Etiqueta: Veronese

  • Francesca Guillén encabeza “Mujeres soñaron caballos” en La Teatrería

    Francesca Guillén encabeza “Mujeres soñaron caballos” en La Teatrería

    TRIAGE

    Por: Alexandro Guerrero

    Una obra escrita por Daniel Veronese, bajo la dirección de Mariana García Franco y Abraham Jurado.

    La experimentada y lúcida actriz de cine , teatro y televisión Francesca Guillén protagoniza; Mujeres soñaron caballos, del dramaturgo argentino Daniel Veronese, que se presenta en La Teatrería bajo la dirección de Mariana García Franco y Abraham Jurado, producción de Pacto Escénico.

    La obra sitúa al espectador como testigo incómodo de una cena entre dos hermanos y sus parejas. Lo que inicia como un encuentro cotidiano se transforma en un campo minado de reproches, deseos frustrados y violencia contenida. Veronese, referente del teatro latinoamericano contemporáneo, usa el absurdo y el realismo para mostrar cómo la intimidad se vuelve un ring de poder.

    Guillén es Ulrika, un personaje que oscila entre la vulnerabilidad y la rabia. Su interpretación transita del sarcasmo al quiebre emocional con una precisión que sostiene la tensión de la obra. La acompañan en escena Mónica Jiménez como Bettina, Juan Ríos como Iván, Estela Aguilar como Julika, Carlo Basabe como Roger, Gina Granados como Lucera y Víctor Loomis como Rainer.

    Mujeres soñaron caballos se ha convertido en un texto clave del teatro iberoamericano por su forma de retratar el delirio de los roles de género y la descomposición del núcleo familiar sin panfletos ni juicios. Esta versión mantiene el pulso original de Veronese pero resuena con ecos locales: la casa como territorio de disputa, la cena como ritual fallido.

    Veronese no escribe obras: escribe partituras para que el actor se estrelle. Su mérito es devolverle al diálogo la categoría de acción. Su límite es que sin un actor que entienda el silencio, el texto se queda mudo. Daniel Veronese es una teatralidad – estado de emergencia.

    En exclusiva para LosReporterosMX , Francesca comparte una serie de reflexiones:

    “El hilo de plata se coge a ciegas”

    A.G. ¿Qué representa para ti en este momento formar parte de esta puesta en escena?

    F.G. Reconectar con mi animal lúdico en un montaje breve, mordaz y lleno de posibilidades para transitarse; mi animal en búsqueda de escape del acotado espacio en que transita. Resignarme en la intuición del que habita y escucha en tiempo presente… el rompimiento de mi propia imposición a ceñirme a lo que no palpita conmigo. Eso significa este montaje en este momento de mi vida. Develar mi propio laberinto y resolverlo a mi tiempo en donde corresponde.

    A.G. ¿Qué fue lo que más te atrapó del concepto, de la historia, del guión de: Mujeres soñaron caballos?

    F.G. Me fascina que el planteamiento esté sustentado en el trabajo de sus intérpretes y no en los decorados u otros elementos ajenos que culminarían en artificio. La desnudez simbólica de las actrices y los actores poniendo el cuerpo como único filtro ante la mirada del espectador.Damos peso a la palabra, el subtexto, el silencio, y la historia fincada a estos únicos elementos; Gatillos improvisados para detonar contra el otro / la otra mediante la exhibición grotesca de su falta.

    También me pareció magnífico que el autor exija ceñirse a lo que está escrito. Sin adiciones, sin reiteración, sin sobre explicación. La sabiduría intuitiva de la palabra como un acto impulsivo y sin filtro.

    A G. Háblanos de Ulrika, tu personaje.

    F.G. Decadente, ácida, lastimada, hiriente, soez, mordaz, piromaniaca emocional.Impaciente, profética y densa.Cínica, histérica, irónica, sarcástica y cáustica.

    Desde el punto de vista del reto actoral: exquisita.

    A.G. Tienes una gran trayectoria en cine, teatro y televisión. ¿Consideras que este montaje representó un reto? ¿Cómo lo encaraste?

    F.G. En muchos sentidos mi abordaje al mundo es siempre infantil, por lo que todo en esta vida me representa un reto, un riesgo, un salto al vacío. Un nuevo juego que seguro me dolerá.

    En este caso concreto: sí, tuve muchas crisis en el proceso. Mucha angustia e incomprensión de la petición. Sentí por momentos que me invitaban a deshacerme de mí para llegar a algo nuevo… sigo sin resolver tal enigma, pero decidí confiar en mi entraña… y accionar. Solo ahí, en escena, en la acción, se halla la solución. El hilo de plata que se coge a ciegas pero guía hacia un nuevo nivel del inframundo en que se habita.

    Me gusta hilvanar palabras y sensaciones… de eso me amarro para el salto al vacío. El aterrizaje es siempre desconocido lo que me hace sentir finalmente viva y auténtica en mi búsqueda.

    A.G. ¿Cuál es tu sensación tras el estreno? ¿Qué tal te sientes con esta producción y este elenco?

    F.G. Bueno, aún queda un camino para seguir encontrando tesoros y trampas. El montaje es joven en todo sentido así que lo mejor está por venir. Cuando la madurez nos alcance a todos los intérpretes en escena entonces nacerá el fruto, mientras tanto habitamos el árbol, nos familiarizamos con su ritmo.

    Me gusta este elenco, esta conformación de entidades en todo sentido diversas. No todo me agrada en nosotros, pero aún eso me agrada.

    Somos una perfecta familia disfuncional con filias y fobias para resolver y resonar. Hay un equilibrio en la precariedad del colectivo y las certezas que creemos poseer y que sin embargo aún están por sorprendernos.

    La puesta cuenta con diseño de escenografía e iluminación de Alberto Reyna, asesor de movimiento escénico Edson Martínez.

    Mujeres soñaron caballos

    Autor: Daniel Veronese

    Dirección: Mariana García Franco & Abraham Jurado

    Elenco: Francesca Guillén – Ulrika, Mónica Jiménez – Bettina, Juan Ríos – Iván, Estela Aguilar – Julika, Carlo Basabe – Roger, Gina Granados – Lucera, Víctor Loomis – Rainer

    Producción: Pacto Escénico

    Foro: La Teatrería, Tabasco 152, Roma Norte, CDMX