Un tribunal federal confirmó que la desarrolladora debe derribar dos torres levantadas en terrenos ganados al mar. Poco después, el oleaje dañó el complejo de San Pancho, pero la orden de demolición sigue en pie.
En la playa de San Pancho, en Nayarit, el mar empezó a derribar lo que la justicia ya había mandado tirar. Dos torres del complejo Punta Paraíso quedaron dañadas tras el paso del huracán Rachel y otras tormentas.
El 7 de octubre de 2026, un tribunal federal confirmó la demolición de las dos torres. Los jueces negaron el amparo con el que Pacific Lifestyle Properties buscaba frenar las sanciones ambientales. La Profepa demostró que la empresa ocupó terrenos ganados al mar de forma irregular.
Por eso, la desarrolladora debe devolver mil 466 metros cuadrados de superficie federal. También tiene que pagar una multa de 96 mil 220 pesos.
El origen del conflicto se remonta a 2009. Ese año, durante el gobierno de Felipe Calderón, la Semarnat otorgó una concesión sobre el terreno. El permiso pedía conservar la superficie en estado natural. Además, no autorizaba ninguna de las construcciones que después aparecieron en la playa.
Pocas semanas después del fallo, el fuerte oleaje golpeó el complejo y provocó daños estructurales. El colapso parcial obligó a la Profepa a acudir al sitio junto con Protección Civil para evaluar el riesgo.
La empresa sigue defendiendo la legalidad de sus permisos. Aun así, la orden judicial de demolición permanece vigente. Así, el caso que los ambientalistas denunciaron desde 2018 llega a un punto decisivo, con el mar como protagonista inesperado.

