El primer ministro británico Keir Starmer llamó a no perder de vista el conflicto en Ucrania tras reunirse con Volodimir Zelenski en Londres, en medio de la creciente tensión en Oriente Medio.
El líder del Reino Unido, Keir Starmer, urgió a sus aliados a mantener el foco en la guerra en Ucrania, pese a que otros conflictos internacionales han captado la atención global. Durante su encuentro con Volodimir Zelenski, destacó la importancia de seguir respaldando a Kiev.
Ambos dirigentes coincidieron en que la situación en Oriente Medio está influyendo en la agenda internacional, pero advirtieron que no debe opacar el conflicto con Rusia. Además, discutieron esfuerzos diplomáticos para avanzar hacia una posible solución, en un contexto donde las negociaciones siguen sin fecha definida.
Los líderes de seis naciones acordaron fortalecer la cooperación en defensa, energía y recursos estratégicos en una región clave que gana relevancia por el deshielo y las nuevas rutas comerciales.
Los gobiernos de Suecia, Dinamarca, Finlandia, Islandia, Noruega y Canadá acordaron este domingo reforzar su cooperación estratégica en el Ártico, una región cada vez más relevante a nivel geopolítico debido a la competencia internacional por recursos naturales, rutas marítimas y seguridad regional.
Durante una reunión celebrada en Oslo, los mandatarios firmaron un comunicado conjunto en el que reiteraron su compromiso con el derecho internacional, la cooperación regional y la estabilidad, en un contexto global marcado por conflictos y crecientes tensiones entre potencias.
Los seis países —todos miembros de la Organización del Tratado del Atlántico Norte— anunciaron que fortalecerán la colaboración en defensa, comercio, energías de bajas emisiones, tecnología y explotación responsable de recursos minerales, sectores considerados estratégicos para el futuro del Ártico.
La primera ministra danesa, Mette Frederiksen, advirtió que el actual contexto internacional obliga a reforzar las alianzas. Señaló que la guerra en Ucrania, la tensión en Medio Oriente y los cambios en la política de sanciones hacia Rusia han generado un escenario de mayor incertidumbre para la seguridad regional.
Por su parte, el primer ministro canadiense Mark Carney subrayó que los países del norte enfrentan nuevos desafíos relacionados con la seguridad del Ártico, la evolución de los conflictos modernos y el impacto de las tecnologías emergentes en la guerra. A su juicio, la región requiere una coordinación más estrecha entre aliados.
El encuentro ocurre mientras unos 32 mil soldados de 14 países de la OTAN participan en el ejercicio militar “Cold Response” en Noruega y Finlandia, enfocado en entrenamiento para combate en condiciones extremas.
El interés internacional en el Ártico ha crecido debido a que el deshielo avanza entre tres y cuatro veces más rápido que en el resto del planeta, lo que abre nuevas rutas marítimas y facilita el acceso a hidrocarburos, minerales y pesca, además de intensificar la competencia estratégica entre potencias como Rusia y Estados Unidos.
Un avión militar ruso trasladó más de 13 toneladas de medicamentos hacia Irán a través de Azerbaiyán, en una operación ordenada por Vladimir Putin mientras crecen las tensiones militares en Medio Oriente.
En medio de la creciente tensión militar en Medio Oriente, Rusia se convirtió en el primer país en enviar ayuda humanitaria a Irán, al trasladar más de 13 toneladas de medicamentos mediante un avión de transporte Il-76 del Ministerio de Situaciones de Emergencia ruso. La operación fue ordenada directamente por el presidente Vladimir Putin, según informaron autoridades de Moscú.
De acuerdo con la agencia estatal TASS, el cargamento fue transportado inicialmente a Azerbaiyán, desde donde será entregado a representantes del gobierno iraní para su traslado final a territorio de Irán. La aeronave militar, con capacidad para transportar hasta 45 toneladas de carga, trasladó cerca de 13 mil kilogramos de fármacos destinados a la población civil.
El envío ocurre en un contexto de fuerte presión internacional sobre Teherán, luego de que Estados Unidos e Israel intensificaran ataques militares contra instalaciones estratégicas iraníes, incluidas infraestructuras militares y nodos de defensa aérea. En paralelo, Washington ha advertido que podría ampliar los bombardeos si continúa la tensión en el estrecho de Ormuz, una ruta clave para el comercio energético mundial.
En ese escenario, el traslado de medicamentos no solo representa una operación humanitaria, sino también una señal política de respaldo de Moscú hacia Irán, país que enfrenta una combinación de presiones militares, económicas y diplomáticas. Analistas internacionales señalan que el movimiento busca demostrar que Teherán mantiene aliados estratégicos capaces de sostener apoyo logístico y diplomático.
Otro aspecto relevante es la ruta elegida para el envío. En lugar de aterrizar directamente en Irán, la carga fue trasladada a Azerbaiyán, desde donde será transferida a las autoridades iraníes. Este corredor alternativo permite reducir riesgos operativos en medio del conflicto, al tiempo que muestra que Rusia ya dispone de vías logísticas para movilizar asistencia hacia territorio iraní.
