Etiqueta: Jair Bolsonaro

  • Lula se desmarca del juez Moraes y pide castigo si se comprueba algún delito

    Lula se desmarca del juez Moraes y pide castigo si se comprueba algún delito

    El presidente de Brasil defendió el debido proceso y aseguró que cualquier funcionario debe responder ante la justicia si se acredita que cometió un delito.

    El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, marcó distancia con el juez del Tribunal Supremo Federal Alexandre de Moraes, quien enfrenta señalamientos relacionados con un presunto caso de corrupción, y sostuvo que, si se demuestra su responsabilidad en algún delito, deberá responder ante la justicia.

    Durante una entrevista en el podcast “Desce a letra show”, Lula afirmó que toda persona que cometa un delito debe ser juzgada con garantías y derecho a la defensa, independientemente de su cargo. “Si cometió un delito tiene que pagar”, sostuvo el mandatario, al señalar que el mismo principio debe aplicarse a cualquier integrante de las instituciones brasileñas.

    Las declaraciones ocurren mientras el Supremo Tribunal Federal (STF) analiza si debe abrir una investigación contra Moraes por sus presuntos vínculos con Daniel Vorcaro, propietario del Banco Master, quien permanece detenido por un caso de fraude bancario. El episodio ha generado una crisis interna dentro del máximo tribunal brasileño.

    Lula también rechazó los señalamientos de sectores opositores que buscan vincularlo con Moraes. El mandatario recordó que él no designó al magistrado en el Supremo, pues fue el entonces presidente Michel Temer quien lo nombró en 2017. Con ello, buscó aclarar que su relación con el juez no implica responsabilidad sobre sus decisiones.

    El presidente brasileño atribuyó parte de las críticas contra Moraes a resoluciones adoptadas por el Supremo, entre ellas procesos contra integrantes del entorno del expresidente Jair Bolsonaro. Lula mencionó además las investigaciones por el asesinato de la concejala Marielle Franco, ocurrido en 2018, como uno de los asuntos que han generado confrontación política.

    Finalmente, Lula recordó que Bolsonaro fue quien designó al juez André Mendonça para el Supremo y señaló que este también ha sido mencionado en cuestionamientos relacionados con el llamado “Caso Master”. El mandatario insistió en que las acusaciones deben ser investigadas y cualquier eventual responsabilidad deberá determinarse mediante un proceso judicial.

  • Justicia de Brasil investiga presunto desvío de recursos para película de Bolsonaro

    Justicia de Brasil investiga presunto desvío de recursos para película de Bolsonaro

    La Policía Federal realizó 49 cateos y puso bajo la lupa a colaboradores del bolsonarismo por el posible uso irregular de cientos de millones de reales.

    La Policía Federal de Brasil desplegó un operativo contra una presunta red que habría desviado recursos públicos hacia Go Up Entertainment, productora de Dark Horse, película biográfica sobre el expresidente Jair Bolsonaro. La investigación alcanza a figuras cercanas al bolsonarismo y ocurre a pocas semanas de las elecciones presidenciales de octubre.

    Entre los objetivos se encuentran el diputado Mario Frias, del Partido Liberal, productor ejecutivo de la cinta, y Karina Gama, titular de Go Up Entertainment. Ambos tienen prohibido salir de Brasil, mientras agentes federales decomisaron siete armas de fuego en el domicilio de Frias, de acuerdo con fuentes citadas por AFP.

    La investigación busca determinar si cientos de millones de reales provenientes de enmiendas parlamentarias fueron desviados mediante contratos públicos con el instituto sin fines de lucro Conhecer Brasil, presidido por Gama, para posteriormente terminar en la productora encargada de realizar la película. En total, Go Up Entertainment fue uno de los 49 objetivos de allanamientos e incautaciones.

    El caso también salpica a Flávio Bolsonaro, hijo del expresidente y actual candidato presidencial. En mayo reconoció haber solicitado millonarias transferencias al banquero Daniel Vorcaro, actualmente preso, supuestamente para financiar la película protagonizada por el actor estadunidense Jim Caviezel. Las autoridades ahora investigan el destino de esos recursos y si pudieron beneficiar a Eduardo Bolsonaro, quien vive en Estados Unidos.

