La gobernadora de Chihuahua, Maru Campos, desató una nueva confrontación política al calificar al Gobierno federal como un “gobierno de la muerte”, mientras opositores le reprochan que su propio estado enfrenta una severa crisis de inseguridad y fue el estado con más violencia en 2025,
La gobernadora de Chihuahua, Maru Campos, elevó el tono de su confrontación con el Gobierno federal al asegurar que la administración de Morena es un “gobierno de la muerte”, al argumentar que la violencia, las desapariciones y los asesinatos de autoridades municipales reflejan el fracaso de la estrategia de seguridad nacional. La mandataria sostuvo que “son los hechos, no los dichos”, al referirse a los casos de madres buscadoras y alcaldes asesinados en distintas entidades del país.
Sin embargo, sus declaraciones detonaron una fuerte respuesta de la población, quienes calificaron sus señalamientos como “hipócritas” y le recordaron que Chihuahua figura entre las entidades con mayores índices de homicidios del país. Además, cuestionaron las ausencias públicas de la mandataria y señalaron que mientras critica a la Federación, la violencia continúa golpeando a su propio estado, donde durante los últimos días se registraron múltiples homicidios.
La polémica se produce en un momento especialmente complicado para Campos, quien también enfrenta cuestionamientos por otros frentes, entre ellos las investigaciones relacionadas con la presencia de agentes de la CIA en territorio chihuahuense y recientes revelaciones sobre su declaración patrimonial. Sus críticos sostienen que la gobernadora busca trasladar el debate hacia la confrontación política con el Gobierno federal, mientras persisten las exigencias para que responda por la situación de seguridad y los problemas internos de su administración.
















