El excandidato presidencial de Colombia advirtió que no aceptará al nuevo mandatario si este mantiene vínculos sin esclarecer con Estados Unidos.
El senador y excandidato presidencial Iván Cepeda anunció este martes que impulsará una campaña de desobediencia civil pacífica en Colombia. La medida entraría en marcha si el presidente electo, Abelardo de la Espriella, no aclara sus nexos con Estados Unidos antes de tomar posesión.
Cepeda obtuvo más de 12.700.000 votos en la segunda vuelta del pasado 21 de junio. Por eso, aseguró que no se prestará para lo que llamó una violación de la soberanía nacional. “Emprenderé el camino de la desobediencia civil pacífica”, declaró desde la sede del Pacto Histórico.
El líder opositor centró sus críticas en la ciudadanía estadounidense de De la Espriella. Según explicó, el mandatario electo adquirió esa nacionalidad tras un juramento de lealtad a Estados Unidos. Esa condición, dijo, resulta incompatible con ejercer la Presidencia de Colombia.
Cuatro exigencias concretas
Cepeda planteó una serie de condiciones para reconocer la legitimidad del nuevo gobierno. Primero, pidió que De la Espriella renuncie a su nacionalidad estadounidense. Además, exigió que aclare si ha colaborado con agencias como la DEA, la CIA o el FBI.
También reclamó garantías plenas para la soberanía judicial colombiana. El opositor pidió que cese cualquier intento de extraditar al presidente Gustavo Petro hacia Estados Unidos. Igualmente, solicitó el fin de la persecución contra dirigentes de oposición en el país.
El excandidato denunció que De la Espriella habría enviado listados de decenas de colombianos a autoridades estadounidenses para investigarlos. Esa acción, según Cepeda, pasó por encima del sistema judicial nacional. Por eso pidió un pronunciamiento firme de las altas cortes colombianas.
“Sin que estas situaciones se aclaren totalmente, su posesión estará viciada”, insistió Cepeda. A su juicio, asumir el cargo en esas condiciones convertiría el mandato en ilegal e ilegítimo.
Reacciones encontradas
El anuncio generó respuestas inmediatas dentro del país. El vicepresidente electo, José Manuel Restrepo, pidió respetar la democracia y los resultados de las urnas. Otros sectores políticos calificaron la declaración como un llamado irresponsable que podría tensionar el ambiente social.
El Consejo Nacional Electoral ratificó la semana pasada el triunfo de De la Espriella en el balotaje. En ese momento, Cepeda había aceptado el resultado y prometido una oposición democrática y vigilante. Ahora endurece su postura ante lo que considera amenazas a la soberanía nacional.