    Flávio Bolsonaro calificó el operativo como un “intento de interferencia política”, mientras Mario Frias negó cualquier irregularidad y acusó una “cortina de humo”. La operación fue autorizada por el juez del Supremo Tribunal Federal Flávio Dino, exministro de Justicia durante el gobierno de Luiz Inácio Lula da Silva.

    La investigación ocurre en plena disputa electoral entre Lula y Flávio Bolsonaro, quienes aparecen empatados en encuestas rumbo a una eventual segunda vuelta. Además, el caso se desarrolla en medio de una crisis dentro del Supremo relacionada con el escándalo financiero de Vorcaro y el Banco Master, aumentando la presión sobre el campo bolsonarista de cara a los comicios.

  • Exestratega de Flávio Bolsonaro dio 1 millón de reales a película sobre su padre

    Exestratega de Flávio Bolsonaro dio 1 millón de reales a película sobre su padre

    Un reporte de inteligencia financiera detectó movimientos considerados atípicos en las cuentas de la empresa que produjo la polémica película sobre Jair Bolsonaro.

    Marcello de Oliveira Lopes, exestratega de marketing de la campaña presidencial de Flávio Bolsonaro, transfirió 1 millón de reales a finales de 2025 a Go Up Entertainment, productora propiedad de la periodista Karina Gama y responsable de Dark Horse, cinta sobre la trayectoria política del expresidente Jair Bolsonaro.

    La operación ocurrió mientras la película se encontraba en las etapas finales de rodaje y avanzaba hacia la posproducción. De acuerdo con un reporte de inteligencia financiera, entre el 10 de noviembre y el 30 de diciembre de 2025 se detectaron “movimientos considerados atípicos” en las cuentas de Go Up.

    El flujo de dinero cobra relevancia debido a que la Policía Federal investiga el financiamiento de Dark Horse y un presunto desvío de recursos parlamentarios. Por orden del ministro del Supremo Tribunal Federal (STF) Flávio Dino, la productora fue objeto de una operación y además quedó impedida de participar en licitaciones o celebrar contratos con el sector público federal.

    La película ya había generado problemas dentro de la campaña de Flávio Bolsonaro, luego de que Intercept Brasil difundiera mensajes en los que el senador habría solicitado dinero al empresario Daniel Vorcaro, dueño de Banco Master, para financiar la producción. El propio Lopes reconoció que invirtió en la cinta, aunque sostuvo que se trató de una operación comercial legal y negó que hubiera una transferencia de fondos distinta a su inversión.

    Lopes, conocido como “Marcellão”, dejó la campaña de Flávio en mayo, después de que aliados del senador presionaran por un cambio en la estrategia de comunicación. Aunque era cercano al candidato, fue sustituido por el publicista Eduardo Fisher, quien también abandonó el equipo a finales de julio. Así, el exestratega terminó vinculado financieramente con una producción que ya se encuentra bajo la lupa de las autoridades brasileñas.

  • Brasil apuesta por los BRICS frente al arancel de Trump

    Brasil apuesta por los BRICS frente al arancel de Trump

    La dependencia comercial con China amortigua el golpe de los aranceles estadounidenses y empuja a Brasil hacia nuevas alianzas dentro del bloque BRICS.

    Brasil refuerza cada día más sus lazos con China, Rusia y el resto de los países BRICS. Así lo advirtió Cristina Pecequilo, catedrática de Relaciones Internacionales de la Universidad Federal de São Paulo, en entrevista con la Agencia Sputnik. La experta explicó que la guerra comercial de Estados Unidos contra el país sudamericano acelera esta búsqueda de nuevos socios.

    “Sin duda la búsqueda de alternativas al comercio y las relaciones con EU hoy avanza cada vez más rápido. Vemos una aceleración de esos cambios de alianzas, que muchas veces empiezan a dibujarse tras la crisis económica de 2008”, explicó la especialista sobre el reciente “tarifazo” de Washington. Además, aclaró que no solo Brasil impulsa este giro, sino todos los países BRICS, incluida Rusia.

