Etiqueta: Pete Hegseth

  • Estados Unidos prepara un “rayo de calor” para frenar cruces migratorios en la frontera con México

    Estados Unidos prepara un “rayo de calor” para frenar cruces migratorios en la frontera con México

    El arma militar provoca una sensación intensa de ardor en la piel y puede alcanzar objetivos a un kilómetro. Su posible uso contra migrantes genera cuestionamientos por los riesgos físicos y legales.

    El Pentágono autorizó al Departamento de Seguridad Nacional (DHS) de Estados Unidos a probar el Sistema de Denegación Activa, conocido como “rayo de calor”, y desarrollar protocolos para su posible utilización en la frontera con México, informó CNN. La medida abre la puerta al empleo de tecnología militar para disuadir cruces migratorios y dispersar multitudes.

    De acuerdo con un memorando firmado por el secretario de Defensa, Pete Hegseth, el Departamento de Defensa prestará temporalmente el dispositivo al DHS durante siete meses, a partir de septiembre. Seguridad Nacional será responsable de las pruebas y de establecer las tácticas para su eventual utilización, mientras que el Pentágono no operará directamente el arma.

    El sistema emite ondas electromagnéticas que pueden alcanzar hasta un kilómetro y generan una sensación de ardor intenso al entrar en contacto con la piel, comparable con acercarse a la puerta de un horno caliente. Según funcionarios militares citados por CNN, la molestia suele desaparecer entre 10 y 15 minutos después de interrumpir la exposición, aunque pueden presentarse efectos físicos más graves si esta se prolonga.

    Aunque está clasificado como un dispositivo no letal, su uso implica riesgos. La exposición puede provocar enrojecimiento y, en determinadas circunstancias, ampollas superficiales. Además, la reacción de huida podría poner en peligro a las personas si corren hacia ríos, terrenos accidentados u otras zonas inseguras. También existen preocupaciones sobre sus efectos en niños, adultos mayores y personas con condiciones médicas preexistentes.

    El antecedente del arma se remonta a Afganistán, donde las fuerzas estadounidenses la desplegaron brevemente hace casi dos décadas, pero descartaron utilizarla en operaciones de combate. Asimismo, autoridades fronterizas ya habían evaluado su posible aplicación en zonas con numerosos cruces irregulares, incluido un tramo de aproximadamente 112 kilómetros en el sector de El Centro, California.

    La autorización no significa que el dispositivo ya se utilice contra migrantes, sino que permite realizar pruebas y desarrollar procedimientos para su posible implementación. Su eventual despliegue mantiene abiertas interrogantes sobre su eficacia, legalidad y consecuencias para los derechos humanos en las operaciones de control fronterizo.

  • Trump frena la transmisión de una ejecución que nunca debió convertirse en espectáculo

    Trump frena la transmisión de una ejecución que nunca debió convertirse en espectáculo

    Donald Trump canceló la transmisión en vivo de la ejecución de Nidal Hasan, después de la indignación que provocó la propuesta del secretario de Defensa, Pete Hegseth. La idea de convertir una ejecución en espectáculo público estaba mal desde el principio y generó rechazo de sectores políticos, organizaciones de derechos humanos y representantes religiosos.

    El presidente estadounidense, Donald Trump, anunció que la ejecución de Nidal Hasan, prevista para el 3 de diciembre mediante un pelotón de fusilamiento, no será transmitida en directo. La decisión revierte la propuesta impulsada por el secretario de Defensa, Pete Hegseth, que había desatado una ola de críticas dentro y fuera de Estados Unidos. Trump confirmó que la ejecución seguirá adelante en Fort Hood, Texas, y que los familiares directos de las víctimas podrán presenciarla si así lo desean.

    La propuesta de transmitir la muerte de Hasan estaba mal desde un principio: convertir una ejecución en contenido para el consumo masivo desdibuja la diferencia entre impartir justicia y organizar un espectáculo de violencia. La indignación fue compartida por legisladores demócratas y republicanos, grupos de derechos humanos, representantes de la Iglesia católica y Naciones Unidas. El rechazo evidencia la gravedad de normalizar la exhibición pública de una muerte como instrumento de propaganda o advertencia.

