Por: Frank Alvarado
La batalla legal entre el Refugio Franciscano y la Fundación Haghenbeck ha tomado un nuevo giro con el operativo realizado por autoridades de la CDMX en el que se rescataron 936 animales de compañía, como perros y gatos, que sufrían maltrato según denuncias.
Larga es la disputa por el predio ubicado en el kilómetro 17.5 de la carretera México-Toluca, en Lomas de Vista Hermosa, Cuajimalpa. Un terreno propiedad de la Fundación Antonio Haghenbeck y de la Lama en el que se fundó el Refugio Franciscano en diciembre de 1977.
El Refugio, una institución altruista que busca “dar a perros y gatos abandonados la oportunidad de ejercer el más elemental de los derechos: vivir” y que, según sus palabras, ha rescatado y atendido a más de 20,000 animales.
Aunque se hablan de antecedentes desde 2009, la disputa legal y pública por el control del predio comenzó en 2022, cuando con una demanda civil se determinó el desalojo del predio en favor de la Fundación Antonio Haghenbeck.
En marzo de 2022, el refugio denunció el desalojo, como puede leerse en el Change.org que crearon para buscar firmas en apoyo: “El Juzgado 60 de lo Civil de la Ciudad de México, emitió de manera irregular y arbitraria, una orden de desalojo”.
En abril de 2022 ambas partes anunciaron que buscarían un acuerdo, como puede leerse en sus redes sociales:
“El Refugio Franciscano y la fundación Antonio Haghenbeck y de la Lama, informan que se acuerdan en pláticas conciliatorias con el propósito de encontrar una solución, bajo la premisa que lo más importante es la salud y el bienestar de los animalitos que tienen su hogar en el refugio. Ambas instituciones reiteramos nuestro compromiso por el diálogo y la conciliación”.
No obstante, según el Refugio Franciscano, la fundación no respetó el acuerdo pactado, omitiendo obligaciones como la construcción de un nuevo refugio antes de sacar los animales.
En mayo, inició una carpeta de investigación para el inmueble y para junio de 2022 tras la solicitud de la Junta de Asistencia Privada, la Brigada de Vigilancia Animal de la SSC y de la Procuraduría Ambiental de Ordenamiento Territorial, realizaron una inspección en el lugar, denunciando que los animales presentaban reducción del espacio vital, conductas agresivas, lesiones dermatológicas, sarna, pulgas y problemas de malnutrición.
En julio de 2022, el Refugio Franciscano aseguró que no existían tales condiciones y que incluso la alcaldía Cuajimalpa había realizado una inspección en la que se calificó de “favorable la situación física de perros y gatos y los que detectó con problemas en piel advirtió bajo tratamiento con dedicación del personal que los cuida” (sic), por lo que que determinó: “cumple con la normatividad jurídica aplicable específicamente por lo que respecta al derecho a la vida y a la integridad de los animales”.
En ese contexto, y con una tensión permanente, se llevó a cabo el cuidado de los animales durante los siguientes años. El Refugio Franciscano estaría en el predio, denunciando que había intereses para la construcción de un inmueble en el espacio.
En diciembre de 2025 la disputa volvió a perfilarse en el escrutinio público, cuando un juez civil del Tribunal Superior de Justicia de la CDMX dictó una orden de desalojo contra el Refugio Franciscano, en cumplimiento de una sentencia por un juicio civil, basado en el expediente 362/2021, ordenando que el predio fuera entregado a la Fundación Antonio Haghenbeck y de la Lama.
El 11 de diciembre de 2025, personal de la Fundación ingresó al predio para tomar posesión y retirar al personal, pero el 20 de diciembre, el Refugio consiguió una suspensión para la orden de desalojo y pudo volver, esto condicionado a una garantía económica de 30 mil pesos para cubrir posibles daños y perjuicios a la Fundación Haghenbeck.
Y fue hoy, 7 enero de 2025, cuando tras la documentación de condiciones de maltrato, hacinamiento y problemas de salud en animales, que el gobierno de la ciudad de México, en cumplimiento de una orden judicial, realizó un operativo para asegurar y sacar del predio a los 936 perros y gatos identificados, “la mayoría con huellas de maltrato y en mal estado”, señaló la propia mandataria de la CDMX, Clara Brugada.
Sobre la disputa legal entre las partes interesadas en el predio, la jefa de gobierno, dijo: “La disputa de este predio es una situación entre particulares. El Gobierno de la ciudad respetará la resolución judicial que se derive de los procesos jurídicos y administrativos”.
Mientras que sobre el bienestar de los animales, que a lo largo de los años, se vieron en medio de las disputas legales, se dijo que serían llevados y atendidos en el Albergue Canino del Ajusco, la Brigada de Vigilancia Animal y el Hospital Veterinario de la CDMX.