La entrega ocurre mientras Irán intenta resistir los ataques y mantener presión sobre el mercado energético internacional, particularmente a través del estrecho de Ormuz, una de las rutas marítimas más estratégicas para el transporte global de petróleo.
EUA autorizó de manera temporal la venta de petróleo ruso que ya se encontraba cargado en buques, con el objetivo de aumentar la oferta global y frenar el alza de precios tras la escalada del conflicto en Medio Oriente.
El gobierno de EUA anunció que permitirá temporalmente la venta de crudo ruso cargado en barcos entre el 12 de marzo y el 11 de abril, como parte de una licencia emitida por el Tesoro para ampliar la oferta mundial de petróleo y contener el aumento de precios tras los ataques de Washington e Israel contra Irán.
La medida busca liberar cargamentos que quedaron en el mar por las sanciones, aunque autoridades estadounidenses afirmaron que la decisión es limitada y no representará un beneficio financiero significativo para el gobierno ruso, ya que gran parte de los ingresos energéticos de Moscú provienen de impuestos aplicados en el punto de extracción.
Sin embargo, Rusia ya se perfila como uno de los grandes beneficiarios económicos del conflicto, pues el aumento en los precios del petróleo, gas y carbón ha generado miles de millones de dólares adicionales en ingresos, impulsados por la fuerte demanda de países como China e India y por las tensiones en rutas energéticas clave como el estrecho de Ormuz.
La propuesta de Rusia no logró el apoyo necesario en el Consejo de Seguridad. El rechazo se produce en un contexto de creciente tensión en la región.
El Consejo de Seguridad de la ONU votó este martes en contra de una resolución presentada por Rusia. Este proyecto buscaba un cese inmediato de las hostilidades en Medio Oriente y condenaba los ataques a civiles.
La votación resultó en cuatro votos a favor, dos en contra y nueve abstenciones. China, Pakistán, Somalia y Rusia apoyaron el texto. Por otro lado, Estados Unidos y Letonia se opusieron.
El embajador ruso ante la ONU, Vassily Nebenzia, expresó su profunda decepción. Criticó a varios miembros del consejo por no mostrar la fuerza y la sabiduría necesarias para respaldar la propuesta.
La resolución planteaba la necesidad de detener todos los enfrentamientos y evitar una escalada del conflicto en la región. Esto es crucial, especialmente tras los recientes ataques de Estados Unidos e Israel contra Irán desde finales de febrero.
A pesar de la tensión creciente en Medio Oriente, el consejo no logró un consenso para abordar esta crisis. Las decisiones en la ONU siempre son complejas, pero la situación actual demanda atención urgente. Cada día sin un acuerdo claro afecta a miles de civiles que sufren las consecuencias del conflicto.
El gobierno de Vladimir Putin ordenó cortes de internet móvil en varias zonas de Rusia, incluidos sectores de Moscú, como parte de medidas de seguridad nacional. La interrupción ha provocado pérdidas millonarias para pequeñas y medianas empresas y se suma a una serie de restricciones digitales impuestas por el Kremlin.
El gobierno ruso suspendió el servicio de internet móvil durante cinco días en zonas de Moscú y otras ciudades del país. El portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, afirmó que los cortes permanecerán el tiempo que sea necesario para garantizar la seguridad de los ciudadanos, en medio de acusaciones por presuntos ataques cada vez más sofisticados contra Ucrania.
La interrupción ha provocado fuertes afectaciones económicas, especialmente para pequeñas y medianas empresas que dependen de servicios digitales. Medios locales estiman pérdidas de entre 3 mil y 5 mil millones de rublos, impactando principalmente a servicios de mensajería, taxis, comercio minorista y plataformas de movilidad.
El corte se produce después de que entrara en vigor una enmienda legal que permite al Servicio Federal de Seguridad ordenar el bloqueo de la red móvil por decisión presidencial. Analistas consideran que esta medida se suma a una creciente política de control sobre internet en Rusia, que ya ha restringido plataformas de mensajería y promueve aplicaciones estatales para reforzar la vigilancia en línea.
Durante casi una hora, los mandatarios de Estados Unidos y Rusia intercambiaron posturas sobre el conflicto en Irán, la guerra en Ucrania y el impacto en el mercado energético internacional.
Los presidentes Donald Trump y Vladimir Putin sostuvieron una conversación telefónica de casi una hora para abordar la creciente tensión internacional provocada por el conflicto en Irán, así como otros temas estratégicos como la guerra en Ucrania y el equilibrio del mercado petrolero mundial. La llamada se realizó a iniciativa del mandatario estadounidense, según informó el Kremlin.
