El mandatario saliente advirtió que llamará a huelgas si el nuevo gobierno recorta las conquistas laborales logradas durante su gestión.
Gustavo Petro cerró este lunes su ciclo como presidente con un mensaje directo a sus seguidores. Ante miles de personas que lo acompañaron en su discurso de despedida, pidió organizar la “resistencia pacífica” y prepararse para convocar huelgas.
El llamado responde a los planes del presidente electo, Abelardo de la Espriella, quien tomará posesión el próximo 7 de agosto. El conservador anunció cambios profundos en la legislación laboral para impulsar la competitividad económica del país.
Petro criticó en particular las propuestas que buscan desmontar el decreto de trabajo por horas. También defendió la estabilidad laboral que, según dijo, logró consolidar durante su mandato. Pidió a trabajadores, estudiantes y campesinos mantenerse alerta ante cualquier retroceso en estos derechos.
De la Espriella, por su parte, ya delineó su estrategia de seguridad. Planea presionar a los grupos armados ilegales con operaciones militares y suspender las mesas de diálogo que Petro abrió durante su gobierno.
El mandatario electo llegó al poder con una imagen de outsider, alejado de los partidos tradicionales. Aun así, terminó recibiendo el respaldo de esas mismas fuerzas políticas en la segunda vuelta electoral.

