Mientras los boletos superan los 160 mil pesos, comunicadores opositores presumieron su lugar en el área más exclusiva del GP de México.
Mientras Checo Pérez terminaba en el lugar 17, la atención en el Autódromo Hermanos Rodríguez se la llevaron otros: Carlos Loret de Mola, Azucena Uresti y Chumel Torres, tres de los comentocratas más polémicos , fueron vistos el 1 de noviembre en el Paddock Club, cuyos costos van desde los 160 mil pesos. Ellos mismos subieron fotos y videos a sus redes, por si a alguien le quedaba duda de dónde estaban.
El Paddock Club es el espacio de hospitalidad de lujo de la F1, pensado para invitados especiales y patrocinadores. Los boletos comerciales superan los 160 mil pesos por persona, y desde 2015 es la opción más cara de todo el autódromo. Para dimensionarlo: la entrada más barata, en la zona naranja, costó 3 mil 900 pesos, y la zona verde, 30 mil 500. Es decir, un solo pase VIP equivale a más de 40 boletos de la zona más económica.
Eso sí, nadie fue visto sacando la cartera. El youtuber Ignacio Rodríguez aseguró que no pagaron “250 mil por boleto”, que es lo que dice que cuesta, sino que los invitaron las tabacaleras ZYN, de Philip Morris. Es decir, según esta versión, el lujo corrió por cuenta de una marca. Es un dato no confirmado por los periodistas.
También se dejó ver Joaquín López-Dóriga, otro crítico constante del gobierno, quien denunció que un sujeto, al que identificó como presunto socio o allegado del empresario Amílcar Olán, lo increpó en el autódromo para provocarlo. El pseudoperiodista, aprovechó para cuestionar que personas ligadas a presuntos actos de corrupción asistan a eventos de lujo como la F1, cuando hace dos años no tenían para ello, aunque poco dijo de sus compañeros opositores.
La escena tiene su ironía: quienes critican la ostentación de otros fueron vistos en el mismo autódromo, entre eventos exclusivos y zonas VIP, mientras otros aficionados denunciaban baños sin jabón, lavabos sin agua y botellas de agua a 60 pesos.


