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  • Tenemos que Hablar

    Tenemos que Hablar

    En las entregas anteriores toqué el tema de los trabajadores de aviación y cómo ven al AIFA. Ha quedado muy claro que la posición de los sindicatos es casi indiferente, excepto en el caso del SNTTTASS. Ellos tienen claro que es la mejor opción para el presente y el futuro de la aviación comercial en la zona metropolitana de la Ciudad de México, y tienen una propuesta concreta para la reactivación de la marca Mexicana de Aviación.

    Las otras direcciones sindicales parecen estar más preocupadas en facilitar la mutilación de sus contratos colectivos de trabajo en favor de su provecho personal. Especialmente el llamado STIA y la Secretaría General de ASSA, cuya permanencia está profundamente cuestionada por sus propios agremiados y sus acciones ampliamente reprobadas, pues sólo parece estar actuando en favor de sus intereses personales y no de los de quienes integran su agrupación.

    El tema tiene muchas aristas; mientras que la actitud de la autoridad laboral es indolente y parece pasiva y cómplice, como en el caso de las impugnaciones al interior del STPRM, en las que han sido prácticamente omisos y tolerado una elección manipulada y tramposa, aunque todavía está en sus manos evitar que el galimatías que provocaron crezca más.

    Esta misma autoridad laboral, ha sido cuestionada por su actitud frente al caso de quienes trabajan en los medios de comunicación, pues en lugar de escucharlos y respaldar su acción en favor de la creación de una agrupación sindical que defienda los derechos de cada persona que trabaja en un medio de comunicación, cualquiera que sea su posición laboral, simplemente los ha ignorado, siendo de nuevo omisa y violando la Constitución en su artículo 8º que se refiere al derecho de petición:

    • “Artículo 8o.- Los funcionarios y empleados públicos respetarán el ejercicio del derecho de petición, siempre que ésta se formule por escrito, de manera pacífica y respetuosa; pero en materia política sólo podrán hacer uso de ese derecho los ciudadanos de la República. A toda petición deberá recaer un acuerdo escrito de la autoridad a quien se haya dirigido, la cual tiene obligación de hacerlo conocer en breve término al peticionario.”
    • **El derecho de petición es la facultad que tiene toda persona para dirigirse a cualquier autoridad pública para solicitar información, demandar su intervención o la prestación de algún servicio o trámite a cargo de la autoridad. Se fundamenta en la misión de servicio inherente a la función pública, como lo indica el nombre de servidor público.
    • Este artículo protege el derecho que asiste a cualquier persona a recibir una respuesta a cualquier petición o solicitud que haga a una autoridad pública, sin que necesariamente implique una respuesta favorable a la petición.
    • El sujeto activo de este derecho es cualquier persona, a menos que la petición se refiera a algún asunto político, pues en ese caso, el derecho sólo asiste a los ciudadanos mexicanos. Esto se debe por un lado a que para ejercer los derechos políticos se requiere de la mayoría de edad que implica la ciudadanía y, por otro, a razones de seguridad nacional.

    **de https://vlex.com.mx/vid/articulo-8-derecho-peticion-670624217

    En octubre pasado, quienes componen la Asamblea de Trabajadoras y Trabajadores de Medios de Comunicación Contra La Precarización Laboral Tenemos Que Hablar (TQH), entregaron un documento dirigido a la titular de la Secretaría del Trabajo y Previsión Social y hasta hoy, la autoridad no ha generado ninguna respuesta, lo que prefigura una violación de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos por parte de su titular.

    La autoridad laboral en México parece presentar en su actuación, un frente neoliberal y ser enemiga de los trabajadores mexicanos. Muchos ejemplos y evidencias avalan esta afirmación, parece que el enemigo está en casa, pues está claro que ni la 4T, ni la Presidencia de la República aceptan actitudes de este tipo.

    La Cuarta Transformación, que implica un tránsito auténtico a un estadio de democracia mucho más desarrollado y respetuoso del Pueblo y de sus organizaciones, tendría que estar cerrando filas con todos los trabajadores y trabajadoras del país, especialmente con aquellos con convicciones democráticas y al mismo tiempo, debiera estar respaldando su lucha por la reivindicación cada uno de sus derechos.

    Los miembros de TQH han cuestionado lo que significa el apoyo por parte de la Presidencia de la República para quienes se desempeñan como “free lancers” porque consideran que esto libera a la patronal de cumplir con lo que establece la ley, e incluso ha provocado que algunos dueños de medios ya estén exigiendo, a los que laboran en sus empresas, que se acojan a los beneficios de este programa, lo que evitará que los patrones cumplan con lo establecido en la ley.

    La Asamblea TQH, ha podido expresar y denunciar en foros abiertos en la Internet, que los dueños de las empresas de medios de comunicación siguen contratando personal, ya sea por el llamado “outsourcing” o con contratos especiales, en los que especifican pagar el salario mínimo y otorgar prestaciones especiales, que recortan cuando quieran. Al mismo tiempo se atreven a registrar a estas personas como “trabajadores eventuales” ante el IMSS, hasta que la compañera o compañero se cansa de jornadas laborales completamente fuera de la ley y sin pago de tiempo extra, y termina por renunciar o por demandar a la empresa por incumplimiento de contrato comprobando los ingresos que en algún momento tuvo.

    Me parece imposible y peligroso citar los casos que conozco y cuáles son las empresas que están cometiendo estas irregularidades, que repito, ocurren con el conocimiento pleno, la tolerancia y la inacción de la autoridad laboral de nuestro país. Este gran conglomerado de trabajadores se está organizando y va a lograr una victoria pronto, pues la Cuarta Transformación, va porque va y porque es de todos.