    Sin embargo, Trump dejó claro que no se oponía personalmente a la transmisión. En su plataforma Truth Social sostuvo que mostrar la ejecución podría servir como elemento disuasorio y describió a Hasan con insultos. Esa postura alimenta la controversia: presentar una muerte como demostración de fuerza no sustituye una política de justicia ni garantiza que se prevengan nuevos crímenes. La decisión de cancelar la transmisión evita que el Estado convierta el acto en un espectáculo televisado, pero no borra el respaldo presidencial inicial a la idea.

    Hasan, psiquiatra del Ejército con rango de mayor, asesinó a 13 personas durante el tiroteo del 5 de noviembre de 2009 en Fort Hood, además de dejar decenas de heridos. Su crimen fue devastador y las víctimas y sus familias merecen justicia, reconocimiento y respeto. Precisamente por la gravedad de aquellos hechos, la respuesta institucional debería centrarse en la rendición de cuentas y la dignidad de las víctimas, no en explotar la ejecución como espectáculo: la justicia no necesita convertirse en entretenimiento para demostrar su autoridad.

  • Trump planea exhibir en vivo el fusilamiento de Nidal Hasan; EUA no lo hacía desde 1945

    Trump planea exhibir en vivo el fusilamiento de Nidal Hasan; EUA no lo hacía desde 1945

    La ejecución está programada para el 3 de diciembre en Texas y sería la primera de este tipo en el Ejército estadounidense desde la Segunda Guerra Mundial; legisladores republicanos y demócratas ya condenaron la propuesta.

    El Pentágono anunció que transmitirá en vivo la ejecución por pelotón de fusilamiento de Nidal Hasan, exmilitar condenado por matar a 13 personas y herir a otras 32 en el tiroteo de Fort Hood, Texas, ocurrido en 2009. La decisión fue aprobada por el presidente Donald Trump y promovida por el secretario de Defensa, Pete Hegseth.

    De acuerdo con el calendario anunciado por el secretario interino del Ejército, Adam Telle, la ejecución está prevista para el 3 de diciembre a la 1:00 de la tarde, hora local. Hegseth defendió que el público pueda presenciarla y sostuvo que la intención es mostrar las consecuencias de actos violentos. También indicó que el pelotón estará integrado por soldados armados con rifles.

    Hasan fue declarado culpable en 2013 de 13 cargos de homicidio premeditado y 32 de intento de asesinato. Durante el ataque, abrió fuego contra militares que se encontraban en el centro de procesamiento médico de la base, donde completaban evaluaciones antes de desplegarse. El caso se convirtió en uno de los tiroteos más graves registrados en una instalación militar estadounidense.

    La propuesta de exhibir la ejecución provocó rechazo incluso entre integrantes del Partido Republicano. El senador Thom Tillis calificó la idea como “más que repugnante” y comparó las ejecuciones públicas con prácticas de regímenes autoritarios. Por su parte, el demócrata Chris Murphy describió la iniciativa como una medida “medieval” y cuestionó que Estados Unidos recurra a este tipo de espectáculo.

    Además de la controversia política, la transmisión podría entrar en conflicto con el Reglamento 190-55 del Ejército, que establece quiénes pueden presenciar una ejecución militar y prohíbe el acceso de menores de edad. Sin embargo, el responsable de la Policía Militar puede autorizar excepciones bajo determinadas condiciones, siempre que no contradigan leyes u otras normas superiores.

    De concretarse, sería la primera ejecución por fusilamiento del Ejército estadounidense desde la Segunda Guerra Mundial. La iniciativa de la administración Trump abre un nuevo debate sobre la pena de muerte, los límites de la exhibición pública de castigos estatales y el uso de la justicia como mensaje político.

  • Kushner promueve la paz en Medio Oriente y gana con inversiones bélicas

    Kushner promueve la paz en Medio Oriente y gana con inversiones bélicas

    Un reportaje de CNN revela que Affinity Partners, su firma de inversión, es la mayor accionista de Phoenix Financial, empresa israelí que financia a proveedores del ejército de Israel.

