El buque tanque salió del puerto de Primorsk con 326 mil 800 barriles de productos petrolíferos, según datos de seguimiento. Es un envío que nace del acuerdo energético entre Moscú y Washington.
Rusia vuelve a mandar combustible a Estados Unidos. Un buque tanque cargado con diésel dejó el puerto de Primorsk, en el mar Báltico, y navega hacia Nueva York.
Los datos de seguimiento marítimo muestran que la embarcación lleva 326 mil 800 barriles de productos petrolíferos. El tanque tiene un desplazamiento de 50 mil toneladas, un tamaño que lo ubica entre los grandes barcos de carga de combustible.
El viaje responde a un cambio de rumbo en la política energética rusa. A principios de este mes, Moscú levantó de forma parcial la prohibición de exportar diésel, como parte del acuerdo entre los presidentes Vladimir Putin y Donald Trump.
Con esa decisión, Rusia permitirá que 500 mil toneladas de combustible lleguen al mercado mundial en la primera fase. Por ahora, el envío a Nueva York muestra que el pacto ya salió del papel.
Además, el acuerdo busca frenar el aumento en los precios del combustible, un golpe que sienten transportistas, empresas y familias cada vez que cargan el tanque. Para lograrlo, Washington suspendió de forma temporal las sanciones sobre el combustible ruso.
Por otra parte, Moscú ya anunció que subirá sus ventas de diésel de manera gradual. El gobierno ruso calcula que, hacia fin de año, exportará entre tres millones y tres millones y medio de toneladas al mes, su volumen habitual.
Mientras tanto, el barco avanza con rumbo al otro lado del Atlántico. Su llegada será la primera prueba visible de que el diésel ruso regresa a los puertos estadounidenses.

