Tres unidades de élite llegaron al estado tras una semana de operativos que dejó tres muertos, 17 detenidos y decenas de armas confiscadas.

El fin de semana pasado, 700 militares entraron a Durango en tres bloques. No todos se quedarán. El gobernador Esteban Villegas Villarreal confirmó que solo 300 permanecerán en la entidad para fortalecer la seguridad. El resto siguió camino a otros estados.
Los soldados que llegaron pertenecen a tres cuerpos distintos. El primero es el Cuarto Regimiento Blindado de Reconocimiento, con 300 efectivos. El segundo son los Fuerzas Especiales “Los Murciélagos”, con 97 elementos. El tercero es el 78 Batallón de Infantería, conocido como “Perrazos”, con base en la Ciudad de México, también con 300 efectivos. Todos integran la denominada Fuerza de Tarea Conjunta México.
Su llegada no fue casual. La semana previa, las fuerzas federales ejecutaron tres operativos en el municipio de Durango. En dos de ellos hubo enfrentamientos con civiles armados. El saldo fue grave: tres muertos —dos presuntos agresores y un guardia nacional—, 17 detenidos, dos ranchos asegurados y un arsenal con armas, radios, equipo táctico y vehículos blindados.
Las tres muertes ocurrieron durante el primer operativo, en el poblado Praxedis Guerrero, cerca de la capital del estado.
Villegas Villarreal aclaró que el despliegue militar responde a una medida preventiva. No hay, dijo, una situación extraordinaria. La coordinación con mandos del Ejército y la Guardia Nacional seguirá activa para reforzar puntos estratégicos y las principales vías del estado.
Por otra parte, el gobernador respondió a versiones de columnistas nacionales que lo señalan como objetivo de una investigación del gobierno de Estados Unidos por presuntos vínculos con el crimen organizado. Villegas aseguró no tener ninguna notificación al respecto y relacionó los señalamientos con los resultados electorales recientes en Coahuila, donde el PRI obtuvo una victoria aplastante de 16-0. “Les recomiendo que se pongan una pomada”, dijo.