    Las exportaciones brasileñas ya viraban con fuerza hacia China antes de que Donald Trump lanzara su guerra comercial. Esta tendencia tomó todavía más impulso durante el último año. Por eso, los aranceles estadounidenses golpean con fuerza limitada a la economía de Brasil, que ahora depende mucho más de las compras del gigante asiático.

    En julio pasado, las exportaciones brasileñas a Estados Unidos alcanzaron unos 3 mil 640 millones de dólares. En cambio, las ventas a China llegaron a 10 mil 673 millones de dólares, según cifras oficiales del Ministerio de Industria y Comercio de Brasil.

    Pecequilo considera que esta tendencia se consolidará a mediano y largo plazo. Explicó que Brasil y los demás países BRICS buscan cada vez más “socios confiables” para sus intercambios comerciales y políticos. También confió en que la relación entre Rusia y Brasil se fortalezca, pues aún guarda mucho potencial de crecimiento.

    Aranceles con trasfondo político

    Para la académica, los aranceles actuales de Estados Unidos contra Brasil tienen un carácter puramente político. El gobierno de Luiz Inácio Lula da Silva considera falsos los argumentos detrás de estas medidas, como la supuesta competencia desleal, la piratería y la deforestación.

    “Lo que observamos no responde a una lógica económica en las acciones del gobierno de EU. Se trata de una lógica política, incluso geocultural, que busca presionar al gobierno en turno para que reciba críticas de sus adversarios”, remarcó Pecequilo. Por eso, calificó esta postura como una forma de injerencia política.

    La administración de Lula atribuyó a la familia del expresidente Jair Bolsonaro (2019-2023) buena parte de la decisión de Trump de presionar a Brasil con tarifas y sanciones. Estas maniobras estadounidenses ya juegan un papel clave en la actual campaña electoral brasileña.

    El diálogo continúa abierto

    Una reciente llamada telefónica entre Lula y Trump aparentemente destensó la situación. Poco antes, Brasil había advertido que aplicaría su Ley de Reciprocidad. Tras la conversación, ambos líderes acordaron seguir dialogando y fijaron una reunión técnica para la próxima semana.

    Los mandatarios también acordaron que sus equipos negociadores continúen las conversaciones sobre el arancel del 25 por ciento que Washington impuso a los productos brasileños. Este gravamen representa el principal punto de tensión entre ambos gobiernos.

    Pecequilo interpreta estos roces como parte de una sobreactuación típica del momento electoral. Ambos bandos políticos defienden intereses particulares, aunque la relación económica de fondo sigue un rumbo distinto.

    “Los conflictos que observamos en las relaciones bilaterales entre EU y Brasil surgen mucho más de un contexto electoral que busca generar ruido. No creo que representen una tendencia histórica real en el vínculo entre ambos países”, subrayó. Y agregó que la vía del diálogo nunca se cerró del todo, aunque se ha ido transformando con el tiempo.

  • Flávio Bolsonaro arranca campaña con banderas de EUA y guiños a Washington

    Flávio Bolsonaro arranca campaña con banderas de EUA y guiños a Washington

    El candidato presidencial brasileño reivindicó a su padre, atacó a Lula y presumió ser el único capaz de negociar con Estados Unidos, China, Israel y otras potencias.

    Flávio Bolsonaro arrancó oficialmente su campaña presidencial en Brasil con un acto en Copacabana, Río de Janeiro, donde dejó claro que su proyecto busca mantener la línea política de su padre, el expresidente Jair Bolsonaro. El detalle que llamó especialmente la atención fue la presencia de banderas de Estados Unidos entre sus simpatizantes, en un momento de tensión entre Brasil y Washington.

    Vestido con los colores de la bandera brasileña y con chaleco antibalas, Flávio reprodujo la estética de las campañas de su padre y presumió su cercanía con distintas potencias. “Soy el único que puede sentarse con Estados Unidos, con China, con Israel, con Medio Oriente, India y Argentina”, afirmó, al prometer acuerdos comerciales para Brasil.

    El gesto hacia Estados Unidos no es menor. El bolsonarismo mantiene una histórica cercanía con sectores de la derecha estadounidense, por lo que las banderas de Washington en el primer acto de campaña parecen funcionar como una declaración política y de alineamiento internacional. Flávio busca presentarse como el candidato capaz de reconstruir los vínculos con la potencia norteamericana.

