El Gobierno de México reveló que la red social X fue convocada a mesas de trabajo para combatir la violencia digital contra mujeres, pero la empresa decidió no asistir a ninguna reunión.
La secretaria de las Mujeres, Citlalli Hernández, reveló que la red social X —propiedad de Elon Musk— no participó en las reuniones convocadas por el Gobierno de México para diseñar estrategias contra la violencia digital hacia las mujeres, a pesar de que es una de las plataformas donde más se registran expresiones de odio y ataques misóginos.
Durante la Mañanera del Pueblo en Palacio Nacional, la funcionaria explicó que la empresa argumentó no tener oficinas en México, motivo por el cual decidió no acudir a las mesas de diálogo con autoridades y otras plataformas digitales. Sin embargo, Hernández subrayó que X concentra numerosos casos de violencia digital, lo que vuelve preocupante su ausencia en la construcción de soluciones.
“Es una de las redes donde vemos más expresado el odio”, señaló la secretaria, al referirse a campañas coordinadas de ataques y acoso digital contra mujeres. En ese contexto, el Gobierno federal anunció que se firmaron acuerdos con diversas plataformas tecnológicas para reforzar mecanismos de prevención, denuncia y eliminación de contenido violento, aunque la red de Musk quedó fuera de este proceso inicial.

La polémica alrededor de X también crece por las prácticas de su empresa de inteligencia artificial xAI. Una investigación de The Washington Post reveló que Musk permitió la generación de contenido sexual explícito con su chatbot Grok para aumentar el tiempo de uso de la herramienta, pese a advertencias internas sobre riesgos éticos y legales.
En los últimos meses, el asistente de IA Grok ha sido criticado por permitir la creación de imágenes sexualizadas de mujeres sin su consentimiento, lo que ha generado investigaciones en Europa y denuncias por posibles deepfakes y violencia sexual digital. Incluso organizaciones especializadas han documentado miles de imágenes manipuladas que simulan desnudos de personas reales.
Mientras varios países comienzan a endurecer regulaciones contra estas prácticas, la postura de Musk ha sido cuestionada por minimizar el problema. Para especialistas en derechos digitales, la falta de regulación efectiva en X y el uso polémico de su inteligencia artificial reflejan una preocupante tolerancia hacia la misoginia digital, justo en un momento en que gobiernos buscan frenar la violencia en internet.

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