Un memorando de la CIA, publicado esta semana por la Casa Blanca, documenta casi dos décadas de sospechas sobre el sistema electoral venezolano. El texto no confirma fraude masivo, pero sí describe planes técnicos detallados.

Washington difundió este jueves un conjunto de documentos que reabren el debate sobre las elecciones en Venezuela. La Agencia Central de Inteligencia desclasificó una nota fechada el 29 de junio, centrada en las capacidades del chavismo para manipular sistemas de votación electrónica entre 2004 y 2020.
El presidente Donald Trump presentó el material durante un discurso desde la Casa Blanca. Lo hizo en el marco de declaraciones sobre interferencia electoral, con énfasis particular en el caso venezolano. Según Trump, existió “un complot específico” para beneficiar al gobierno de Caracas.
El documento describe un “interés sostenido” de Hugo Chávez y Nicolás Maduro por influir en resultados electorales mediante tecnología de votación. Menciona directamente a la empresa Smartmatic como pieza clave en varios de los planes examinados por analistas estadounidenses.
Una evaluación de 2006 calificó los vínculos entre Smartmatic y Venezuela como una amenaza moderada para la seguridad nacional de Estados Unidos. Esa conclusión llevó después a que la empresa se desprendiera de su filial Sequoia en territorio estadounidense.
El informe detalla además un supuesto plan previo a las elecciones de 2012. Según fuentes de inteligencia, organismos como el Sebin y la Dgcim habrían trabajado junto al Consejo Nacional Electoral y Smartmatic. El objetivo habría sido alterar resultados mediante máquinas preprogramadas en cientos de centros de votación.
Pese a estos hallazgos, el propio documento incluye una advertencia relevante. La CIA admite que no confirmó de manera definitiva la ejecución exitosa de fraude electrónico a gran escala en elecciones específicas. También descarta que Venezuela o Smartmatic pudieran alterar comicios fuera del país o dentro de Estados Unidos.
Los reportes de inteligencia usados en el memorando abarcan distintos niveles de confiabilidad. Algunas fuentes se consideraron limitadas, según reconoce el propio texto de la agencia. Esa combinación de indicios sólidos y datos parciales explica por qué el informe evita conclusiones absolutas.