    Jared Kushner, yerno del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, tiene un papel de alto perfil como emisario de paz en Medio Oriente. Al mismo tiempo, hace negocios con una empresa israelí ligada a la guerra.

    Su firma, Affinity Partners, es la mayor accionista de Phoenix Financial. Esa empresa invirtió más de 456 millones de dólares en nueve compañías que abastecen al ejército de Tel Aviv, reveló CNN.

    El negocio le dejó buenas ganancias. Según el reportaje, el rendimiento supera cinco veces el valor de la compra inicial de acciones. En parte, la guerra de Israel en Gaza elevó la demanda de los productos y servicios de esas compañías.

    Hace dos meses, Affinity vendió una cuarta parte de su participación. Aun así, conserva 7.4 por ciento de Phoenix, que vale más de mil millones de dólares.

    Mientras tanto, Mohsen Rezaei, jefe de seguridad de Irán, criticó con dureza a Trump. Lo llamó “el peor mandatario de la historia estadunidense” y dijo que “sus palabras superan sus fantasías”, informó Al Jazeera.

    Por su parte, el secretario de Guerra, Pete Hegseth, ordenó poner en marcha el proyecto Meridian. Busca identificar qué capacidades necesitan las fuerzas estadunidenses y proponer soluciones para desarrollarlas.

    Hegseth también prevé crear nuevos comandos y una iniciativa para investigar el futuro armamentístico del país. Los empresarios tecnológicos Elon Musk y Palmer Luckey encabezarán ese proyecto.

    Además, los combates se recrudecen en Yemen y el hambre golpea a miles de hogares. El Programa Mundial de Alimentos de la ONU advirtió que tres de cada cuatro familias pasan hambre. Decenas de miles de personas huyeron de sus casas y la comida dejó de llegar, informó Al Jazeera.

  • Elon Musk desarrollará armas para el Pentágono

    Elon Musk desarrollará armas para el Pentágono

    El Pentágono incorporó a Elon Musk al Proyecto Meridian, una iniciativa para definir qué tecnologías, armas y sistemas militares necesitará Estados Unidos en las próximas décadas. La noticia ha generado cuestionamientos sobre la relación de Silicon Valley con la industria de la guerra.

    El secretario de Guerra estadounidense, Pete Hegseth, anunció que Elon Musk codirigirá el Proyecto Meridian, junto con Palmer Luckey, fundador de la empresa de tecnología militar Anduril, y el exlíder de la Cámara de Representantes Newt Gingrich. El grupo tendrá 120 días para estudiar los escenarios de conflicto del futuro y proponer las capacidades militares que Estados Unidos debería desarrollar.

    El proyecto pretende impulsar una nueva generación de armas autónomas, inteligencia artificial, robótica, drones y otras tecnologías militares, tomando como referencia, entre otros elementos, las lecciones de la guerra en Ucrania. Hegseth también anunció la creación de un nuevo mando de cuatro estrellas dedicado a la guerra autónoma y robótica.

    La decisión resulta especialmente polémica porque Musk y Luckey no llegan como observadores independientes: sus empresas mantienen importantes negocios con el gobierno estadounidense. SpaceX participa en actividades de seguridad nacional y Anduril desarrolla sistemas militares autónomos, drones y otros equipos para las Fuerzas Armadas. Es decir, quienes tienen intereses empresariales en el desarrollo de estas tecnologías ahora participan en una iniciativa encargada de determinar hacia dónde debe avanzar el armamento estadounidense.

    El movimiento refleja además una transformación profunda de la relación entre tecnología privada y poder militar. El Pentágono ya no se limita a comprar tecnología a las grandes compañías: ahora está incorporando directamente a algunos de sus principales empresarios a la discusión sobre qué guerras podrían librarse y qué armas deberán construirse para enfrentarlas. La frontera entre innovación tecnológica, intereses comerciales y planificación militar queda así cada vez más difuminada.

    Hegseth presentó Meridian como una forma de garantizar la superioridad tecnológica estadounidense y anticiparse a los conflictos de las próximas décadas. Sin embargo, el proyecto también plantea una pregunta incómoda: ¿hasta dónde debe llegar la influencia de los empresarios que hacen negocio con la industria militar en las decisiones sobre las armas que el Estado desarrollará? Por ahora, el Pentágono les ha dado 120 días para ayudar a responder esa pregunta mientras diseña su visión de la guerra del futuro.

