Ante el alza de precios y la gentrificación, el gobierno busca regular rentas y ampliar la vivienda social sin frenar la inversión privada.
La presidenta Claudia Sheinbaum afirmó que el derecho a la vivienda debe ser compatible con el desarrollo inmobiliario, en medio del encarecimiento sostenido de casas y rentas en la Ciudad de México. Señaló que actualmente resulta difícil encontrar un departamento pequeño por menos de cuatro millones de pesos, mientras viviendas para el Bienestar cuestan 700 mil pesos.
Durante su conferencia matutina, y ante la pregunta expresa por Los Reporteros Mx, la mandataria se refirió a la propuesta de la jefa de Gobierno, Clara Brugada, para elevar a rango constitucional un tope al incremento de las rentas, de modo que no superen la inflación. Indicó que se han realizado mesas de trabajo entre autoridades, habitantes y desarrolladores para buscar soluciones que atiendan el problema.
Sheinbaum reconoció que el aumento en el costo de la vivienda y los procesos de gentrificación han complicado el acceso a un hogar en la ciudad. No obstante, aclaró que su gobierno no está en contra del desarrollo inmobiliario, siempre que se realice bajo normas claras y dentro de la legalidad, garantizando al mismo tiempo el acceso a servicios y vivienda.
En ese sentido, destacó la necesidad de impulsar vivienda social como parte de la estrategia federal, con una meta de 1.8 millones de unidades a un costo máximo de 700 mil pesos. Subrayó que, en algunas zonas de la capital, el precio del suelo alcanza niveles comparables con ciudades como Nueva York, pese a que los ingresos de la población son significativamente menores, por lo que se debe regular el mercado y ampliar la oferta accesible.

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