas ciudades corrieron en paralelo a las de la zona norte del estado.
El decomiso también fue considerable. Las autoridades aseguraron más de 35 armas de fuego, entre ellas un fusil Barrett —un rifle de alto poder usado por fuerzas militares en el mundo—, más de seis mil cartuchos, cargadores, chalecos y placas balísticas. También se incautaron vehículos y equipo táctico.
En San Ignacio, los elementos hallaron siete artefactos explosivos improvisados. Ese tipo de dispositivos representa un riesgo directo para la población civil y para los propios operativos de seguridad.
Para cerrar el operativo, las fuerzas federales y estatales desmantelaron seis espacios donde se producía metanfetamina: cuatro en Culiacán y dos en Cosalá. Esos sitios abastecían de droga a los grupos delictivos locales.