    El senador también lanzó fuertes ataques contra el presidente Luiz Inácio Lula da Silva, a quien responsabilizó de problemas económicos, inseguridad y corrupción. Aseguró que Brasil perdió soberanía y prometió endurecer las medidas contra organizaciones criminales, además de clasificar como terroristas a las milicias y grupos como PCC y Comando Vermelho.

    Flávio reivindicó abiertamente el legado de su padre, quien actualmente cumple prisión domiciliaria tras ser condenado a 27 años y tres meses por su participación en la trama golpista de 2022. “Sé que me parezco a él”, dijo el candidato, antes de recurrir a una comparación futbolera: “es difícil comparar al hijo de Pelé con Pelé”.

    Con este arranque, Flávio dejó una postal bastante clara de su campaña: banderas de Estados Unidos, discurso de mano dura, reivindicación de Bolsonaro y ataques contra Lula. El mensaje parece buscar no solo votos en Brasil, sino también dejar claro a quién quiere tener de aliado si llega al Palacio de Planalto.

  • Lula anunció su candidatura por un cuarto mandato y desafía a la vejez a sus 80 años

    Lula anunció su candidatura por un cuarto mandato y desafía a la vejez a sus 80 años

    El mandatario brasileño formalizó este domingo su aspiración a la reelección durante la convención de su partido en São Paulo, en una contienda que ya siente la sombra de Donald Trump.

    A sus 80 años, Luiz Inácio Lula da Silva se declaró “muy entero” y confirmó este domingo que buscará un cuarto y último mandato presidencial. El anuncio ocurrió durante la convención del Partido de los Trabajadores en São Paulo, con la mirada puesta en las elecciones de octubre.

    Lula regresó al poder en 2023, después de haber gobernado Brasil entre 2003 y 2010. Ahora, el Partido de los Trabajadores lo proclamó candidato ante unos tres mil simpatizantes reunidos en la capital económica del país.

    “Quiero luchar contra la vejez, no quiero andar arrastrando las piernas”, afirmó el mandatario durante su discurso. Sus seguidores respondieron con cánticos y desplegaron una gran bandera nacional dentro del recinto.

    Esta será la séptima vez que Lula compita por la presidencia. Su rival será el senador derechista Flávio Bolsonaro, de 45 años e hijo del expresidente Jair Bolsonaro, quien permanece preso por un intento de golpe de Estado.

    Cristiane Rosa Julho, asistente social de 51 años, explicó a la agencia AFP que las políticas de Lula transformaron su vida. Gracias a esos programas, dijo, su familia logró tener casa propia tras ocho generaciones sin acceso a vivienda.

    La campaña arranca en un momento de fricción con la administración de Trump, quien ha respaldado a distintos candidatos en la región. Además, Estados Unidos aplicó en julio dos rondas de aranceles a productos brasileños, tras acusar al país de prácticas comerciales desleales.

    Aunque el tema arancelario domina la agenda bilateral, Lula evitó mencionar directamente a Trump en su discurso. El mandatario brasileño se presentó con una camisa informal y el sombrero panamá que ha usado con frecuencia en los últimos meses.

  • Tribunal brasileño frena encuentro de Milei con Bolsonaro

    Tribunal brasileño frena encuentro de Milei con Bolsonaro

    El magistrado Alexandre de Moraes prohibió la visita que el mandatario argentino planeaba realizar la próxima semana al expresidente brasileño, recluido en arresto domiciliario.

    El Tribunal Supremo de Brasil bloqueó este sábado la visita que Javier Milei tenía prevista hacer a Jair Bolsonaro. El magistrado Alexandre de Moraes firmó la orden que impide el encuentro entre ambos líderes.

    De Moraes tomó esta decisión tras el endurecimiento de las condiciones del arresto domiciliario de Bolsonaro, anunciado el viernes pasado. El expresidente brasileño violó las medidas cautelares al respaldar públicamente la precandidatura de su hijo Flávio.