  • Hegseth recorta 20% de generales y almirantes: “Es rendición de cuentas”

    Hegseth recorta 20% de generales y almirantes: “Es rendición de cuentas”

    El jefe del Pentágono defendió su ofensiva contra los altos mandos ante tropas en Quantico. Según él, quien no siguió su nuevo rumbo ya no trabaja allí.

    El secretario de guerra de Estados Unidos, Pete Hegseth, anunció este miércoles que redujo en 20 por ciento el número de generales y almirantes de las Fuerzas Armadas. Presentó la medida como parte de un programa para “rendir cuentas”.

    Hegseth habló en la base militar de Quantico, en las afueras de Washington. Su público fue distinto al de hace un año: oficiales subalternos y personal alistado. Ante ellos, el funcionario salió al paso de las críticas. “Los medios lo llaman una purga. Yo lo llamo rendición de cuentas, y ya iba siendo hora”, afirmó.

    El secretario dejó claro a quiénes apuntan los recortes. Sugirió que salieron los oficiales que no apoyaron su plan para enfocar al Ejército en la guerra. Según su visión, los gobiernos anteriores distrajeron a los militares con políticas progresistas, que él llama “woke”.

    Su discurso de este miércoles tuvo un antecedente. Hace un año, Hegseth habló ante altos mandos y los sacudió con un mensaje duro. Dijo que las fuerzas armadas estaban demasiado gordas y demasiado centradas en ideas izquierdistas. También aseguró que necesitaban un cambio profundo.

    Ahora el secretario midió las respuestas a esa advertencia. Por un lado, elogió a los altos mandos que reaccionaron bien. Según dijo, hoy encabezan unidades con un nuevo enfoque, más fuertes y más disciplinadas. Por otro lado, fue tajante con quienes no siguieron su línea: “ya no trabajan aquí”.

  • La ONU ve crímenes de lesa humanidad en los ataques de EUA contra lanchas

    La ONU ve crímenes de lesa humanidad en los ataques de EUA contra lanchas

    Un relator especial del organismo asegura que 68 bombardeos en el Caribe y el Pacífico violaron el derecho internacional y dejaron 223 muertos.

    La ONU emitió una advertencia directa a Washington. Ben Saul, relator especial de Naciones Unidas, concluyó que los ataques contra presuntos barcos del narcotráfico podrían constituir crímenes de lesa humanidad.

    Según su informe, Estados Unidos realizó al menos 68 ataques desde septiembre del año pasado. Todos ocurrieron fuera de sus aguas territoriales, en el Caribe y el Pacífico. En total, los bombardeos dejaron 223 muertos.

    Saul rechazó el argumento de la legítima defensa. Incluso si las víctimas pertenecieran a grupos terroristas designados, ninguna lanzó un ataque armado contra Estados Unidos. Ese tipo de ataque sí activaría ese derecho.

    El relator calificó los ataques de ejecuciones extrajudiciales en serie. Explicó que violan el derecho a la vida y que ninguna norma los justifica. Ni el derecho humanitario, ni el derecho del mar, ni los convenios antidrogas o antiterroristas los amparan.

    Además, Saul aseguró que existen motivos razonables para creer que los 68 ataques constituyeron homicidios. Según el experto, esos homicidios son crímenes de lesa humanidad bajo el derecho internacional consuetudinario.

    El documento llegó solo dos días después de un nuevo golpe en el Caribe. El Comando Sur anunció la muerte de cuatro personas a bordo de un buque y difundió un video de baja calidad. El mando militar afirmó que la inteligencia confirmó la participación de la embarcación en el narcotráfico. Además, llamó “narcoterroristas” a los cuatro fallecidos.

    El secretario de Defensa, Pete Hegseth, defiende la operación. Sostiene que busca eliminar a los narcoterroristas del hemisferio y proteger a los estadounidenses de las drogas que matan a su gente. El ejército lanzó la campaña, llamada Lanza del Sur, a principios de septiembre del año pasado.

