La gobernadora panista convirtió el presupuesto público en una maquinaria de propaganda: contratos millonarios, medios afines y entrevistas “a modo” para intentar ocultar corrupción, deuda y abandono en Chihuahua.
La gira mediática de la gobernadora Maru Campos no solo deja entrevistas complacientes y discursos reciclados; también representa un golpe millonario al bolsillo de las y los chihuahuenses. Tan solo las recientes apariciones de la mandataria en medios nacionales significaron un costo aproximado de 16.8 millones de pesos por entrevista, considerando contratos publicitarios y convenios otorgados a televisoras, estaciones de radio y plataformas digitales que hoy funcionan más como relaciones públicas del PAN que como espacios periodísticos críticos.
Las cifras exhiben el tamaño del aparato propagandístico. De acuerdo con investigaciones de Zona Free, el gobierno estatal ha destinado recursos multimillonarios a medios como TV Azteca, Radio Fórmula, Latinus, Imagen, MVS, El Heraldo y La Saga. Solo estos convenios suman más de 151.5 millones de pesos, mientras Maru Campos desfila cómodamente entre entrevistas sin cuestionamientos reales sobre inseguridad, corrupción, deuda pública o abandono social. Porque en Chihuahua parece más fácil comprar espacios mediáticos que dar resultados.
El gasto en propaganda no es nuevo. Entre septiembre de 2021 y diciembre de 2024, la administración de Maru Campos erogó más de 1 mil 636 millones de pesos en comunicación social, cifra que incluye contratos con medios, agencias de marketing, productoras audiovisuales y hasta operaciones digitales y granjas de bots. Para 2025, el monto ya rondaría los 2 mil millones de pesos, consolidando uno de los esquemas de control mediático más costosos del país.

Mientras tanto, Chihuahua sigue enfrentando violencia, deuda creciente y abandono institucional. Organizaciones y medios independientes han señalado que el gobierno estatal utiliza recursos públicos para limpiar la imagen de la mandataria y silenciar críticas, así como la falta de obras relevantes en salud y educación. En contraste, municipios de la Sierra Tarahumara sobreviven con presupuestos mucho menores a lo que el gobierno gasta en publicidad oficial.
La estrategia también alcanzó a medios y conductores nacionales abiertamente opositores a la presidenta Claudia Sheinbaum. Tan solo en 2025, la administración panista otorgó contratos millonarios a MVS, Reforma, El Financiero, El Economista, Joaquín López-Dóriga, Adela Micha y Alejandro Cacho. Todos mediante adjudicación directa y bajo convenios que, según denuncias, buscan garantizar cobertura favorable y golpeteo político contra la 4T.
Lejos de representar ejercicios periodísticos serios, las entrevistas de Maru Campos parecen infomerciales pagados con dinero público. Mientras Chihuahua exige seguridad, infraestructura y atención a comunidades olvidadas, el PAN opta por gastar millones en maquillaje mediático y propaganda disfrazada de periodismo. Porque para el maruquismo, la prioridad no es gobernar: es controlar la narrativa.


