El Ministerio de Comercio chino bloqueó el acceso a productos de doble uso para diez compañías estadounidenses vinculadas al sector de defensa. La medida responde a las sanciones que Washington impuso días antes a gigantes tecnológicos como Alibaba y Baidu.
Pekín no se quedó con los brazos cruzados. Este lunes, China anunció represalias directas contra diez empresas militares estadounidenses tras las últimas restricciones que impuso Washington a firmas tecnológicas chinas. El Ministerio de Comercio ordenó a las compañías chinas dejar de exportar artículos de “doble uso” a esas diez firmas: productos que sirven tanto para fines civiles como militares.
Entre las sancionadas figuran fabricantes de drones militares, compañías de minería de tierras raras y contratistas de defensa con vínculos directos con el gobierno estadounidense. La lista incluye a Red Cat Holdings, Teal Drones, IMSAR, Jaia Robotics, Ball Aerospace, Oshkosh Defense, L3Harris Maritime Services, AVEOX, MP Materials y USA Rare Earth.
El golpe no paró ahí. Por separado, el Ministerio de Finanzas de China prohibió a entidades gubernamentales comprar productos de otras 46 empresas estadounidenses. Entre ellas aparecen varias filiales de los gigantes de la industria armamentista: Lockheed Martin, Raytheon y General Dynamics.
Pekín justificó las medidas con dos argumentos. Primero, proteger la seguridad nacional. Segundo, responder a lo que calificó como la “expansión indebida” de la llamada Lista de Empresas Militares Chinas que maneja Washington.
El detonante ocurrió a principios de junio. El Departamento de Defensa de Estados Unidos sumó a Alibaba y Baidu a esa lista, argumentando que tienen vínculos con el ejército chino. Baidu rechazó la acusación de inmediato y la calificó de “totalmente infundada”. La inclusión en esa lista les impide a ambas empresas acceder a contratos militares estadounidenses.
George Chen, socio para China continental en la firma de asesoría The Asia Group, consideró que la respuesta de Pekín fue proporcionada y predecible. “Esas empresas no van a hacer negocios en China, por lo que el impacto será más que nada simbólico”, explicó. En su lectura, las diez compañías sancionadas pertenecen al sector de defensa o tienen contratos estrechos con el gobierno de Estados Unidos.
Con todo, la tensión entre ambas potencias escala en un momento delicado. El propio Ministerio de Comercio chino recordó que estas medidas van en contra del consenso al que llegaron Xi Jinping y Donald Trump durante la visita del mandatario estadounidense a China en mayo pasado.

