Etiqueta: Venezuela

  • Narices al rescate: perros rescatistas buscan sobrevivientes tras terremoto en Venezuela

    Narices al rescate: perros rescatistas buscan sobrevivientes tras terremoto en Venezuela

    Con su olfato sin igual, los perros rescatistas buscan sobrevivientes entre los escombros que dejaron los terremotos en Venezuela. Son los héroes que van donde los humanos no pueden.

    Kechu entró al edificio derrumbado antes que cualquier persona. Nadie más podía hacerlo con seguridad. Este perro rescatista detectó vida bajo toneladas de escombros en cuestión de minutos. Así trabajan estos animales en Venezuela, donde los terremotos recientes dejaron familias atrapadas y comunidades destrozadas.

    Decenas de perros como Kechu recorren hoy los sitios más peligrosos del país. Sus narices detectan el rastro humano con una precisión que ninguna tecnología logra igualar. Por eso, los equipos de rescate los consideran indispensables en cada operación.

    El trabajo no es sencillo. Estos animales ingresan a estructuras inestables, respiran polvo y soportan temperaturas extremas. A pesar de eso, no se detienen. Sus guías los orientan con señales precisas y ellos responden con una concentración total.

    Cada vez que uno de estos perros marca un punto, el equipo humano actúa de inmediato. Gracias a esa coordinación, varias personas han salido con vida de los escombros en las últimas horas. El tiempo es decisivo en estas situaciones y ellos lo saben mejor que nadie.

    Las imágenes que circulan desde las zonas afectadas muestran algo poderoso. Un perro agotado, con las patas llenas de polvo, descansa junto a su guía entre una búsqueda y otra. Ese vínculo entre el animal y la persona lo dice todo.

    Más allá de la tragedia, estas escenas también provocan una pregunta inevitable. Si estos animales dan todo por salvar vidas humanas, ¿qué hacemos nosotros por ellos? La respuesta debería empezar mucho antes de cualquier emergencia.

  • Solidaridad con Venezuela, la política que sirve y el deporte que une

    Solidaridad con Venezuela, la política que sirve y el deporte que une

    Hay momentos en los que la política debe hacerse a un lado para darle paso a la solidaridad humana. Hoy es uno de ellos.

    Nuestra solidaridad está con el pueblo venezolano. Un pueblo trabajador, noble y profundamente generoso que, además de los años de dificultades económicas, sociales y políticas que ha enfrentado, ahora vuelve a sufrir una tragedia humanitaria tras los devastadores terremotos registrados esta semana. Las cifras de víctimas y daños continúan aumentando mientras miles de familias esperan ayuda, rescate y atención médica. Diversos gobiernos y organismos internacionales ya han comenzado a enviar brigadas, recursos y asistencia humanitaria, algo que merece ser reconocido porque, frente al sufrimiento humano, no deberían existir fronteras ideológicas.

    He tenido la fortuna de conocer a muchos venezolanos. Siempre me he encontrado con personas educadas, trabajadoras y con un enorme corazón. Ojalá muy pronto puedan reconstruir sus vidas y recuperar la estabilidad que durante tantos años les ha sido negada. Ningún pueblo merece vivir permanentemente entre la incertidumbre y la tragedia.

    En los últimos días también hemos visto cómo la discusión política latinoamericana vuelve a polarizarse a raíz de las elecciones en Colombia. Como siempre ocurre, las redes sociales se llenan de quienes intentan reducir cualquier debate a una simple etiqueta: izquierda o derecha.

    Personalmente creo que ese es precisamente uno de los grandes errores de nuestra región.

    Escucho constantemente a personajes del PAN y del PRI autodenominarse representantes de la derecha democrática. Sin embargo, muchos de ellos gobernaron durante décadas dejando enormes pendientes en materia de corrupción, desigualdad, pobreza y privilegios. Difícilmente pueden reclamar hoy una superioridad moral que millones de ciudadanos simplemente ya no les reconocen.

