Washington revoca la Orden 213-2 y devuelve a Aeroméxico, Volaris y Viva Aerobus la posibilidad de crecer en el mercado estadounidense desde el AICM y el AIFA.
Las aerolíneas mexicanas ya pueden planear nuevas rutas hacia Estados Unidos. El Departamento de Transporte (DOT) levantó este viernes, con efecto inmediato, las restricciones que frenaban esos vuelos desde el Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles (AIFA) y el Benito Juárez de la Ciudad de México (AICM).
La medida cancela la Orden 213-2. Con ese documento, Washington limitaba las operaciones existentes, propuestas y futuras de los transportistas mexicanos. Ahora las empresas recuperan la opción de abrir rutas y sumar frecuencias.
La Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) y la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes (SICT) dieron la noticia en un comunicado conjunto. Según ambas dependencias, la decisión nace del trabajo coordinado entre los dos gobiernos y de los avances en los compromisos de aviación. También la describieron como un paso importante para la conectividad aérea entre los dos países.
El gobierno mexicano atribuyó el resultado al diálogo técnico que arrancó con el Memorándum de Consultas, firmado en mayo de 2026. Desde entonces, afirmó, México ha cumplido lo acordado.
El conflicto comenzó el 28 de octubre de 2025. Ese día, el entonces titular del DOT, Sean Duffy, anunció la restricción y golpeó a Aeroméxico, Volaris y Viva Aerobus. Washington acusó a México de incumplir el acuerdo bilateral de transporte aéreo. Además, dijo que el país favorecía a las empresas locales al repartir horarios.
Estados Unidos señaló como origen del problema el decreto que movió los vuelos de carga del AICM al AIFA. En aquel momento, la presidenta Claudia Sheinbaum defendió el cambio. Aseguró que fue “una decisión técnica, no política”.
Por ahora, la SRE y la SICT hablan de una nueva etapa en la relación bilateral. Según el comunicado, esa etapa se apoyará en el diálogo, el respeto a la soberanía y la cooperación entre instituciones. Ambas dependencias también prometieron aplicar las mejores prácticas internacionales y reforzar la seguridad del transporte aéreo.
Por último, México prometió seguir trabajando con las autoridades estadounidenses. Su meta es crear más oportunidades para pasajeros, trabajadores y aerolíneas, y consolidar un sistema de aviación seguro, moderno y confiable.

