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  • Congreso de EUA investiga a la DEA por dejar avanzar cargamentos de fentanilo

    Congreso de EUA investiga a la DEA por dejar avanzar cargamentos de fentanilo

    Legisladores republicanos exigen documentos al Departamento de Justicia tras conocerse que agentes vigilaron envíos masivos de la droga sin detenerlos de inmediato.

    El Congreso de Estados Unidos abrió una investigación sobre la Administración de Control de Drogas (DEA). Los legisladores quieren saber si agentes federales dejaron circular grandes cargamentos de fentanilo mientras armaban casos contra redes criminales.

    James Comer, presidente republicano del Comité de Supervisión de la Cámara de Representantes, pidió al Departamento de Justicia entregar documentos sobre esta práctica. La petición llegó después de que una investigación periodística reveló que agentes permitieron que la droga llegara a las calles durante meses.

    En la red social X, Comer criticó directamente al expresidente Joe Biden. Aseguró que la DEA de su gobierno sabía del problema y no actuó a tiempo. Según Comer, esa inacción costó vidas estadounidenses.

    El legislador también difundió cifras concretas a través de su comité. Afirmó que la agencia permitió el paso de hasta 100 mil pastillas de fentanilo mientras los agentes solo observaban. Comer relacionó esa decisión con un aumento del 21% en las muertes por fentanilo en Nuevo México.

    La estrategia bajo la lupa se conoce informalmente como “dejar caminar” las drogas. Consiste en vigilar los cargamentos sin incautarlos de inmediato. El objetivo es identificar a más integrantes de las organizaciones criminales para futuras acusaciones.

    Esta polémica coincide con una demanda del fiscal general de Nuevo México, Raúl Torrez. El funcionario busca acceder a registros sobre las operaciones de la DEA en su estado.

    Comer calificó de inconcebible permitir la circulación de cargamentos con cientos de miles de pastillas. En su carta al secretario de Justicia, Todd Blanche, advirtió sobre las consecuencias de esta política.

    Las reglas federales de 2017 exigían a los agentes incautar el fentanilo tan pronto fuera posible. En 2024, el Departamento de Justicia cambió esas normas. Desde entonces, las fuerzas policiales tienen más margen para seguir investigando antes de intervenir.

    Una investigación de Associated Press documentó el uso de esta estrategia en Nuevo México entre 2023 y 2025. En algunos casos, los agentes observaron movimientos de hasta 100 mil pastillas sin actuar de inmediato.

    La práctica continuó incluso antes del mayor decomiso de fentanilo en la historia de la DEA. Ese operativo, presentado en mayo de 2025, incautó cerca de 3 millones de pastillas.

    Ahora, el Departamento de Justicia revisa si otras oficinas federales usaron métodos similares en sus investigaciones sobre narcotráfico.

    Terry Cole, administrador de la DEA, defendió el trabajo de la agencia. Dijo que las investigaciones son de largo plazo y complejas. Añadió que se realizan siempre bajo la guía de la ley.

    Hasta el cierre de esta nota, la DEA no respondió a las solicitudes de comentarios del Congreso.

  • EUA investiga la muerte y desaparición de 12 científicos de proyectos nucleares y espaciales

    EUA investiga la muerte y desaparición de 12 científicos de proyectos nucleares y espaciales

    Autoridades federales investigan sin una hipótesis común la muerte o desaparición de 12 científicos ligados a la NASA, el sector académico y laboratorios de seguridad.

    Estados Unidos está alerta por la muerte o desaparición de 12 científicos desde 2022, todos vinculados a programas nucleares o espaciales, y en algunos casos con proyectos clasificados, se han abierto investigaciones preliminares sin confirmar hasta ahora una conexión entre los hechos.

    El Comité de Supervisión de la Cámara de Representantes, encabezado por James Comer, ha revisado al menos 10 de los casos y ha advirtiendo sobre una posible implicación en seguridad nacional. Comer declaró que estos científicos “estaban en la primera línea del conocimiento nuclear y ahora están muertos o desaparecidos”.

    Entre los casos más citados figuran científicos vinculados a la NASA, el sector académico y laboratorios de seguridad.

    En el Laboratorio de Propulsión a Chorro de la NASA en California se reportan los casos de Michael Hicks, especialista en cometas y asteroides, falleció en julio de 2023 tras dejar el laboratorio en 2022. Frank Maiwald murió el 4 de julio de 2024 sin causa pública. Monica Reza, científica de materiales, desapareció el 22 de junio de 2025 tras una caminata en el Bosque Nacional Ángeles, y había trabajado en el desarrollo de superaleaciones para motores de cohetes.

    También está el astrofísico Carl Grillmair, del Centro de Procesamiento y Análisis Infrarrojo del California Institute of Technology, que fue asesinado a tiros en febrero de 2025 en Llano; por el crimen fue detenido Freddy Snyder. 

    En Nuevo México está la desaparición de William McCasland, general retirado de la Fuerza Aérea, quien no volvió a ser visto después de que saliera a hacer senderismo el 27 de febrero; siendo este uno de los cuatro casos sucedidos en el estado.

    En otro caso, el físico Nuno F. G. Loureiro, profesor del Massachusetts Institute of Technology, fue asesinado en diciembre de 2025 en su apartamento en Brookline, en un caso atribuido a Claudio Manuel Neves Valente, quien posteriormente se suicidó.

    También se reportan desapariciones en instalaciones vinculadas a seguridad nacional, como el Los Alamos National Laboratory, donde trabajan Melissa Casias y Anthony Chávez, ambos desaparecidos en 2025. A ellos se suma Steven García, contratista del Kansas City National Security Campus del United States Department of Energy, desaparecido en agosto tras salir de su domicilio armado y sin teléfono.

    “Sabemos que hay muchos países en el mundo que querrían tener nuestro conocimiento y nuestras capacidades nucleares”, señaló James Comer.A pesar del aumento de especulaciones, autoridades han señalado que hasta ahora no existe evidencia de una amenaza coordinada. Las familias de las víctimas y varios investigadores han rechazado teorías de conspiración.