La vocera de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, defiende al presidente ante las críticas por la violencia en Mineápolis y sostiene que se necesita una acción firme.
Karoline Leavitt, se dirigió a los periodistas en una conferencia de prensa. Allí, expresó que el presidente Donald Trump no desea ver “gente lastimada o muerta en las calles” de Estados Unidos. La funcionaria calificó los recientes incidentes de violencia en Mineápolis como una tragedia.
Leavitt explicó que Trump considera que “todas las vidas son iguales”. Mencionó casos específicos, como los de Laken Riley y Jocelyn Nungaray, que aún preocupan al presidente. Criticó la cobertura mediática, señalando que a menudo es desigual.
Además, la vocera enfatizó que Trump busca poner fin “a la resistencia y el caos” en Mineápolis. La ciudad ha sido un punto caliente de protestas diarias contra las autoridades migratorias. Leavitt también culpó a líderes demócratas por fomentar un ambiente hostil que obstruye la aplicación de las leyes migratorias.
En respuesta a estas preocupaciones, La Casa Blanca respalda a la secretaria de Seguridad Nacional, Kristi Noem, quien es responsable de la estrategia federal en la región. A pesar de la oposición local, se decidió enviar al zar fronterizo, Tom Homan, a Mineápolis para supervisar las operaciones.
Mientras tanto, miles de manifestantes siguen saliendo a las calles en respuesta a la presencia federal y los recientes enfrentamientos con las fuerzas migratorias. La situación sigue siendo tensa, y la atención del país se centra en cómo evolucionará este conflicto.