    Al mismo tiempo, tampoco considero que cualquier gobierno que impulse programas sociales deba ser automáticamente catalogado como un gobierno de izquierda radical. Gobernar para reducir la pobreza, ampliar el acceso a la salud, fortalecer la educación o generar mayores oportunidades para quienes menos tienen debería ser una obligación de cualquier administración, sin importar el color del partido.

    Al final, el ciudadano común no despierta preguntándose si vive bajo un gobierno de izquierda o de derecha. Despierta preguntándose si tendrá empleo, si encontrará medicamentos para su familia, si podrá pagar la escuela de sus hijos y si tendrá oportunidades para salir adelante.

    Eso es lo verdaderamente importante.

    México atraviesa un debate intenso sobre el rumbo de las políticas sociales, la cobertura de salud y los programas de bienestar. Es válido discutir sus resultados, exigir mejoras y señalar aquello que aún no funciona. La crítica responsable fortalece la democracia. Pero también es importante reconocer cuando existen esfuerzos dirigidos a colocar a la población más vulnerable en el centro de las decisiones públicas.

    La verdadera discusión no debería ser quién gana la batalla ideológica, sino qué políticas públicas realmente mejoran la calidad de vida de las personas.

    Mientras América Latina continúa inmersa en debates políticos, el deporte vuelve a demostrar que puede unir a millones.

    La Selección Mexicana está realizando un extraordinario papel en el Mundial. Más allá de los resultados deportivos, cada triunfo representa algo mucho más importante: miles de niños vuelven a ponerse una camiseta, salen al parque con un balón y sueñan con representar algún día a su país.

    Ese quizá sea el mayor legado del deporte.

    Un niño inspirado por un futbolista es un niño menos expuesto a la delincuencia, a las adicciones o a la desesperanza. El deporte enseña disciplina, respeto, trabajo en equipo y perseverancia. Forma ciudadanos antes que atletas.

    Ojalá los gobiernos comprendieran que invertir en canchas, espacios deportivos, cultura y educación no es un gasto, sino una de las mejores estrategias de prevención social.

    Hoy América Latina necesita menos odio y más solidaridad. Menos etiquetas ideológicas y más soluciones. Menos confrontación permanente y más políticas que permitan a cualquier familia vivir con dignidad.

    Porque al final, cuando ocurre una tragedia como la que hoy vive Venezuela o cuando millones celebran unidos un gol de la Selección Mexicana, queda claro que los pueblos tienen muchas más cosas que los unen que aquellas que los dividen.

  • Derrumbe en Caracas: familias buscan a sus seres queridos entre los escombros

    Derrumbe en Caracas: familias buscan a sus seres queridos entre los escombros

    Dos sismos de magnitud 7.2 y 7.5 sacudieron Venezuela este miércoles. Una torre de 22 pisos colapsó en Los Palos Grandes y el aeropuerto de Maiquetía cerró sus puertas.

    Una madre grita el nombre de su hijo frente a una montaña de concreto. “Antonio, Antonio, es tu mamá”, repite sin parar. La torre donde vivía su familia ya no existe. El edificio Petunia, de 22 pisos, se derrumbó completo en el este de Caracas luego de que dos terremotos consecutivos golpearan Venezuela cerca de las seis de la tarde de este miércoles.

    Los sismos alcanzaron magnitudes de 7.2 y 7.5. Sus efectos se sintieron desde el estado Trujillo, en los Andes, hasta La Guaira, en la costa. El número de víctimas aún se desconoce.

    Vecinos y transeúntes se treparon a los escombros para escuchar si alguien pedía auxilio. Solo encontraron silencio. Un policía los acompañaba mientras esperaban a los equipos de rescate. “Necesitamos linternas”, pidió uno de los voluntarios al caer la noche.

    A pocos metros, otro llamado resonaba en la calle: “Tania, Tania”. Un hombre lloraba en silencio en la acera.

