Miles de trabajadores protestaron este viernes en Filipinas contra la guerra con Irán. Quemaron enormes figuras de cartón de Donald Trump, Benjamin Netanyahu y el presidente Marcos para expresar su enojo por el impacto de la guerra en sus vidas.
Los manifestantes llenaron las calles de Manila desde temprano. Familias enteras caminaron bajo el sol mientras pedían paz, salarios más altos y mejores condiciones de trabajo. Muchos cargaban carteles que mostraban su cansancio ante los precios elevados de la energía y la comida.
Cerca de la embajada de Estados Unidos, la policía bloqueó el paso. Los activistas no retrocedieron. En medio de la multitud, prendieron fuego a las grandes figuras de cartón. Las llamas subieron rápido mientras la gente gritaba consignas por la paz y contra la intervención extranjera.
Este Primero de Mayo reunió a personas de diferentes edades y oficios. Padres de familia, jóvenes obreros y abuelos compartieron el mismo mensaje: quieren estabilidad para sus hogares. La guerra con Irán ha encarecido la vida diaria y ha quitado oportunidades a millones de trabajadores.
Protestas similares ocurrieron en otras ciudades del mundo. En Seúl, Sídney y varias capitales europeas, la gente salió a exigir justicia laboral. En Estados Unidos, grupos también marcharon contra las políticas del presidente Trump.
En Filipinas, los organizadores prometieron seguir movilizados. Para ellos, este día no solo celebra a los trabajadores. También sirve para alzar la voz contra decisiones que afectan sus empleos, sus familias y su futuro.

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