    Pese a ello, las autoridades no han presentado pruebas definitivas de que los barcos atacados traficaran droga. BBC News pidió su postura a la Casa Blanca y al Departamento de Estado.

    Desde el principio, expertos en derecho internacional dudaron de la legalidad de los ataques. Varios líderes latinoamericanos, cuyos ciudadanos murieron en las lanchas, también criticaron con dureza la campaña.

    Con el tiempo, el panorama político cambió. Fuerzas estadounidenses capturaron a Nicolás Maduro, entonces líder de Venezuela y opositor a los ataques, en una incursión nocturna en Caracas a principios de este año. La operación generó una fuerte polémica.

    Gustavo Petro, entonces presidente de Colombia y otro crítico de la operación, renunció en agosto. Un candidato respaldado por Donald Trump había ganado las elecciones presidenciales de junio.

  • Guerra con Irán ya le cuesta a EUA 38 mil millones de dólares

    Guerra con Irán ya le cuesta a EUA 38 mil millones de dólares

    El Pentágono gastó esa cifra hasta agosto, según la Oficina de Presupuesto del Congreso, y la cuenta sigue subiendo cada mes.

    La factura de la guerra entre Estados Unidos e Irán llegó a 38 mil millones de dólares hasta el primero de agosto de 2026. Así lo confirmó este martes la Oficina de Presupuesto del Congreso (CBO), un organismo que no responde a ningún partido.

    El reporte indica que el conflicto armado le costó al Departamento de Defensa esa cantidad en apenas cinco meses. Además, la CBO advierte que los gastos mensuales podrían subir entre 2 mil y 3 mil millones de dólares si las hostilidades continúan.

    La guerra también empuja los precios al alza. La CBO calcula que la inflación seguirá sintiendo el impacto hasta el primer trimestre de 2027, con un incremento adicional de 0.5 puntos porcentuales sobre lo que ya se había previsto. La causa principal son los envíos reducidos de petróleo y gas por el estrecho de Ormuz, junto con las interrupciones en el mar Rojo.

    Esta cifra coincide en buena medida con un cálculo anterior. El secretario de Defensa, Pete Hegseth, había hablado de 37 mil 500 millones de dólares ante el Senado. La CBO elaboró su informe a petición del representante demócrata Brendan Boyle, líder de la minoría en el Comité de Presupuesto de la Cámara.

    Vale la pena aclarar qué incluye y qué no incluye esta cifra. El cálculo cubre principalmente la reposición de municiones y equipo perdido en combate. No contempla los costos por militares muertos o heridos, tampoco la atención médica a largo plazo para veteranos ni las compensaciones por discapacidad.

    Boyle no se guardó las críticas. Señaló que, más allá del costo humano, el informe deja claro que los contribuyentes ya pagan decenas de miles de millones de dólares por esta guerra. Acusó además a Donald Trump y a los republicanos de decir que no hay dinero para ayudar a las familias, mientras encuentran fondos de sobra para lo que él calificó como una guerra temeraria.

    Por su parte, el Departamento de Defensa se negó a colaborar con la solicitud de información de la CBO. Esto rompió con las normas habituales de cooperación entre agencias. Por esa razón, la oficina tuvo que basarse en bases de datos gubernamentales e informes públicos, lo que introduce cierta incertidumbre en sus números.

    El contexto político no es menor. Los votantes evalúan la guerra y los precios altos justo antes de las elecciones de mitad de mandato, que definirán el control del Congreso. Actualmente los republicanos tienen mayoría tanto en la Cámara como en el Senado.

    El conflicto comenzó el 28 de febrero y ya lleva siete meses activos, sin indicios de una resolución cercana. En junio, la Casa Blanca pidió al Congreso 87 mil 600 millones de dólares en fondos adicionales, sobre todo para financiar el esfuerzo bélico. Esa solicitud sigue sin aprobarse.

    Finalmente, la CBO detectó una diferencia notable. La parte de esa solicitud vinculada directamente al conflicto asciende a 42 mil 300 millones de dólares, una cifra 10 por ciento mayor a la que calculó la propia oficina para el Departamento de Guerra.