  • SINDICALISMO Y PROGRESO

    SINDICALISMO Y PROGRESO

    No fue gratuito que uno de los periodos de mayor estabilidad social y económica en Brasil durante los últimos 20 años se diera de la mano de un gran líder sindical: Luiz Inácio Lula da Silva. La base de su empatía ciudadana se forjó en 1980 cuando después de una huelga de 41 días enfrentando a la entonces dictadura militar que gobernaba el país, él y otros 17 líderes sindicales fueron encarcelados. “Lula” el líder metalúrgico, comprendió que el pueblo obrero esculpe democracias a punta de martillazos.

    El país amazónico se rindió ante el carisma de Lula pero también ante su oficio político. El presidente más humanista y social que jamás habían tenido supo amalgamar la urgente necesidad de proteger a los más vulnerables sin descuidar la economía de la Nación. Del 2003 al 2010, más de 30 millones de brasileños trascendieron el umbral de pobreza y se integraron a la economía de mercado. Los programas sociales que Lula puso en marcha, alcanzaron hasta el último rincón brasileño. Los elogios internacionales no se hicieron esperar.

    Al final de su mandato, el presidente sindical había conseguido una tasa de desempleo menor a la de Alemania o Estados Unidos. Brasil fue uno de los últimos países en entrar en recesión en 2008 y uno de los primeros en salir en 2009. Ninguno de sus bancos quebró. Su economía en auge permitió que salieran ilesos de la crisis financiera mundial.

    Hoy en México, tampoco cantamos mal las rancheras, o la bossa nova si me permiten la analogía. Tenemos con el presidente Andrés Manuel López Obrador a un gran líder con espíritu perenne de luchador sindical. Así lo quiero, lo admiro y lo celebro. Y no lo digo yo, lo dijo el mismo Lula da Silva en su reciente visita a nuestro país:

    “Pienso que López Obrador es un regalo que este país ha recibido. Un hombre como López Obrador no nace todos los días y menos llega a alcanzar la presidencia de la República. Y pueden estar seguros de que va a ser muy atacado”.

    Cuando escuché en vivo el elogio de Lula hacia López Obrador, no pude evitar exclamar: nossa! Para mí, nuestro presidente tiene corazón sindicalista porque sus políticas públicas coinciden por completo con el principal objetivo de un gremio de trabajadores porque promueve y defiende los derechos del pueblo en todo momento. Ya lo mencionó en una Mañanera: “Decir que son nuevos tiempos, los trabajadores son libres y tienen que ejercer su libertad; la libertad no se implora, se conquista…” Esa libertad laboral le infunde confianza al obrero para rendir en sus labores con absoluta entrega.

    En México tenemos una notable historia de amor/odio hacia los sindicatos y sus líderes. Y sí, hay de todos los colores y sabores. Pero si algo he constatado en mis más de 20 años como asesor político es que la más directa y honesta relación de favorable afectación social en una comunidad se logra al interior de sindicatos liderados por hombres y mujeres con vocación de servicio comprobable. No es lo mismo que un candidato prometa en campaña cada tres o seis años, a que un líder sindical tenga que cumplir día a día con las expectativas de los agremiados. En un sindicato correctamente manejado la revocación del dirigente es latente recordatorio para actuar con integridad todo el tiempo.

    Los sindicatos con ganas de trabajar en favor de su comunidad contribuyen por completo al progreso del país. Un caso que conozco porque acontece en mi estado natal es muestra de lo que asevero. En Veracruz, se encontraron yacimientos de material pétreo: balasto, idóneos para la cimentación del Tren Maya. Se extraen toneladas y toneladas de piedra que son trituradas para posteriormente transportarse al puerto y embarcarse con destino a la Península de Yucatán. En los inicios de los trabajos, llegó Pedro Haces, secretario general de CATEM y con la labia que lo caracteriza cautivó a los empresarios encargados del proyecto, les prometió que él se haría cargo de cumplir en tiempo y forma con las entregas del material que se requería. No pudo, incluso puso en peligro, uno de los proyectos insignia del presidente López Obrador.

    Pero fue entonces cuando en el punto más álgido de la crisis, levantó la mano el Ingeniero Leonel Noya Revuelta, secretario general del Sindicato Nacional “1º de Mayo” de trabajadores y empleados de la industria de la construcción, transporte de carga en general, similares y conexos de la República Mexicana, para sacar las papas del fuego y contribuir de manera contundente al proyecto de transformación que Andrés Manuel López Obrador ha comenzado. Este sindicato que sí es veracruzano, no como el de Haces, ha contribuido en tan sólo 6 meses a trasladar 700 mil toneladas de piedra basáltica, reactivó en la zona la cadena de valor del transporte de carga pesada y estima mover para finales del 2023, 5 millones de toneladas de balastro.

    El Sindicato Nacional “1º de Mayo” es parte de la federación sindical a la que pertenece el Sindicato de Maniobristas de Veracruz representado por el líder Portuario, Alejandro Pulido Cueto. Sin duda, estas agrupaciones de obreros tienen toda la capacidad de enfrentar cualquier reto de obra e infraestructura en el Puerto. Y ojo, que continúan llegando las inversiones fuertes al sureste, la cervecera Constellation Brands construirá una importante planta en la zona. Sería bueno que gobierno estatal e inversionistas den oportunidad a este tipo de organizaciones gremiales que sí saben chambear. Por todo esto creo que mi estado jarocho además de ser cuna de buen macaneo es también cimiente de un México que se transforma con sindicalismo y progreso.