Una planta de 110 millones de pesos en Aquixtla procesará hasta 12 mil toneladas al año. El gobernador Alejandro Armenta Mier asegura que así el campesino ganará más por su cosecha.
Los productores de jitomate de la Sierra Norte de Puebla pronto tendrán dónde transformar lo que siembran. En Aquixtla, el gobernador Alejandro Armenta Mier supervisó la construcción del Centro de Innovación y Transformación de Productos Agropecuarios y Acuícolas (CITRAA) Jitomate Puebla Cinco de Mayo. La obra busca que las familias del campo reciban un mejor pago por su trabajo.

Alcaldes, diputados y vecinos de la región acompañaron al mandatario en el recorrido. Ahí explicó por qué su gobierno apuesta por varias industrias a la vez. Los países y los estados que dependen de una sola actividad sufren más cuando llega una crisis, dijo. Por eso su administración impulsa los sectores primario, secundario y terciario, sin descuidar el automotriz, el textil y el calzado.
Armenta quiere que los productores dejen de vender materia prima barata. En su plan, ellos también deben compartir las ganancias de la transformación. Puso como ejemplos el café soluble Puebla Cinco de Mayo y el mezcal. Después del jitomate, el proyecto llegará al limón persa, las berries, los higos y las manzanas. Además, su gobierno trabaja con la presidenta Claudia Sheinbaum para fortalecer la producción nacional y vender alimentos hechos en México, tanto en el país como en el extranjero.
Ante más de 3 mil personas, el gobernador presumió el avance de la mecanización agrícola. En 2025, Puebla tenía 800 equipos y 50 mil hectáreas sembradas. En 2026 ya suma mil 800 equipos y 200 mil hectáreas. Para el próximo año, la meta es superar los 2 mil 500 equipos y llegar a 400 mil hectáreas, sobre todo de temporal.
También anunció que rehabilitará el mercado municipal de Aquixtla con el programa de Obra Comunitaria. Además, levantará otro CITRAA en San José Chiapa. Allí procesará manzana, pera y otros frutales para preparar alimentos saludables para las escuelas.

Los números del jitomate explican por qué importa esta planta. La secretaria de Agricultura y Desarrollo Rural, Ana Laura Altamirano, detalló que la región cultiva 1,300 hectáreas en invernadero. Cada hectárea rinde entre 150 y 180 toneladas, así que la producción anual ronda entre 390 mil y 470 mil toneladas. El precio, sin embargo, cambia mucho según la temporada. De enero a marzo, el kilo puede llegar a 25 pesos. De abril a julio baja a cuatro pesos o menos, y producirlo cuesta entre ocho y diez.
El nuevo centro ayudará a los productores a esquivar esas caídas. Seleccionará y empacará el jitomate, y también lo convertirá en pasta, salsas, cátsup y otros derivados. Podrá empacar 7 mil 200 toneladas al año y procesar 12 mil, con las que obtendrá cerca de mil 800 toneladas de pasta. Además, el gobierno estatal analiza vender ese producto en las más de mil 200 tiendas de Alimentación para el Bienestar que hay en Puebla.
El residente de obra, Manuel Onofre López, dio los detalles de la construcción. La inversión contratada suma 110 millones de pesos. El edificio ocupará 12 mil 976 metros cuadrados dentro de un predio de 15 mil 734. Beneficiará de forma directa a unos mil 200 habitantes. Tendrá dos líneas de proceso, una para empacar jitomate y otra para elaborar pasta. También contará con oficinas, bodegas de producto terminado y cámaras frías.
El ingeniero Jessi García, quien trabaja en el proyecto, destacó lo que significa la obra para la región. Dijo que aporta a la economía de las familias y da empleo a los profesionales que la construyen.
Durante la gira, el gobierno entregó la tercera etapa de apoyos al campo. Fueron 644 apoyos, con valor de más de 7 millones de pesos. Ayudarán a las actividades pecuarias y apícolas, al emprendimiento de mujeres rurales, a la modernización agrícola y al acceso a insumos clave. Altamirano aseguró que el gobierno no cobra ni pone condiciones. Invitó a los productores a organizarse en comités de desarrollo rural. Así podrán pedir maquinaria, tractores, drones y otros equipos, con operador y combustible incluidos.
El Gobierno de Puebla reafirmó su compromiso con un campo tecnificado y una industria diversa. Su meta es que la riqueza que genera el estado llegue a las familias poblanas en forma de oportunidades y bienestar.