    El peor terremoto en casi 60 años

    Venezuela tiembla con frecuencia, pero desde 1967 no había vivido un sismo de esta magnitud. Aquel año, el mismo barrio de Los Palos Grandes fue el más destruido. El saldo fue de 236 muertos.

    Este miércoles, la historia volvió a tocar esa zona. Edificios dañados, paredes agrietadas y calles llenas de gente que no se atrevía a regresar a casa por miedo a las réplicas.

    “Sonaba como un rugido profundo”

    Odalis Escalona, empleada bancaria de 54 años, estaba en el centro comercial Sambil cuando empezó el movimiento. “Todo comenzó a moverse como si estuvieses en el agua, como ondas. Fue horrible”, contó.

    Zenia González, de 52 años, consolaba a una adolescente que todavía lloraba. “Esperamos a que pasara y bajamos corriendo por las escaleras. Duró mucho”, dijo.

    En La Castellana, la ingeniera María Romero, de 48 años, tomó una decisión rápida. “En un segundo pensé en meterme debajo de la mesa, pero decidí salir. Me monté en un banco y brinqué el muro de mi apartamento”, relató. Su vivienda quedó con varias paredes agrietadas.

    Además del derrumbe en Los Palos Grandes, Caracas registra otros edificios con daños graves. El aeropuerto de Maiquetía, principal puerta aérea del país, cerró por los destrozos que sufrió su infraestructura.

  • Trump no descarta una intervención militar en Cuba

    Trump no descarta una intervención militar en Cuba

    El mandatario estadounidense dejó abierta la puerta a una acción bélica contra la isla y comparó la situación con Venezuela e Irán. Díaz-Canel respondió con un llamado urgente a dejar vivir al pueblo cubano.

    Donald Trump encendió alarmas este viernes al no descartar una intervención militar en Cuba. En una entrevista con “The Axios Show”, el presidente estadounidense habló sin rodeos sobre la isla y dejó una frase que resume su postura: “Es posible. Estos lugares están cerca”.

    Todo comenzó cuando los periodistas del programa le preguntaron si una hipotética acción militar en Cuba se parecería a la que autorizó en Venezuela a inicios de 2025. Trump marcó una diferencia inmediata: “Venezuela tiene petróleo, Cuba no”. Aun así, no cerró la puerta. Señaló que Cuba está “a un paso” de Estados Unidos y que Venezuela está “relativamente cerca”, a diferencia de Irán, que describió como “un viaje muy largo”.

    Ante la pregunta de si existe un “reloj de cuenta regresiva” sobre Cuba, Trump habló de una “línea flexible”. También afirmó que Cuba “quiere hablar desesperadamente” y ratificó que el secretario de Estado, Marco Rubio, es el encargado de definir la política de Washington hacia la isla. Lo calificó de haber hecho un “gran trabajo”.

    Del otro lado del Estrecho de Florida, el presidente cubano Miguel Díaz-Canel respondió con firmeza. Lo hizo el jueves, durante el cierre de la Tercera Sesión Extraordinaria de la Asamblea Nacional del Poder Popular. Sus palabras fueron directas: “No se puede hablar de libertad mientras se empuja, a propósito, a un pueblo entero hacia la desesperación por falta de recursos vitales”.

    Díaz-Canel se dirigió al gobierno de Trump sin odio, pero tampoco sin miedo. “Si de verdad quieren ayudar al pueblo cubano, ¡déjennos vivir!”, exigió en medio de aplausos. Enumeró lo que Cuba necesita: poder comerciar, comprar medicinas, importar combustible y recibir inversiones, créditos y financiamientos. “Dejen a Cuba mostrarle al planeta de lo que es capaz este pueblo cuando no hay obstáculos”, añadió.

    El líder cubano también criticó de frente la “amenaza de agresión militar” que pesa sobre la isla y defendió las reformas económicas recién aprobadas por la Asamblea Nacional.

