El conductor de TV Azteca fue duramente criticado por referirse de forma despectiva a la presidenta Claudia Sheinbaum, mientras usuarios le recuerdan viejas acusaciones y su cercanía con intereses empresariales cuestionados.
El periodista y conductor de TV Azteca, Jorge Garralda, volvió al centro de la polémica luego de referirse a la presidenta Claudia Sheinbaum como “presidenta con e”, comentario que fue interpretado en redes sociales como un intento de burla y descalificación hacia la mandataria.
La reacción digital fue inmediata. Usuarios en plataformas como X criticaron el comentario y acusaron a Garralda de actuar como un vocero alineado a la narrativa de Ricardo Salinas Pliego, señalándolo de repetir ataques mediáticos contra figuras del gobierno federal. Las respuestas no tardaron en escalar con burlas y calificativos como “la perrita de la perrita de Trump”, en alusión al tono de sus detractores.
El episodio reavivó el debate sobre el papel del conductor en medios de comunicación, donde ha sido figura del programa “A quien corresponda”, espacio que se presenta como de denuncia social, pero que también ha sido cuestionado por su cercanía con intereses empresariales y políticos.

A ello se suman antecedentes polémicos. En años recientes, Garralda fue señalado públicamente por supuestamente proteger a un colaborador acusado de agresión, lo que generó críticas por su manejo de casos sensibles dentro de su entorno laboral. El caso involucró denuncias de violencia y señalamientos de omisiones ante situaciones graves.
Pese a su trayectoria de décadas en televisión y reconocimientos como el Premio Nacional de Periodismo, su figura ha sido constantemente dividida entre el reconocimiento institucional y las críticas por su postura editorial, activismo mediático y decisiones dentro de su programa.
En redes sociales, el nuevo episodio terminó por consolidar una percepción cada vez más extendida: la de un comunicador que, lejos de la neutralidad, se ha convertido en un actor político más dentro del debate público, ahora fuertemente cuestionado por su tono hacia la presidenta y su historial de controversias.