  • Trump pacta con Venezuela el control de 65 mil millones de barriles de petróleo

    Trump pacta con Venezuela el control de 65 mil millones de barriles de petróleo

    El mandatario estadounidense anunció un acuerdo con el gobierno interino de Venezuela y aseguró que la operación no tendrá costo para los contribuyentes de EUA.

    El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció que su Gobierno alcanzó un acuerdo petrolero con Venezuela para obtener el control mayoritario de más de 65 mil millones de barriles de reservas probadas de crudo venezolano. El anuncio fue realizado por el mandatario en su plataforma Truth Social y presentado como el “mayor acuerdo petrolero” de la historia.

    Según Trump, el acuerdo fue negociado bajo la coordinación del secretario de Estado, Marco Rubio, y el secretario de Guerra, Pete Hegseth, en colaboración con la presidenta interina venezolana, Delcy Rodríguez, y mediante una alianza con empresas privadas. El mandatario aseguró que la operación se realizará sin costo para los contribuyentes estadounidenses.

    Trump afirmó además que el acuerdo permitiría más que duplicar las reservas petroleras de Estados Unidos, mientras Washington busca garantizar un suministro estable de crudo venezolano para sus refinerías. Venezuela produce actualmente alrededor de 1.25 millones de barriles diarios, pese al deterioro de buena parte de su infraestructura energética.

    El anuncio ocurre después de semanas de negociaciones sobre la participación de empresas estadounidenses en los campos petroleros venezolanos. Antes de que Trump confirmara el acuerdo, distintas fuentes habían reportado que Washington analizaba mecanismos como arrendamientos de largo plazo y licitaciones para permitir que compañías estadounidenses desarrollaran los yacimientos.

    La operación representa un movimiento estratégico de enorme dimensión para Washington, que busca asegurar nuevas fuentes de petróleo y fortalecer su presencia en el sector energético venezolano. Trump, por supuesto, ya hizo lo que mejor sabe: convertir una negociación petrolera en un espectáculo de grandeza, presentándola como histórica antes de que se conozcan públicamente todos los detalles del acuerdo.

  • Hegseth escondió el ataque que dejó sin suministros al USS Lincoln

    Hegseth escondió el ataque que dejó sin suministros al USS Lincoln

    El reportero David Rohde asegura que el secretario de Defensa ocultó la destrucción de la base naval en Baréin. Esa omisión explica la crisis a bordo del portaviones.

    El periodista David Rohde, de MS NOW, acusó al secretario de Defensa Pete Hegseth de esconder información clave sobre la guerra con Irán. Según su denuncia, Hegseth nunca reveló que un ataque iraní destruyó la principal base de reabastecimiento estadounidense en el Golfo Pérsico.

    Rohde explicó que los misiles y drones iraníes golpearon la Actividad de Apoyo Naval en Baréin desde finales de febrero. Ese bombardeo dañó gravemente el centro logístico que sostenía las operaciones militares en la región. Además, la Marina tuvo que evacuar casi todo el personal del lugar.

    La consecuencia directa recayó sobre el USS Abraham Lincoln. El portaviones lleva más de 200 días en el mar sin tocar puerto, según reportes recientes. Adicionalmente, la tripulación enfrenta escasez de alimentos y problemas graves de higiene a bordo.

    Ante la pérdida de la base en Baréin, la Marina trasladó sus operaciones de suministro a Diego García. Esa isla británica en el océano Índico queda a más de tres mil kilómetros del lugar donde operan los grupos de portaviones. Por eso mismo, los tiempos de reabastecimiento se alargaron de forma considerable.

    Rohde también cuestionó las declaraciones del presidente Donald Trump sobre el control del estrecho de Ormuz. El mandatario insiste en que Estados Unidos domina esa vía marítima estratégica. En cambio, el Centro de Operaciones de Comercio Marítimo del Reino Unido reportó un nuevo ataque a un barco esta semana.

    El Pentágono no ha confirmado públicamente el nivel real del daño sufrido en Baréin. Varios senadores demócratas, entre ellos Richard Blumenthal, ya exigen respuestas formales sobre el manejo de la crisis. Por ahora, las acusaciones contra Hegseth siguen sin comprobación documental directa, aunque el gobierno tampoco las ha desmentido con claridad.