El pleno de la SCJN avaló por unanimidad que los ayuntamientos revisen el daño a la salud de menores con autismo antes de permitir pirotecnia en fiestas tradicionales.
Para una niña de Teocelo, Veracruz, los cohetes de las fiestas no eran alegría, sino dolor. Su madre decidió pelear por ella y llevó el caso hasta la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN). Este miércoles, el máximo tribunal le dio la razón y fijó, por primera vez, límites al uso de pirotecnia en celebraciones tradicionales. La menor tiene autismo e hiperacusia, una condición que vuelve muy molestos los ruidos fuertes.
La madre promovió un amparo contra el artículo 10 de la Ley contra el Ruido de Veracruz. También impugnó el permiso municipal que autorizaba detonar pirotecnia de las 06:00 a las 23:00 horas. Según su queja, las explosiones dañaban la salud de su hija.
Los ministros aprobaron por unanimidad el proyecto de la ministra Loretta Ortiz Ahlf. La resolución obliga a los ayuntamientos a valorar los riesgos para niñas, niños y adolescentes con autismo antes de dar un permiso. Además, deben negarlo cuando no puedan prevenir esos riesgos.
La Corte negó el amparo contra la ley, porque la considera constitucional. Aun así, dio la razón a la madre en lo esencial. Ortiz explicó que la norma exige licencia municipal previa y limita los permisos a fiestas por costumbre. También pide respetar los límites de ruido de la NOM-081-SEMARNAT-1994, restringe el horario y manda al ayuntamiento a evaluar cada caso.
El ministro Arístides Guerrero García habló del lado humano del asunto. “Lo que para algunas personas pudiera ser motivo de celebración (…) para otras puede convertirse en una experiencia profundamente dolorosa”, dijo. Recordó que la Secretaría de Salud registra a más de 3.8 millones de personas con autismo en México.
Por su parte, la ministra Yasmín Esquivel Mossa pidió leer las normas de pirotecnia como un sistema completo. Con esa lectura, las autoridades tienen el deber de medir cómo afecta la actividad a las personas con autismo. Así, aseguró, se protegen los derechos que defendió la madre.
La ministra María Estela Ríos González destacó que la sentencia respeta las tradiciones de barrios y comunidades. Ella misma vive en un barrio que celebra a sus santos patronos. Pese a ello, insistió en que la infancia con autismo y otras personas con discapacidad deben ir primero.

