Etiqueta: Jamie Raskin

  • Albania le quema las manos a Kushner e Ivanka

    Albania le quema las manos a Kushner e Ivanka

    Miles de albaneses protestan contra un megaproyecto turístico de Jared Kushner en zonas costeras protegidas; fiscales anticorrupción ya investigan los cambios legales que lo hicieron posible

    Cada noche, miles de albaneses se plantan frente a la oficina del primer ministro Edi Rama en Tirana. Llevan fotos de Jared Kushner y de su esposa Ivanka Trump. El motivo es concreto: rechazan dos megaproyectos turísticos que Kushner planea construir en zonas costeras protegidas del Mediterráneo, y acusan al gobierno socialista de haberlos facilitado con cambios a la ley.

    Los números son enormes. Affinity Partners, el fondo de inversión de Kushner, tiene un acuerdo de mil 400 millones de dólares para desarrollar la isla deshabitada de Sazan. Otro contrato, por cuatro mil 700 millones, le abre el camino a los paisajes protegidos de Zvërnec. Kushner describió el proyecto al diario The Guardian como “un producto de lujo de muy alta gama” y el lugar ideal para estar con familia y amigos. Ivanka, por su parte, lo promovió en un podcast como “la culminación de toda mi experiencia en el sector inmobiliario”.

    El gobierno albanés aprobó el plan de Sazan en diciembre de 2024, días después de la reelección de Donald Trump, y le otorgó a Kushner el estatus de “inversor estratégico”. Eso le permite saltarse trámites y obtener aprobaciones más rápido. Los fiscales anticorrupción del país ya investigan los cambios legales de 2024 que facilitaron la construcción en terrenos ambientalmente protegidos.

    En Washington, la situación no es menos incómoda. La ley obliga a Kushner, quien sigue ostentando el título de enviado especial de paz en Oriente Medio, a presentar una declaración financiera. No lo ha hecho. No ha reportado ninguna de esas inversiones. El representante demócrata Jamie Raskin fue directo: “Kushner está literalmente en la nómina del gobierno saudí e intenta quedarse con aún más dinero mientras manipula la política exterior estadounidense”.

    La revista Mother Jones detalla esta semana que la presentación con la que Affinity buscó captar inversiones en 2021 era de apenas 20 diapositivas en blanco y negro. Personas que la vieron la describieron como algo que “nunca habían visto tan ridículo”. Aun así, el fondo logró atraer capital. El argumento central no era el talento de Kushner, sino su cercanía al poder.

    Arabia Saudí terminó siendo el principal respaldo financiero. Un informe de diligencia debida encargado por el reino concluyó que las operaciones de Affinity eran “insatisfactorias en todos los aspectos”. Aun así, el dinero llegó. Lo que convenció a los saudíes ocupaba las dos últimas diapositivas: una biografía de mil 200 palabras del propio Kushner.

    El primer ministro Rama no da marcha atrás. “No hay absolutamente ninguna posibilidad de que la inversión se detenga mientras yo esté aquí”, declaró. Los albaneses, mientras tanto, siguen en las calles. Eligieron al flamenco rosa como símbolo de su resistencia, un ave que habita las costas que el proyecto amenaza.

  • Gasto millonario en deportaciones revela fallas en políticas de migración

    Gasto millonario en deportaciones revela fallas en políticas de migración

    Un informe del Senado de EUA destaca el costo y la falta de supervisión en la deportación de migrantes a terceros países.

    El Senado de Estados Unidos ha hecho público un informe que revela que el país gastó al menos 40 millones de dólares en deportar a 300 migrantes a naciones ajenas. Los funcionarios de inmigración han ampliado esta práctica, siguiendo las órdenes del presidente Donald Trump. Según el documento de los demócratas del Comité de Relaciones Exteriores, este enfoque ha sido considerado costoso y poco eficiente.

    Los datos indican que el gobierno realizó pagos que varían entre 4.7 y 7.5 millones de dólares a países como Guinea Ecuatorial, Ruanda, El Salvador, Esuatini y Palaos. Los senadores han expresado su preocupación, calificando estas acciones como “derrochadoras” y pidiendo un análisis más exhaustivo de políticas que operan en gran medida sin transparencia.

    Un caso particular ilustra la ineficiencia de estas deportaciones. Un ciudadano jamaicano fue enviado a Esuatini con un costo superior a 181 mil dólares, a pesar de que un tribunal estadounidense había ordenado su regreso a Jamaica. Semanas después, el gobierno de EUA tuvo que trasladarlo de vuelta a Jamaica, un país que nunca se opuso a su regreso.

    Asimismo, el caso de Any Lucía López Belloza, una joven de 19 años, ha generado indignación. Esta estudiante de Babson College fue detenida en un aeropuerto en Texas y deportada a Honduras, a pesar de que existía una orden judicial en su favor. Su situación ha dejado al descubierto la falta de respeto a los procedimientos judiciales.

    Las condiciones en los centros de detención son igualmente alarmantes. El congresista Jamie Raskin describió su reciente visita a una instalación de ICE en Baltimore como “vergonzosa”. Encontró a 60 hombres hacinados en una sola habitación, sin acceso a duchas y con un solo inodoro. Esta situación refleja una falta total de humanidad y respeto por los derechos de los detenidos.

    Además, un informe de ProPublica sobre un centro de detención en Dilley, Texas, arroja luz sobre las experiencias de niños migrantes. Estos pequeños han expresado su angustia por ser separados de sus vidas en EUA y su miedo por el futuro. Sus madres han reportado que sus hijos sufren de problemas de salud, incluso han encontrado gusanos en su comida. Aunque las normas estipulan que los migrantes no deberían permanecer más de 21 días en estas instalaciones, muchos llevan meses atrapados.

    Por otro lado, la situación se complica aún más por incidentes de violencia en el ámbito de la vigilancia migratoria. Recientemente, el jefe interino del ICE, Todd Lyons, informó que dos oficiales parecen haber hecho declaraciones falsas sobre un tiroteo en Minnesota. Este incidente ha añadido más presión sobre una agencia ya criticada por su manejo de las deportaciones.

    Estos casos evidencian la urgencia de revisar las políticas migratorias de Estados Unidos. La opacidad y los altos costos asociados con las deportaciones a terceros países requieren un escrutinio más riguroso para asegurar un trato justo y humano a los migrantes.