    El fallo judicial también prohíbe las visitas con fines políticos o electorales hasta que terminen las elecciones generales de 2026. Además, impide la difusión de manifiestos elaborados por Bolsonaro, incluso si terceros los comparten en su nombre.

    Flávio Bolsonaro tampoco podrá visitar a su padre durante los próximos tres meses, según establece la resolución. El senador había presentado una carta de apoyo firmada por el expresidente para impulsar su candidatura.

    Bolsonaro cumple actualmente una condena de 27 años de prisión por delitos vinculados a un golpe de Estado. Permanece en su domicilio de Brasilia por razones humanitarias, mientras continúa el proceso judicial en su contra.

    El exmandatario ha intentado esquivar las medidas cautelares en varias ocasiones durante este proceso. Utilizó redes sociales a través de terceros y llegó a romper su tobillera electrónica en un episodio anterior.

    Un hecho reciente complicó aún más su situación legal y penitenciaria. Las autoridades encontraron una pistola a su nombre en poder de uno de sus guardaespaldas durante un control rutinario de carretera. Ese hallazgo puso en riesgo el beneficio penitenciario que recibió mientras mejora su estado de salud.

  • Cae otro Bolsonaro: condenan a Eduardo por intentar presionar a EUA para favorecer a su padre

    Cae otro Bolsonaro: condenan a Eduardo por intentar presionar a EUA para favorecer a su padre

    La Corte Suprema de Brasil determinó que el exdiputado actuó de manera indebida para influir en el proceso judicial contra Jair Bolsonaro, condenado por su participación en un intento de golpe de Estado.

    La crisis judicial que rodea al clan Bolsonaro sumó un nuevo capítulo este martes. El Tribunal Supremo de Brasil condenó a Eduardo Bolsonaro, hijo del expresidente Jair Bolsonaro, a cuatro años y dos meses de prisión por actos de coacción relacionados con el juicio que derivó en la sentencia de 27 años de cárcel contra su padre por conspiración golpista.

    Los cinco magistrados encargados de analizar el caso concluyeron que el exdiputado federal intentó interferir ilegalmente en el proceso judicial al presionar a autoridades de Estados Unidos para que impulsaran sanciones contra funcionarios brasileños involucrados en el caso. Según la resolución, dichas acciones buscaban influir en el desarrollo del juicio que terminó por condenar al exmandatario ultraderechista.

    El ministro Alexandre de Moraes, una de las figuras centrales en los procesos contra Bolsonaro, sostuvo que la función de un legislador no es promover presiones internacionales contra las instituciones de su propio país. El magistrado enfatizó que las gestiones realizadas por Eduardo Bolsonaro rebasaron los límites de la actividad política y constituyeron una interferencia indebida en asuntos judiciales internos de Brasil.

    La defensa del exlegislador rechazó el fallo y aseguró que no existen pruebas suficientes para sustentar la condena. No obstante, el tribunal determinó que los elementos presentados durante el proceso acreditan una conducta orientada a obstaculizar la actuación de la justicia brasileña. Eduardo Bolsonaro reside en Texas desde febrero de 2025 y hasta el momento no ha emitido declaraciones públicas sobre la sentencia.

    La resolución representa un nuevo revés para la familia Bolsonaro, que enfrenta un creciente desgaste político y judicial. Mientras Jair Bolsonaro cumple una condena de 27 años de prisión por su responsabilidad en el intento de subvertir el orden democrático, sus hijos buscan mantener viva la influencia política del bolsonarismo de cara a las elecciones presidenciales brasileñas.

    La condena también ocurre en un contexto de tensiones entre sectores de la derecha brasileña y el Poder Judicial. Semanas atrás, Eduardo y su hermano Flávio Bolsonaro realizaron visitas a Washington, donde sostuvieron encuentros con funcionarios estadounidenses e incluso con Donald Trump, en medio de una estrategia internacional para respaldar el movimiento político encabezado por su padre.

  • Brasil anuncia créditos para empresas golpeadas por los aranceles de Trump

    Brasil anuncia créditos para empresas golpeadas por los aranceles de Trump

    El gobierno de Lula amplía su plan “Brasil Soberano” y abre líneas de crédito a más sectores productivos afectados por las tarifas estadounidenses y la inestabilidad en Medio Oriente.

