El país árabe presenta dos exhibiciones deportivas en la Ciudad de México para celebrar el Mundial 2026 y reconocer la gran participación de aficionados mexicanos.
-Mateo Segura
La fiebre por el Mundial de Futbol 2026 se ha convertido en el principal vínculo diplomático y cultural entre México y Qatar. Como parte de las celebraciones y del programa internacional Years of Culture, donde la nación mexicana participa como invitada de honor, el país de Medio Oriente instaló dos muestras museográficas temporales en la Ciudad de México.
Shaikha Najla, curadora del Museo Olímpico y de Deporte 3-2-1 en Qatar, explicó que la iniciativa surgió por la fuerte impresión que dejaron los seguidores nacionales durante la copa pasada. “Uno de los aspectos más inspiradores, para mí como curadora para estas exposiciones, es el impacto que tuvieron los fans mexicanos en el Mundial 2022 en Qatar“, detalló.
La primera exhibición, titulada Objetos de leyenda: momentos icónicos en la historia del futbol, se encuentra disponible en el Museo Jumex y cerrará sus puertas el 30 de agosto. Esta instalación alberga piezas de alto valor histórico que sucedieron en la capital de México, como los botines que utilizó Pelé durante el torneo de 1970 y la playera que portaba Maradona al anotar el célebre gol de “La mano de Dios” en 1986.
Por otro lado, el Centro Cultural Digital (CCD) aloja la muestra Legado de Qatar 2022, la cual estará abierta al público hasta el 9 de agosto. Esta segunda presentación comunica cómo se realizó la pasada justa y su aporte al desarrollo tecnológico del país árabe. Según Shaikha Najla, el mensaje central es que “aunque somos distintos, estamos unidos como humanidad”.
Hasta el momento, los museos de Qatar no cuentan con objetos de la historia deportiva nacional, pero la curadora confirmó que están en negociaciones para adquirir artículos vinculados al torneo de 2026. Además, el intercambio continuará del 27 de octubre al 26 de diciembre, cuando las actividades se trasladen al museo M7 en la ciudad de Doha.
Edson Arantes Do Nascimento, mejor conocido como “Pelé”, considerado rey del fútbol, nació un 23 de octubre de 1940, cuando el mundo centraba su atención en el desarrollo de la Segunda Guerra Mundial, Brasil vio nacer a quien cambiaría la historia del balompié mundial.
Vivió en Três Corações al sur del estado de Minas Gerais, su padre, João Ramos do Nascimento, también fue futbolista profesional en el Fluminense y Atlético Mineiro, pero terminó retirándose joven.
El brasileño fue y es para muchos el mejor futbolista de todos los tiempos. Por lo menos, es el único en la historia que ganó tres Copas del Mundo.
Ídolo dentro del campo de juego
Luego de ser rechazado por varios clubes, a los 11 años Waldemar de Brito lo presentó a los directivos del Club Santos de Brasil, mencionándoles que sería el mejor jugador del mundo.
Pelé se fue a São Paulo y a sus 16 años debutó Club Santos de Brasil en el enfrentamiento contra el Corinthians.
Un año después, ya se había puesto la camiseta de la selección brasileña.
Pelé todavía era un adolescente cuando dejó estampado por primera vez su nombre en la historia de los mundiales. Eso fue en Suecia 1958.
Ahí, O Rei rompió todos los récords. Se convirtió en el primer futbolista de 17 años en ganar una copa del mundo, tras vencer al equipo anfitrión sueco, al que le anotó 2 goles en la final del torneo. Ese fue el primer título mundial en sus vitrinas.
Cuatro años después, Pelé también integró el Brasil que repetiría éxitos en el mundial de Chile ’62. Segundo Mundial, y segundo título para el 10 de la canarinha.
Aunque el torneo tuvo un gusto más agridulce que el anterior. Es que el crack sufrió un esguince en el segundo partido del torneo, ante Checoslovaquia, y no volvió a jugar en ese mundial.
Pese a ello, ese año 1962 terminó siendo redondo para Pelé. El crack del Santos llevó a su equipo a ganar el torneo brasileño, la Copa Libertadores y la Intercontinental.
Esas son tres proezas que el astro y el Santos supieron repetir al año siguiente.
Pelé ya era considerado el mejor de la época.
Sus logros y reconocimientos
Con Santos, Pelé consiguió diez campeonatos paulistas, cuatro torneo Río- São Paulo, seis campeonatos brasileños de Serie A, una Copa de plata, dos Copas libertadores, dos Copas intercontinentales, una Supercopa de campeones intercontinentales y seis Campeonatos de goleo en todos los torneos que participó.
Con el New York Cosmos solo consiguió un título de NASL (North American Soccer League). Con selección ganó tres títulos, en Suecia 1958, Chile 1962 y México 1970, mundial el cual marcó su retiro de selección nacional.
Durante su carrera se le reconoció de distintas formas y en varios lugares, entre los cuales destacan: mejor jugador joven de la justa mundialista en 1958, mejor jugador de la copa América, un campeonato de goleo en copa libertadores de 1965, estuvo dentro del equipo de las estrellas en México 70, futbolista del año de Sudamérica en 1973.
Pelé también fue incluido en el equipo histórico de las justas mundialistas en 1994, mejor jugador del siglo veinte según la Federación Internacional de Historia y Estadística de Futbol, y también se incluyó en el Salón de la Fama del Fútbol Internacional y Once histórico del Balón de Oro.
El día que ‘O Rei’ detuvo una guerra civil
Pelé era un ícono dentro del terreno de juego, sin embargo, la magnitud de su nombre iba más allá de los linderos del área, fuera del campo ‘O Rei’ también brindó alegrías al mundo.
En 1967, O Rei y el Santos disputaron un amistoso en Nigeria que detuvo por dos días la guerra civil que desangraba al país africano. El recuerdo de aquello, para Pelé, fue imborrable.
“La gente allí amaba tanto el fútbol que suspendieron la guerra para ver jugar al Santos en África. Esto fue fantástico. Fue algo indescriptible.”
Su olfato anotador era tal, que cuando todavía no había cumplido los 30 años, el astro alcanzó lo que nadie en la historia ha podido repetir de manera oficial: marcar su gol número 1000. En esta ocasión, ante el Vasco da Gama.