    El contexto no es menor. Estados Unidos mantiene un bloqueo económico y comercial contra Cuba desde hace más de seis décadas. Ese cerco se endureció aún más desde que Trump regresó a la Casa Blanca en enero de 2025. El 29 de ese mes, firmó una orden ejecutiva que declaró una “emergencia nacional” por la supuesta amenaza que Cuba representaría para la seguridad de Estados Unidos y la región.

    Hoy, con la posibilidad de una acción militar sobre la mesa, la tensión entre ambos países alcanza uno de sus momentos más delicados en años recientes.

  • El Comando Sur abate al líder del Tren de Aragua

    El Comando Sur abate al líder del Tren de Aragua

    Héctor Rusthenford Guerrero Flores pasó años evadiéndose de la justicia de varios países. Este viernes, un ataque militar estadounidense en Venezuela lo alcanzó.

    El Comando Sur de Estados Unidos, bajo la dirección de Donald Trump, abatió a Héctor Rusthenford Guerrero Flores, conocido como “Niño Guerrero”, líder máximo del Tren de Aragua. Guerrero había sido considerado prófugo por autoridades de varios países durante años.

    Trump dio a conocer la noticia a través de su red social Truth, donde escribió: “Bajo mi dirección, el Comando Sur de los Estados Unidos ejecutó un ataque rápido y letal para eliminar con éxito a Niño Guerrero, el infame líder del Tren de Aragua, una de las organizaciones terroristas más sanguinarias del planeta”.

    Fuentes oficiales en Caracas confirmaron que Guerrero fue abatido en territorio venezolano. Las autoridades estadounidenses no ofrecieron detalles adicionales sobre la operación. La acción se ejecutó en coordinación con Venezuela, país con el que Washington mantiene una relación cercana tras el ascenso de Delcy Rodríguez como jefa encargada.

    El Departamento del Tesoro había sancionado a Guerrero en 2025. Lo acusó de transformar una pandilla carcelaria venezolana en una estructura criminal con presencia en gran parte del hemisferio occidental. Fiscales federales en Nueva York lo acusaron también de conspiración criminal, terrorismo, tráfico de drogas y delitos relacionados con armas de fuego.

    Entre los delitos que se le atribuían figuraban secuestro, sicariato, trata de personas, extorsión y obstrucción a la libertad de comercio.

    Trump recordó a las víctimas que dejó el Tren de Aragua en suelo estadounidense. Mencionó a Jocelyn Nungaray, de 12 años, y a Laken Riley, de 22, entre muchas otras personas. “Con esta acción, las Fuerzas Armadas de los Estados Unidos han hecho justicia para ellos, sus familias y sus seres queridos”, afirmó.

    El mandatario también advirtió a los demás integrantes de la organización: “Los terroristas del Tren de Aragua ya no tienen refugio seguro en Venezuela ni en ningún otro lugar”.

  • Venezuela denuncia nuevo derrame de petróleo de Trinidad y Tobago

    Venezuela denuncia nuevo derrame de petróleo de Trinidad y Tobago

    Venezuela denunció un nuevo derrame de petróleo proveniente de Trinidad y Tobago, el cual, afirma, supera en magnitud al registrado en mayo pasado. Caracas exigió al gobierno trinitense asumir su responsabilidad y adoptar medidas para evitar nuevos incidentes.

    El gobierno venezolano informó que el derrame ha provocado el desplazamiento de contaminantes hacia aguas nacionales, lo que representa un riesgo para los ecosistemas marinos, la actividad pesquera y las comunidades costeras. Además, aseguró que el incidente fue confirmado mediante imágenes satelitales.

    Caracas indicó que activó protocolos de monitoreo y mitigación para proteger las zonas afectadas, al tiempo que solicitó a Trinidad y Tobago actuar con transparencia sobre las causas, el alcance y las consecuencias del derrame.

    Asimismo, la administración de Delcy Rodríguez advirtió que se reserva el derecho de acudir a instancias internacionales para determinar responsabilidades, exigir las compensaciones correspondientes y evitar que hechos similares vuelvan a repetirse.

