El portaviones USS Abraham Lincoln arribó a Medio Oriente mientras continúan las protestas en Irán y crece la presión política y militar entre Washington y Teherán.
El grupo de ataque del portaviones USS Abraham Lincoln llegó a Medio Oriente y se posicionó en las cercanías de Irán, reforzando la presencia militar de EUA en una región marcada por tensiones políticas y sociales.
El despliegue ocurrió mientras el régimen iraní enfrenta una ola de protestas internas, reprimidas con violencia desde finales de diciembre, lo que elevó el tono del discurso desde Washington. El presidente Donald Trump ha insistido en que todas las opciones permanecen abiertas, aunque hasta ahora no ha ordenado una acción militar directa.
Desde Teherán, el gobierno iraní respondió con firmeza, pues el vocero de la cancillería aseguró que la llegada del portaviones no altera la determinación de Irán para defenderse, subrayando que el país confía en sus propias capacidades frente a cualquier escenario.
El programa nuclear iraní abarca múltiples instalaciones, aunque solo algunas están construidas bajo tierra. La amenaza de ataques aéreos de Israel ha estado presente durante décadas. Recientemente, el presidente de EE.UU., Donald Trump, anunció un “ataque muy exitoso” contra tres sitios nucleares en Irán, incluyendo Fordow.
Ubicación de las instalaciones nucleares
Irán ha dispersado su programa nuclear en varias instalaciones clave. Entre ellas se destacan Natanz, Fordow, Isfahan, Khondab y el centro de investigación de Teherán.
Natanz
Natanz es un complejo vital para el enriquecimiento de uranio. Situado cerca de Qom, alberga dos plantas de enriquecimiento. La planta subterránea tiene capacidad para 50,000 centrifugadoras, aunque actualmente funcionan unas 13,000. Irán ha enfrentado ataques a sus centrifugadoras, incluyendo uno en abril de 2021.
Fordow
Fordow, excavado en una montaña, es más difícil de bombardear. Según Trump, “Fordow ha desaparecido” tras el ataque. Este sitio, que no podía enriquecer uranio según el acuerdo de 2015, ahora opera con alrededor de 2,000 centrifugadoras, enriqueciendo hasta un 60%.
Isfahan
Isfahan alberga un importante centro de tecnología nuclear. Allí, se encuentra la Planta de Fabricación de Placas de Combustible y la instalación de conversión de uranio. Isfahan también es un lugar donde Irán fabrica uranio metálico, un proceso delicado en términos de proliferación.
Khondab
El reactor de Khondab, anteriormente conocido como Arak, presenta riesgos de proliferación. Aunque su construcción se detuvo en 2015, Irán planea ponerlo en funcionamiento en 2026.
Centro de investigación de Teherán y Busher
Teherán cuenta con instalaciones de investigación nuclear, incluyendo un reactor. Por otro lado, la central nuclear de Busher, alimentada con combustible ruso, opera con menos riesgo de proliferación.
La situación del programa nuclear iraní sigue generando preocupación internacional. Las acciones recientes de Irán y sus instalaciones claves continuarán en el centro del debate sobre la seguridad regional y global.
Israel e Irán han incrementado sus ataques aéreos en el tercer día de un conflicto que ya ha dejado decenas de víctimas mortales. Este domingo, ambas naciones protagonizaron una nueva escalada de hostilidades.
Las fuerzas israelíes bombardearon instalaciones militares y depósitos de combustible en el oeste de Irán. Según informes militares, los objetivos incluían la sede del Ministerio de Defensa iraní y la Organización de Innovación e Investigación Defensiva, clave en el programa nuclear de Teherán. Además, el ejército israelí destruyó un avión de reabastecimiento de combustible en el aeropuerto de Mashhad.
Irán respondió con una nueva oleada de misiles que impactaron en varios puntos de Israel. Fuentes castrenses israelíes confirmaron los ataques. En Teherán, la televisión estatal reportó al menos cinco muertos tras el ataque a un edificio residencial.
El gobierno iraní acusó a Israel de atacar “deliberadamente” sus instalaciones, lo que dejó varios heridos. La situación se torna cada vez más tensa, mientras ambos países continúan intercambiando ataques.