Etiqueta: Plantas para el tratamiento de aguas rojas y residuales

  • CDMX cambia el modelo de resguardo de cuerpos no identificados; construye centro forense en Iztapalapa

    CDMX cambia el modelo de resguardo de cuerpos no identificados; construye centro forense en Iztapalapa

    Por: Luis Piña

    La Ciudad de México avanza en la construcción de un nuevo Centro de Resguardo Temporal y Tratamiento Forense para personas fallecidas que aún no han podido ser identificadas o reclamadas por sus familias. El proyecto, ubicado en el Panteón Civil de San Lorenzo Tezonco, en Iztapalapa, busca dejar atrás el modelo de fosas comunes y crear un espacio especializado que mantenga abierta la posibilidad de devolverles un nombre y una familia.

    Durante un recorrido para supervisar los trabajos, la jefa de Gobierno, Clara Brugada Molina, informó que la obra presenta un avance cercano al 50 por ciento y requiere una inversión de 142 millones de pesos. La previsión es que quede concluida durante los primeros meses de 2027 y posteriormente sea entregada al Poder Judicial de la Ciudad de México.

    El proyecto se desarrolla sobre una superficie de 6 mil metros cuadrados y contempla dos edificios, además de un sistema modular para el resguardo de cuerpos. En su primera etapa tendrá capacidad para 2 mil 500 personas fallecidas y contará con 12 mil 384 osarios destinados a restos humanos.

    Más allá de almacenar cuerpos, el objetivo es que cada caso pueda conservarse de manera adecuada para facilitar futuras investigaciones. El centro contará con áreas destinadas al trabajo forense, toma de muestras genéticas y confronta de información con registros y datos aportados por familiares, además de infraestructura que permita conservar los restos en condiciones apropiadas.

    La instalación también tendrá plantas para el tratamiento de aguas rojas y residuales, una planta eléctrica de emergencia, sistema contra incendios, mecanismos para controlar olores y bacterias, así como captación de agua de lluvia.

    Para Brugada, el cambio representa una transformación en la forma en que la capital aborda los casos de personas fallecidas cuya identidad se desconoce. La intención, explicó, es que el hallazgo de un cuerpo no signifique el cierre de una búsqueda, sino el inicio de otra etapa hasta determinar quién era esa persona y localizar a sus familiares.

    El titular de la Comisión de Búsqueda de Personas de la Ciudad de México, Luis Gómez Negrate, señaló que el carácter “temporal” del centro responde precisamente a que la intención es que ninguna persona permanezca ahí de manera indefinida. El propósito institucional será avanzar en las investigaciones hasta lograr identificarla y hacer posible su restitución a sus seres queridos.

    La titular de la Fiscalía General de Justicia capitalina, Bertha Alcalde, destacó que el nuevo espacio permitirá conservar la trazabilidad de cada caso y mantener vigentes las posibilidades de identificación, incluso cuando ésta no pueda concretarse de inmediato.

    Esto resulta relevante para investigaciones que pueden prolongarse durante años, ya que una muestra genética, una nueva base de datos, información aportada desde otra entidad o incluso una tecnología que hoy no está disponible podrían abrir una nueva posibilidad para resolver un caso.

    La construcción del centro forma parte de los compromisos que el Gobierno capitalino asumió con familias y colectivos de búsqueda para fortalecer la atención de personas desaparecidas. De acuerdo con las autoridades, de los 30 compromisos iniciales, 20 ya fueron cumplidos y 10 permanecen en proceso, lo que representa un avance global de 83 por ciento.

    Entre las acciones reportadas también se encuentra la operación del Centro Integral de Apoyo y Búsqueda, donde trabajan más de 300 servidoras y servidores públicos de distintas instituciones, además del fortalecimiento de la Comisión de Búsqueda, el incremento de recursos y el desarrollo de nuevas estrategias para las labores de campo y análisis de información.

    El presidente del Tribunal Superior de Justicia de la Ciudad de México, Rafael Guerra Álvarez, sostuvo que la identificación de una persona fallecida no debe verse únicamente como un procedimiento técnico o científico, sino como parte del derecho de las víctimas a la dignidad y de sus familias a conocer la verdad.

    Con este proyecto, la capital busca que los cuerpos y restos humanos que hoy permanecen sin identidad no queden relegados al olvido. La apuesta es que cada uno conserve la posibilidad de ser identificado y que, detrás de cada expediente, exista una oportunidad para que una familia finalmente tenga respuestas.