  • Venezuela entrega en secreto 13 kilos de uranio enriquecido a Estados Unidos

    Venezuela entrega en secreto 13 kilos de uranio enriquecido a Estados Unidos

    El material nuclear, con el que se puede realizar armamento nuclear, estuvo almacenado durante más de tres décadas en Venezuela, a finales de abril fue trasladado bajo un operativo conjunto entre Venezuela, EUA, Reino Unido y el OIEA.

    Venezuela entregó de manera secreta a Estados Unidos alrededor de 13 kilogramos de uranio altamente enriquecido, material nuclear que permanecía almacenado desde el cierre del reactor experimental RV-1, ubicado en el Instituto Venezolano de Investigaciones Científicas (IVIC)

    La operación fue realizada a finales de abril bajo estrictas medidas de seguridad, un movimiento que contó con la participación de los gobiernos de Venezuela, Estados Unidos y Reino Unido, así como del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA).

    El traslado se efectuó mediante un convoy militar que recorrió cerca de 160 kilómetros desde las instalaciones del IVIC, en las afueras de Caracas, hasta el puerto de Puerto Cabello, en el estado Carabobo. Posteriormente, el material fue embarcado con destino a Estados Unidos, donde será procesado en instalaciones especializadas. El OIEA confirmó que la misión fue planeada durante varios años para evitar riesgos de proliferación nuclear o de seguridad.

    El uranio retirado había sido utilizado como combustible del reactor RV-1, inaugurado en 1960 como parte del programa estadounidense “Átomos para la Paz”. Aunque el reactor dejó de operar en la década de 1990, parte del combustible permaneció bajo resguardo en Venezuela. Expertos señalaron que los 13 kilogramos contenían un enriquecimiento superior al 20%, nivel considerado como uranio altamente enriquecido y que podría ser utilizado para desarrollar material apto para armamento nuclear.

    El material fue transportado por el buque británico Pacific Egret hasta Estados Unidos. Mientras Estados Unidos defendió la operación como un avance para la seguridad global, críticos han señalado la contradicción de que la principal potencia nuclear del mundo concentre material nuclear procedente del país en el que intervino y secuestró a su presidente a inicios de años.

  • Venezuela libera a ocho militares tras pasar casi 10 años presos

    Venezuela libera a ocho militares tras pasar casi 10 años presos

    La ONG Foro Penal confirmó la liberación de siete sargentos y un general que permanecían detenidos desde 2017, acusados de participar en una presunta conspiración contra el gobierno de Nicolás Maduro.

    La organización venezolana Foro Penal informó que ocho militares fueron liberados tras permanecer casi una década en prisión, luego de haber sido señalados por supuestos planes conspirativos contra el gobierno venezolano. Entre los liberados se encuentran siete sargentos y el general Ramón Lozada Saavedra.

    El vicepresidente de la ONG, Gonzalo Himiob, explicó que los militares obtuvieron su libertad por “cumplimiento de pena”, ya que llevaban nueve años y seis meses encarcelados, pese a haber sido condenados a ocho años por el delito de “instigación al odio”. De acuerdo con medios locales, los uniformados fueron arrestados en 2017 por agentes de la Dirección General de Contrainteligencia Militar (DGCIM).

    Familiares de los detenidos denunciaron durante años que los militares fueron víctimas de torturas, golpes, descargas eléctricas y aislamiento, luego de ser vinculados con una presunta conspiración encabezada por el exministro de Defensa Raúl Isaías Baduel. El militar falleció en 2021 bajo custodia del Estado venezolano, en un caso que provocó exigencias internacionales para investigar las circunstancias de su muerte.

    Además, se dio a conocer que los militares enfrentaron múltiples retrasos judiciales, con más de 60 diferimientos para el inicio del juicio. La liberación ocurre en medio de constantes denuncias de organizaciones de derechos humanos sobre las condiciones de detención y los procesos judiciales en Venezuela.