De acuerdo con Yuri Ushakov, asesor de política exterior del gobierno ruso, ambos líderes mantuvieron un intercambio “constructivo y sincero” sobre la situación internacional. Uno de los puntos centrales fue la escalada del conflicto en Irán tras la operación militar de Estados Unidos e Israel, que ha incrementado la presión geopolítica en Medio Oriente.
Durante la conversación, Putin planteó la necesidad de buscar una salida política y diplomática al conflicto iraní, señalando que Rusia mantiene contactos con líderes del Golfo Pérsico y con el presidente iraní Masoud Pezeshkian, en busca de reducir la tensión en la región. El mandatario ruso también expresó la postura de Moscú sobre el equilibrio estratégico en Medio Oriente.
Por su parte, Trump compartió la evaluación de Washington respecto a la operación militar conjunta con Israel, mientras ambos mandatarios intercambiaron opiniones sobre el impacto regional del conflicto. Según el Kremlin, el diálogo permitió analizar distintos escenarios para evitar una mayor escalada internacional.
Los presidentes también abordaron la guerra en Ucrania, donde Trump expresó interés en lograr un alto el fuego que permita avanzar hacia una solución duradera. Putin, en respuesta, explicó la situación en el frente de combate y aseguró que los avances militares rusos deberían impulsar a Kiev a retomar las negociaciones políticas.
En la conversación también se discutió la situación de Venezuela y el comportamiento del mercado petrolero internacional, temas que influyen directamente en la estabilidad energética global. De acuerdo con Moscú, el diálogo entre ambos mandatarios fue “sustancial y de utilidad práctica”, lo que podría influir en futuras decisiones diplomáticas entre Rusia y Estados Unidos.
Rusia estaría proporcionando información de inteligencia a Irán sobre la ubicación de buques y aviones de EUA, lo que habría permitido a Teherán ejecutar ataques más precisos en medio del conflicto en Medio Oriente.
Rusia ha estado proporcionando a Irán información de inteligencia sobre la ubicación de fuerzas y activos militares de EUA, incluidos buques de guerra y aviones, lo que ha facilitado ataques más precisos contra objetivos estadounidenses en el golfo Pérsico y otras zonas del conflicto.
De acuerdo con reportes citados por el diario estadounidense The Washington Post, Moscú habría compartido coordenadas en tiempo real de embarcaciones militares estadounidenses, lo que habría permitido a Teherán dirigir mejor sus ofensivas desde que comenzó la guerra tras las acciones militares de EUA e Israel el fin de semana pasado.
Expertas citadas en el reporte señalaron que Irán carece de una constelación satelital militar suficiente, por lo que el apoyo de las capacidades espaciales rusas representaría una ventaja clave. La posible cooperación complica el escenario para el Pentágono, que enfrenta un uso acelerado de interceptores y armamento de precisión en el conflicto.
Ucrania y Rusia realizaron un nuevo intercambio de prisioneros de guerra que permitió el regreso de 300 soldados de cada bando, en uno de los pocos avances concretos surgidos de las recientes negociaciones de paz celebradas en Ginebra.
El presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski, confirmó el canje y explicó que algunos de los militares liberados permanecían cautivos desde 2022, cuando comenzó la invasión rusa a gran escala. Entre los liberados había cabos, sargentos y oficiales que combatieron en frentes como Donetsk, Lugansk y Jersón.
De acuerdo con autoridades rusas, los 300 soldados rusos liberados fueron trasladados inicialmente a Bielorrusia, donde reciben atención médica y psicológica antes de regresar a su país. Moscú indicó que el intercambio se logró gracias a la mediación de Emiratos Árabes Unidos y EUA.
Este canje forma parte de un acuerdo más amplio para liberar hasta 500 prisioneros por cada lado entre jueves y viernes. Un día antes, ambos países ya habían intercambiado 200 cautivos, en medio de los esfuerzos diplomáticos para avanzar hacia un posible proceso de paz.
Ucrania y Rusia concretaron un intercambio de 200 prisioneros por cada bando, como parte de los acuerdos alcanzados en las recientes negociaciones de paz celebradas en Ginebra. Otros 300 soldados serán canjeados este viernes, en uno de los pocos avances tangibles del proceso.
El presidente de Volodimir Zelenski confirmó que 200 militares ucranianos regresaron a casa, entre ellos combatientes capturados durante el asedio a Mariúpol en 2022. El mandatario agradeció el respaldo de Estados Unidos y de los mediadores internacionales que facilitaron el acuerdo.
Por su parte, el Ministerio de Defensa de Rusia informó que 200 soldados rusos fueron entregados a cambio y que actualmente se encuentran en Bielorrusia recibiendo atención médica y psicológica antes de su traslado definitivo a territorio ruso.
El jefe del equipo negociador ruso, Vladimir Medinski, señaló que entre jueves y viernes serán intercambiados 500 prisioneros por cada lado, mientras que Moscú también expresó su agradecimiento a Emiratos Árabes Unidos y a Washington por su apoyo en las gestiones. El acuerdo representa uno de los escasos resultados concretos de las conversaciones de paz.