    Desde este lunes, Brasil pone en marcha una versión renovada del plan “Brasil Soberano”. El objetivo es claro: dar respaldo financiero a las empresas que perdieron terreno por los aranceles que Donald Trump impuso a las exportaciones brasileñas.

    El gobierno de Luiz Inácio Lula da Silva ajustó los requisitos para acceder a los créditos. Antes, una empresa debía demostrar que sus ingresos cayeron al menos cinco por ciento. Ahora basta con acreditar una caída de uno por ciento. Así, miles de negocios que quedaban fuera del programa podrán sumarse.

    Entre los más beneficiados están los exportadores de acero, cobre, aluminio, automóviles y muebles. Todos ellos todavía cargan con aranceles de 50 por ciento que Trump aplicó el año pasado. El golpe fue directo: de agosto a diciembre de 2025, las ventas brasileñas hacia Estados Unidos cayeron 21 por ciento, aunque las exportaciones totales del país crecieron ocho por ciento en ese mismo periodo, según datos del Banco Nacional de Desarrollo Económico y Social.

    En el conjunto de 2025, las exportaciones brasileñas subieron 3.5 por ciento, pese a que los envíos al mercado estadounidense retrocedieron 6.6 por ciento.

    El plan también cubre a empresas afectadas por la crisis en Medio Oriente. En ese caso, los sectores incluidos son más amplios: textil, químico, farmacéutico, automotriz, maquinaria, electrónica, plásticos, transporte y minerales críticos.

    Por si fuera poco, la Oficina de Comercio de Estados Unidos propuso hace poco agregar aranceles extra de 25 por ciento a productos brasileños. Esa tarifa aún no entra en vigor, y el gobierno de Lula negocia a marchas forzadas para evitarlo.

    Lula, por su parte, rechazó la medida y aseguró que en su reunión con Trump nadie mencionó ese tema. Además, apuntó que el conflicto tiene un trasfondo político vinculado a los hijos del expresidente Jair Bolsonaro y a la disputa por el poder en Brasil.

  • Estados Unidos califica a grupos criminales brasileños como terroristas

    Estados Unidos califica a grupos criminales brasileños como terroristas

    El gobierno estadounidense designa al PCC y al CV como organizaciones terroristas, a pesar de la oposición de Brasil, en respuesta a la creciente violencia en el país sudamericano.

    Este jueves, el gobierno de Estados Unidos dio un paso significativo al clasificar al Primeiro Comando da Capital (PCC) y al Comando Vermelho (CV) como organizaciones terroristas. Esta decisión ocurre en un contexto de intensificación de la violencia en Brasil y a pesar de la resistencia de las autoridades brasileñas.

    El secretario de Estado, Marco Rubio, explicó que estas organizaciones representan algunas de las amenazas criminales más violentas en Brasil. “Ambas dirigen a miles de miembros y han llevado a cabo brutales ataques contra policías, funcionarios públicos y civiles”, afirmó en un comunicado. Además, destacó que sus redes se extienden más allá de las fronteras brasileñas.

    Aunque la clasificación como Organización Terrorista Extranjera comenzará a aplicarse el 5 de junio, el Departamento de Estado ya las ha reconocido como “Terroristas Globales Especialmente Designados”. Esta acción se produce tras la petición del candidato conservador brasileño Flávio Bolsonaro al presidente estadounidense, Donald Trump. En su reciente visita a la Casa Blanca, Bolsonaro solicitó formalmente que se emitiera esta designación.

    Bolsonaro, hijo del ex presidente Jair Bolsonaro, realizó esta petición en medio de la precampaña presidencial. “Fui a pedirle que declare al CV y al PCC como organizaciones terroristas. Porque eso es lo que son”, declaró en una conferencia de prensa en Washington. 

    La decisión estadounidense tiene implicaciones profundas para Brasil y la región. La clasificación podría afectar las relaciones diplomáticas y las estrategias de combate al crimen organizado en América Latina. 

    Mientras tanto, se espera que el gobierno brasileño responda a esta decisión y defina su postura frente a la influencia de estos grupos criminales.