Investigadores descubrieron una red de fábricas de metanfetamina en Sudáfrica ligada a mexicanos.
Una investigación de la agencia AFP reveló algo alarmante. El Cártel de Sinaloa habría construido laboratorios de metanfetamina a gran escala en el sur de África. El objetivo sería abastecer los mercados de Australia y Nueva Zelanda, donde la droga se vende hasta cien veces más cara que en Estados Unidos.
El hallazgo más reciente ocurrió en mayo, en Swartruggens, un poblado rural sudafricano cercano a Johannesburgo. Ahí, la policía detectó a varios mexicanos que habían entrado como turistas. En realidad, eran químicos encargados de montar una fábrica industrial dentro de una granja de caza.
Ese laboratorio forma parte de una lista más larga. En los últimos dos años, las autoridades ya habían descubierto al menos siete instalaciones similares en la región. Solo la planta de Swartruggens podía producir cinco toneladas de metanfetamina cada mes, con un valor cercano a mil millones de dólares en el mercado australiano.
Ahora, las autoridades sudafricanas buscan confirmar una conexión directa. Investigan si un cargamento de droga decomisado este año en Australia salió justamente de esa fábrica. Devon Naicker, jefe de la unidad antinarcóticos SANEB, explicó que el envío pasó por el puerto de Durban y que su embalaje coincide con el estilo detectado en Swartruggens.
Según una fuente de seguridad consultada por AFP, Sudáfrica ofrece condiciones ideales para este negocio. El país cuenta con territorio extenso, buenas conexiones marítimas y aéreas, además de altos niveles de corrupción que facilitan la operación.
La presencia mexicana en la región no es reciente. Desde 2024, al menos 16 ciudadanos mexicanos han caído en distintos operativos contra laboratorios sudafricanos. En el caso de Swartruggens, cinco de los 13 detenidos tenían formación en química.
El primer laboratorio vinculado al cártel mexicano en el país apareció en 2020, en la zona agrícola de Marble Hall. Desde entonces, las autoridades documentan un patrón que se repite: fincas aisladas mmm con acceso a carreteras principales, ideales para recibir químicos y sacar droga con rapidez.
De acuerdo con Naicker, los mexicanos de mayor rango llegan primero para instalar la infraestructura. Después, dejan a especialistas químicos a cargo de mantener la producción diaria. En algunos casos, también habrían entrenado a colaboradores locales para sostener el negocio.
Este mismo esquema de trabajo se repite en Nigeria, donde los cárteles mexicanos también reaparecieron recientemente. Ahí, las investigaciones apenas comienzan a documentar su alcance real.
Un dato técnico llamó la atención de los expertos. Los laboratorios usan el método P2P, basado en fenil-2-propanona, una técnica nunca antes vista en Sudáfrica. Los químicos necesarios llegarían principalmente desde China e India, en múltiples cargamentos constantes.
Antes de Swartruggens, ya existía otra pista relevante. En abril de 2023, un contenedor sospechoso entró por Durban y llevó a los investigadores hasta cinco bodegas repletas de equipo y sustancias químicas en Midrand.
Por su parte, la policía australiana confirmó un aumento del interés de cárteles mexicanos en su mercado de drogas ilícitas. Aunque evitó dar detalles específicos, reconoció que la banda motociclista Comancheros ya recibía droga del Cártel de Sinaloa.
El tráfico también viaja por aire. En enero, una mujer de 32 años fue detenida en el aeropuerto de Sídney tras llegar desde Sudáfrica. Cargaba 39 kilos de metanfetamina en polvo dentro de su equipaje.