  • Venezuela extradita a Alex Saab, operador financiero de Maduro, a Estados Unidos

    Venezuela extradita a Alex Saab, operador financiero de Maduro, a Estados Unidos

    El empresario colombiano, señalado por presuntos delitos financieros y lavado de dinero, fue trasladado a Miami bajo custodia federal tras una sorpresiva decisión del gobierno venezolano.

    El empresario colombiano Alex Saab, considerado durante años como uno de los principales operadores financieros de Nicolás Maduro, fue deportado por Venezuela a Estados Unidos para enfrentar nuevas investigaciones judiciales relacionadas con corrupción y presuntos sobornos ligados al régimen venezolano.

    La medida fue confirmada por el Servicio Administrativo de Identificación, Migración y Extranjería (SAIME), que aseguró que la deportación se realizó debido a que Saab “se encuentra incurso en diversos delitos” investigados por autoridades estadounidenses. Aunque el gobierno venezolano evitó revelar detalles del operativo, diversos reportes confirmaron que el empresario aterrizó en Miami escoltado por agentes federales, incluidos elementos de la DEA.

    La decisión representa un giro político y judicial inesperado, ya que Saab había sido liberado en 2023 tras recibir un indulto del entonces presidente estadounidense Joe Biden, como parte de un intercambio de prisioneros entre Washington y Caracas. Sin embargo, fiscales federales retomaron investigaciones en su contra por presuntas redes de corrupción vinculadas a contratos de importación de alimentos y desvío de recursos públicos.

    Durante años, Saab acumuló una enorme fortuna gracias a contratos otorgados por el gobierno venezolano y fue señalado por autoridades estadounidenses como el “tesoro” financiero del chavismo. La agencia AP reveló recientemente que fiscales en Estados Unidos investigaban una posible conspiración de sobornos y lavado de dinero relacionada con negocios millonarios operados desde Venezuela.

    Analistas consideran que la deportación podría abrir una nueva etapa en los procesos judiciales contra figuras cercanas al chavismo, ya que Saab tendría información clave sobre operaciones financieras y movimientos de recursos ligados al círculo político de Maduro. La entrega del empresario ocurre además en medio de una creciente presión internacional contra antiguos funcionarios venezolanos acusados de corrupción y narcotráfico.

  • Alito Moreno busca protagonismo en Washington y evade desastre del PRI

    Alito Moreno busca protagonismo en Washington y evade desastre del PRI

    Alejandro “Alito” Moreno reapareció en Estados Unidos con discursos sobre democracia y autoritarismo, pero las críticas se hicieron presentes por intentar limpiar la imagen de un PRI debilitado y marcado por corrupción, desgaste y pérdida de credibilidad ante millones de mexicanos. 

    El líder del PRI, Alejandro “Alito” Moreno, volvió hacer lo que mejor sabe: montar un espectáculo político lejos de México mientras lo que queda de su partido se termina de hundir entre el rechazo y desprestigio. 

    Desde Washington, se presentó como “defensor de la democracia”, y su intento de discurso no sonó a convicción, sino a una campaña desesperada para mantenerse vigente.

    El dirigente priista quiso vender la imagen de un opositor “valiente”, pero su credibilidad ya está hecha pedazos. Hablar de instituciones fuertes resultó una burla viniendo de alguien que lidera un partido señalado de corrupción y  manipulación. Alito intentó dar clases de democracia cuando ni siquiera ha podido  limpiar la imagen del PRI.

    Su reunión con la venezolana María Corina Machado pareció una sesión de propaganda personal. Moreno aprovechó la tragedia en Venezuela para emitir mensajes alarmistas y tratar de posicionarse como líder internacional de la oposición.

    Lo más contradictorio fue que Alito habló de crimen organizado y autoritarismo como si el PRI no hubiera sido señalado por redes de corrupción, impunidad y gobiernos marcados por escándalos.

    Más que defender a México, Alito Moreno quiere defender una supervivencia política mientras se cree el salvador de la democracia. No cabe duda de que el PRI sigue siendo el recuerdo vivo de la vieja política que el país está dejando atrás.