Etiqueta: Patrimonio Cultural Inmaterial

  • CDMX declara a los organilleros como Patrimonio Cultural Inmaterial

    CDMX declara a los organilleros como Patrimonio Cultural Inmaterial

    El gobierno capitalino busca preservar este oficio tradicional con más de 100 años de historia, considerado parte de la identidad sonora y cultural de la ciudad. 

    El Gobierno de la Ciudad de México declaró a los organilleros como Patrimonio Cultural Inmaterial de la capital, de acuerdo con un decreto publicado el pasado 22 de mayo en la Gaceta Oficial capitalina. La medida busca preservar, dignificar y reconocer este oficio tradicional con más de un siglo de historia en las calles de la ciudad.

    El decreto establece que la labor de los organilleros representa una manifestación cultural que integra conocimientos, memoria histórica, identidad sonora y transmisión intergeneracional de saberes. Además, destaca que su presencia en plazas, parques, ferias y celebraciones populares forma parte de la vida cotidiana y cultural de la capital desde finales del siglo XIX.

    Las autoridades capitalinas señalaron que el reconocimiento no solo busca proteger el sonido característico de los organillos, sino también respaldar a quienes mantienen vivo este oficio. La declaratoria contempla acciones de promoción, difusión cultural y fortalecimiento social para las personas dedicadas a esta actividad.

    El documento también recuerda que el oficio se consolidó durante el porfiriato, influenciado por la llegada de comunidades extranjeras y nuevas prácticas musicales. Desde entonces, los organilleros han contribuido a la cohesión social y a la identidad cultural de la Ciudad de México mediante su interacción constante con la población en espacios públicos.

  • La Pasión de Cristo en Iztapalapa, declarada Patrimonio Cultural Inmaterial por la UNESCO

    La Pasión de Cristo en Iztapalapa, declarada Patrimonio Cultural Inmaterial por la UNESCO

    El emblemático evento religioso y comunitario, con 182 años de historia, recibe reconocimiento mundial por su valor cultural, social y espiritual.

    La UNESCO declaró como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad a la representación de la Pasión, Muerte y Resurrección de Cristo en Iztapalapa, una de las tradiciones más icónicas de México y América Latina, que cada Semana Santa reúne a millones de personas en la demarcación.

    Este reconocimiento internacional destaca el profundo valor histórico, social y cultural de una manifestación que, durante 182 años, ha sido sostenida por la participación activa de la comunidad iztapalapense, consolidándose como un símbolo de identidad, fe y cohesión social.

    La alcaldesa de Iztapalapa, Aleida Alavez Ruiz, celebró la declaratoria y señaló que la tradición “es vida, es pueblo y es historia”, recordando que surgió de las calles y que su fuerza radica en el esfuerzo colectivo de actores, organizadores, familias y vecinos. “Lo que surgió del latido humano de una comunidad hoy cruza mares y continentes”, afirmó.

    La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo también felicitó a la comunidad, al comité organizador de Semana Santa en Iztapalapa (COSIAC) y a la jefa de Gobierno Clara Brugada, reconociendo la labor de quienes preservan y promueven esta tradición, y subrayó que se trata de un patrimonio vivo que requiere participación comunitaria y compromiso generacional.

    El evento no es solo un acto religioso, sino una expresión cultural y comunitaria que fortalece los lazos sociales y transmite valores de generación en generación. La inscripción en la lista de la UNESCO garantiza que esta manifestación siga siendo un legado compartido con el mundo, honrando la memoria, la devoción y el trabajo silencioso de miles de manos.

  • Folclore en su máxima expresión

    Folclore en su máxima expresión

    La Feria del Huipil y el Café 2025 en Cuetzalan, Puebla.

    Por Oscar Manuel Morales

    Cuetzalan (Lugar de Quetzales) es uno de los sitios más increíbles que se pueden visitar, no solo por la belleza de su geografía, rodeada de las montañas y naturaleza de la sierra poblana, sino porque aún preserva muchas de sus tradiciones originarias. Lo que hace de este lugar uno de los pocos que aún posee raíces culturales milenarias, honrando así su identidad y tradición indígena.

    En esta ocasión viajé a este hermoso lugar para conocer las festividades de la Feria del Huipil y el Café. La cual se lleva a cabo del 2 al 12 de octubre, siendo el 4 el día más significativo para los pobladores, pues ese día se celebra a su santo patrono.

    Desde la llegada se siente un ambiente particular con mucho movimiento. Los pobladores desde muy temprano comienzan a poner sus carpas y puestos para vender productos como el tradicional café, artesanías, huipiles, guayaberas, miel, comida y un sinfín de artículos que roban la mirada a cada paso.

    El centro de Cuetzalan es quizás el más conocido por lo imponente de la Parroquia de San Francisco de Asís, en donde justamente se lleva a cabo la festividad principal, pues se elige a la Reina del Huipil, en medio de un ambiente de fiesta, color y baile.

    En la explanada de la parroquia se reúnen grupos de danza de distintas regiones, como la Danza de los Quetzales, Danza de Los Santiagos, así como la Danza de los Voladores, declarada Patrimonio Cultural Inmaterial por la UNESCO.

    La elección de la reina de Huipil llamó mi atención, pues cada una de las participantes representa a una comunidad distinta de la región.

    Las jóvenes de entre 14 y 17 años lucen con orgullo sus huipiles tradicionales. Ante centenares de personas reunidas en la explanada principal, exclaman tanto en su lengua originaria como en español las características de su comunidad, resaltando rasgos como la música, gastronomía, el arte textil y su vestimenta. Finalmente, las candidatas a reinas dan un mensaje que nos invita a respetar y preservar aquellas tradiciones que reflejan siglos de historia.

    Finalmente, a través de un jurado conformado por líderes indígenas y promotores culturales, se eligió a la reina del Huipil. La ganadora fue una joven de nombre Dana Paola Enrique Hernández, de la comunidad de Yohualichan, la cual fue venerada entre aplausos, música y baile, convirtiéndose en la principal figura que representa identidad, tradición y cultura para la región.