Ricardo Sevilla
Durante la reciente gira de trabajo por España, destinada a atraer inversión tecnológica y automotriz, el gobernador panista de Querétaro, Mauricio Kuri, mantuvo una conversación fuera de protocolo con directivos de SHAD NAD (líderes en equipamiento para motocicletas).
Lamentablemente, lo que comenzó como una simple conversación de negocios entre el gobernador y el empresario español derivó en una oferta con tintes repugnantes que sobrepasó la hospitalidad corporativa.
Y es que Mauricio Kuri, en determinado momento de la conversación, aseguró: “En Querétaro lo conseguimos todo, hasta mujeres le conseguimos”.
Kuri, sin esconder su misoginia, arrojó este comentario sin entender (quizá) que está poniendo en la mesa la oferta de mujeres como “incentivo” adicional a la infraestructura y las certezas jurídicas del estado.
Cabe señalar que la empresa SHAD (perteneciente al grupo NAD) es una multinacional con sede en Barcelona, y su código de ética corporativo y las leyes de la Unión Europea son sumamente estrictos respecto a “la importancia de fomentar un entorno seguro, ético, igualitario y de confianza para todos nuestros empleados, clientes y socios en general”.

Y ese mismo rigor debe aplicar, sin duda, ante el soborno y la “hospitalidad indebida”. Y una “oferta”, a la manera en que Kuri,
de manera irresponsable hace, no solo mancha la imagen del gobernador, sino que pone en riesgo legal a los ejecutivos de SHAD NAD.

Quizá el mandatario panista olvidó que en México, Querétaro ocupa lugares significativos y dramáticos en el corredor de trata que conecta el centro con el norte del país.
Apenas el año pasado la Fiscalía de Querétaro presumía estar fortaleciendo acciones contra la trata de personas.

¿Qué estaría pensando Kuri al querer gastar un chiste tan estúpido y misógino? ¡Es un misterio!
Lo que sí sabemos es que España es el segundo mayor inversor en Querétaro, y un escándalo ético de este calibre podría afectar el flujo de capital de empresas extranjeras en México con políticas de género estrictas.
De acuerdo con el Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP), los delitos contra la libertad y seguridad sexual en Querétaro han mostrado repuntes, lo que hace que una broma o comentario como el que ha lanzado Kuri pueda ser visto como una validación institucional de la cosificación femenina.
Lamentablemente, la oferta de “mujeres” funciona como un código de lealtad entre hombres en posiciones de poder. Se utiliza el cuerpo femenino como una moneda de cambio o “commodity” para sellar acuerdos, perpetuando la deleznable idea de que la mujer es un objeto accesorio para el éxito económico.
Infelizmente, existe una dinámica donde los políticos misóginos y conservadores sienten la necesidad de ofrecer “servicios totales” al inversor extranjero, cayendo en prácticas que degradan la soberanía moral de la institución que representa.
Al emitir estos comentarios en espacios de toma de decisiones, se institucionaliza la misoginia. Pero eso, desgraciadamente, parece importarle un pepino al gobernador panista Mauricio Kuri.


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