Una encuesta de Giacobbe ubica al presidente argentino entre los dirigentes con mayor rechazo, mientras 57% de los consultados afirma que votaría por un cambio total de gobierno.
El presidente de Argentina, Javier Milei, registra 57% de imagen negativa, de acuerdo con una encuesta de la consultora Giacobbe que retrata un escenario de fuerte desgaste para las principales figuras políticas del país. Apenas 33.9% de los participantes tiene una percepción positiva del mandatario.
En el ranking de imagen positiva, Milei aparece por debajo de Axel Kicillof, quien alcanza 36.7%, y Patricia Bullrich, con 34.5%. Más atrás se encuentran Cristina Kirchner, con 29.6%; Diego Santilli, con 27.4%; Mauricio Macri, con 18.3%; Máximo Kirchner, con 16.4%, y Victoria Villarruel, con 12.4%.
El rechazo tampoco se limita al presidente. Mauricio Macri registra 61.4% de imagen negativa, seguido por Máximo Kirchner con 58% y Milei con 57%. De esta manera, tres de las figuras más relevantes del escenario político argentino concentran niveles de rechazo superiores a la mitad de los encuestados.

Otro dato que golpea al gobierno de Milei es que 57% de los consultados asegura que votaría por un cambio total de gobierno. Además, ninguno de los ocho dirigentes evaluados obtiene un diferencial positivo entre opiniones favorables y desfavorables, reflejando un escenario marcado por el desencanto y la polarización política.
El estudio fue realizado sobre 2 mil 500 casos mediante dispositivos móviles y muestra que Milei enfrenta el desafío de transformar su respaldo político en resultados que mejoren la percepción ciudadana. El presidente llegó al poder con un discurso de ruptura y fuerte crecimiento electoral, pero la encuesta refleja que la imagen negativa ya supera ampliamente a la positiva.
Los resultados también muestran un escenario sin un liderazgo opositor claramente dominante. Aunque Kicillof y Bullrich presentan mejores niveles de imagen positiva que Milei, ninguno logra un saldo favorable. La medición dibuja así un panorama de rechazo extendido entre los principales dirigentes argentinos, con una ciudadanía que parece cada vez más abierta a un cambio político.

Deja un comentario