Etiqueta: Benjamin Netanyahu

  • Netanyahu pierde la mayoría en Israel y los partidos árabes se vuelven decisivos

    Netanyahu pierde la mayoría en Israel y los partidos árabes se vuelven decisivos

    El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, perdió la mayoría parlamentaria necesaria para formar gobierno, según el 85 % del escrutinio reportado. Con 53 escaños para su bloque, 48 para el encabezado por Gadi Eisenkot y 19 para los partidos árabes, las negociaciones serán determinantes para definir el futuro político de Israel.

    Con el 85 % de los votos contabilizados, el bloque del partido Likud, encabezado por Netanyahu, sumaba 53 de los 120 escaños de la Knéset, mientras que la alianza opositora liderada por el general retirado Gadi Eisenkot reunía 48. Los partidos árabes alcanzaban 19 escaños, una cifra que los convierte en actores clave para cualquier intento de construir una mayoría parlamentaria.

    Para formar gobierno se necesitan al menos 61 de los 120 escaños. Aunque el bloque de Netanyahu pasó a encabezar el recuento frente a las proyecciones iniciales, todavía no reunía los apoyos suficientes para garantizar la continuidad de su Ejecutivo. Quedaban por contabilizar votos de militares, policías, diplomáticos y otros sufragios emitidos fuera del procedimiento ordinario.

    El principal dilema de la oposición es si está dispuesta a negociar con la Lista Conjunta y Ra’am, las dos fuerzas árabes cuyo respaldo podría resultar decisivo. Eisenkot proclamó una victoria basada en una “mayoría sionista”, mientras Yair Golan, líder del partido Demócratas, pidió superar el racismo y dejar de descalificar los votos árabes. La posibilidad de una alianza amplia sigue siendo incierta.

    El recuento final estaba previsto para el 29 de octubre, con la publicación de los resultados definitivos a más tardar el 4 de noviembre. Después, el presidente israelí consultará a los partidos y encargará la formación de gobierno a un dirigente que pueda reunir una mayoría. La pérdida de la mayoría de Netanyahu no significa todavía su salida automática del poder, pero sí abre una etapa de negociaciones en la que los partidos árabes podrían tener una influencia decisiva.

  • Irán no cede en Ormuz y Trump duda entre pactar o atacar

    Irán no cede en Ormuz y Trump duda entre pactar o atacar

    Con las urnas de Israel y Estados Unidos a la vista, Teherán mantiene sus exigencias y usa el control del estrecho como su carta más fuerte frente a una nueva escalada.

    China enviará pronto a un emisario a varios países de la región para frenar otra escalada en la guerra contra Irán. El anuncio llegó este martes y muestra la urgencia de buscar la paz tras ocho meses de conflicto.

    La guerra enfrenta a Irán con Estados Unidos e Israel y sacude los mercados de energía del mundo. El lunes, altos cargos de Arabia Saudita, Pakistán y Turquía se reunieron en Teherán con funcionarios iraníes. Los tres países firmaron en agosto el pacto de defensa de La Meca. Prometieron seguir hablando de paz y seguridad.

    Aun así, Irán no mueve sus líneas rojas. Pide alivio de sanciones, el fin del bloqueo naval estadounidense a sus puertos y garantías de que Washington no volverá a atacar. A cambio, ayudaría a normalizar el tráfico en el estrecho de Ormuz. Washington quiere más concesiones antes del acuerdo final, entre ellas algunas sobre el programa nuclear.

    La desconfianza pesa mucho en la postura iraní. Estados Unidos atacó al país tres veces desde junio de 2025 mientras negociaba. Los primeros golpes de esta guerra cayeron el 28 de febrero, con las conversaciones en Omán todavía abiertas. En junio, Pakistán y Qatar ayudaron a cerrar un memorando para reabrir Ormuz. El acuerdo se vino abajo en pocas semanas, y en julio volvieron los ataques de ambos lados.

    Por eso, la analista Negar Mortazavi explica que Teherán no busca solo otra tregua. Quiere terminar la guerra para siempre y que nadie vuelva a atacarlo. Mohsen Rezaei, secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional, advirtió que el ejército responderá a cualquier agresión, incluso contra bases que usa Estados Unidos. Añadió que Irán solo reabrirá el estrecho cuando Washington dé pasos concretos para recuperar la confianza.

    Mientras tanto, el calendario político aprieta. Israel vota este martes y Estados Unidos celebra sus legislativas el 3 de noviembre. Trump dijo el domingo que duda entre hacer un trato con Irán o acabar con él. Antes había prometido no atacar hasta pasadas las elecciones.

    En casa, el presidente enfrenta un clima difícil. Una encuesta de Reuters/Ipsos de este mes le da solo 34 % de apoyo por su manejo de la guerra, su peor cifra en sus dos mandatos. Además, el diésel casi duplicó su precio y golpea a agricultores y pequeños negocios. Los republicanos conservan el control del Congreso con márgenes mínimos. Según algunos reportes, Teherán alarga las negociaciones para no regalarle una victoria política a Trump antes de votar.

