La violencia en la región alarma al jefe de la ONU. Guterres exige detener los asentamientos y pide castigo para los responsables de los ataques de ambos bandos.
Antonio Guterres, secretario general de la ONU, pidió otra vez a Israel frenar la “anexión progresiva” de la Cisjordania reocupada. Este lunes calificó de “profundamente alarmante” el nivel de violencia en la región.
El mensaje llegó al Consejo de Seguridad. Ramiz Alakbarov, representante adjunto de la ONU para Oriente Medio, leyó ante los miembros el texto del jefe de la organización. Allí, Guterres condenó con firmeza “la implacable expansión de los asentamientos israelíes”.
“La anexión progresiva de Cisjordania es ilegal, carece de efecto jurídico y debe cesar”, afirmó. Con esas palabras, dejó clara su postura ante los países del Consejo.
Además, Alakbarov presentó el último informe del secretario general sobre la Resolución 2334. El Consejo la aprobó en 2016 y pide a Israel “cesar de inmediato y por completo toda actividad de asentamiento”. El documento cubre del 13 de junio al 18 de septiembre.
Guterres también describió el día a día en el territorio. Denunció los ataques persistentes y cada vez más intensos de los colonos. Mencionó las demoliciones ilegales de bienes palestinos, que dejan a familias sin lo que les pertenece. Añadió que los asentamientos crecen con rapidez.
Por eso, el jefe de la ONU advirtió que estos hechos violan el derecho internacional. Según explicó, profundizan la ocupación israelí y socavan el derecho del pueblo palestino a decidir su futuro.
Al mismo tiempo, Guterres miró hacia el otro lado del conflicto. “Los ataques palestinos contra israelíes también deben cesar. Todos los responsables deben rendir cuentas”, aseveró.

