El rey de España visitó Jalisco para ver el partido de su selección y aprovechó para celebrar la nueva etapa en la relación bilateral.
El rey de España, Felipe VI, llegó a Guadalajara con una misión deportiva, pero también con un mensaje político. Ante miembros de la comunidad española en Jalisco, el monarca calificó de “magnífica” la relación entre España y México, luego de siete años de frialdad diplomática.
Felipe VI no ocultó su entusiasmo. Destacó que los lazos entre ambos países se construyen día a día gracias a empresarios, migrantes y familias que viven a ambos lados del Atlántico. “La representáis muchas veces vosotros, no solo los españoles que viven acá, también los mexicanos que viven en España de forma creciente”, dijo el rey.
Antes de ir al estadio, el monarca también dedicó palabras a Venezuela. El país suramericano atraviesa una emergencia tras dos terremotos devastadores. Felipe VI reconoció que entre las víctimas hay ciudadanos españoles: algunos fallecidos, otros desaparecidos y algunos pendientes de rescate. “Tener para ellos un recuerdo de cariño y de solidaridad”, pidió.
Un día antes, el 25 de junio, la presidenta Claudia Sheinbaum recibió a Felipe VI en el Salón Embajadores de Palacio Nacional. La reunión incluyó al canciller Roberto Velasco y al embajador Quirino Ordaz.
Sheinbaum abrió la conversación con un tema que le pesa al corazón: los pueblos indígenas. Recordó que 28 millones de mexicanos se reconocen como indígenas y que en el país se hablan 69 lenguas originarias. Por eso, insistió en la importancia de que España reconozca formalmente su responsabilidad histórica con esos pueblos.
Felipe VI escuchó con atención y mostró apertura para avanzar en ese diálogo. Ambos mandatarios pusieron la mira en noviembre, cuando Madrid albergará una cumbre iberoamericana. En ese foro habrá una mesa específica dedicada a los pueblos originarios.
La reunión también produjo acuerdos culturales concretos. España recibirá tres exposiciones mexicanas: una sobre los refugiados de la República Española, otra dedicada a Sor Juana Inés de la Cruz y una más sobre la cultura maya.
Al final del encuentro, los dos líderes caminaron juntos frente al mural de Diego Rivera “La epopeya del pueblo mexicano”. Ahí, entre imágenes de historia y resistencia, continuaron la conversación sobre el mundo de hoy.