    En Israel, una derrota de Benjamin Netanyahu complicaría nuevos ataques conjuntos con Washington. Los expertos lo señalan como el gran impulsor de la guerra. Su rival, el exjefe militar Gadi Eisenkot, también desconfía del programa nuclear iraní. Por lo tanto, un cambio de gobierno no garantiza una postura más suave.

    El estrecho de Ormuz sigue siendo la mayor baza de Irán. Antes de la guerra, una quinta parte del petróleo y del gas natural licuado del mundo pasaba por allí. Octubre registra el mayor número de ataques a barcos comerciales en la zona. La semana pasada, el Brent superó los 117 dólares por barril, frente a unos 72 antes del conflicto. El analista Chris Beauchamp cree que Irán sabe que libra una carrera de desgaste y seguirá atacando barcos para empujar los precios.

    Los vecinos de Irán también sienten el peso de la crisis. Los hutíes, aliados de Teherán, llevan semanas atacando a Arabia Saudita. Por esa razón, el analista Sina Toossi sostiene que la seguridad de la región ya no se separa de la de Irán. Su colega Rami Khouri añade que el objetivo inmediato es lograr un alto el fuego permanente y volver a la mesa con una mediación más fuerte.

    Mortazavi resume la apuesta de Teherán. Irán acepta negociar y ya presentó una propuesta para terminar la guerra. Pero no soltará su ventaja en Ormuz bajo presión militar ni económica.

  • Netanyahu acusa posible robo de elecciones y recurre a discurso del miedo

    Netanyahu acusa posible robo de elecciones y recurre a discurso del miedo

    Benjamin Netanyahu enfrenta una elección decisiva y acusa a sus adversarios de intentar “robar” los comicios, mientras la oposición lo señala de preparar el terreno para impugnar una posible derrota. El primer ministro, cuestionado por su prolongada permanencia en el poder y responsabilizado por el genocidio en Palestina, vuelve a recurrir a las advertencias sobre el futuro de Israel para movilizar a sus votantes.

    Israel celebra elecciones legislativas con más de 7.3 millones de ciudadanos convocados a las urnas y una participación de 31.5% al mediodía, equivalente a 2.3 millones de votantes. En una contienda que pone en juego la continuidad de Netanyahu, el mandatario pidió respaldar al Likud y lanzó acusaciones contra el partido Raam por presuntos intentos de soborno electoral, sin que las declaraciones citadas aportaran pruebas concluyentes de un intento generalizado de fraude.

    La oposición respondió con dureza. Yashar, el partido centrista de Gadi Eisenkot, acusó a Netanyahu de sembrar dudas anticipadamente para cuestionar los resultados si pierde. Eisenkot pidió a los ciudadanos no dejarse intimidar por lo que calificó como una campaña del miedo y denunció que, tres años después del ataque de Hamás del 7 de octubre de 2023, todavía existen comunidades cercanas a Gaza que no se sienten seguras.

    El discurso de Netanyahu fue más allá de las acusaciones electorales: sostuvo que una victoria de partidos opositores o árabes podría significar el fin de Israel “tal y como lo conocemos”. En lugar de limitarse a defender su gestión ante el electorado, el primer ministro presenta la posibilidad de perder el poder como una amenaza para el Estado, una estrategia que sus adversarios interpretan como un intento de polarizar y movilizar a sus bases mediante el temor.

    La paradoja es que un gobernante que lleva años al frente del país ahora denuncia que otros quieren arrebatarle la elección, mientras sus rivales temen que desconozca una derrota. Con una sociedad dividida y el recuerdo del 7 de octubre todavía presente, los comicios ponen a prueba tanto la continuidad política de Netanyahu como la confianza en las instituciones electorales. Si tiene argumentos para denunciar irregularidades, deberá presentarlos con pruebas; las acusaciones por sí solas no convierten una posible derrota en un fraude.

  • Netanyahu, prófugo de la CPI, hace campaña con la guerra y presume el respaldo de Trump

    Netanyahu, prófugo de la CPI, hace campaña con la guerra y presume el respaldo de Trump

    A un día de las elecciones, el primer ministro presume que Washington lo ayudará a “terminar el trabajo” en Irán, mientras Gaza sigue siendo el saldo de su gobierno.

    Pese a que cuenta con una orden de captura de la Corte Penal Internacional por el genocidio en Gaza, Benjamin Netanyahu llegó a la víspera electoral con su mejor carta: la amistad de Donald Trump. “Es dudoso que volvamos a tener jamás un presidente tan amigo”, presumió el primer ministro, quien dio a entender que la guerra contra Irán puede reanudarse, pero solo si él sigue en el poder. Dicho de otro modo, pide votos a cambio de bombas. Trump, por su parte, pidió en redes sociales votar por “Bibi” para “terminar el trabajo”.

    El “trabajo” que ambos celebran ya tiene un historial. En Gaza, la ofensiva israelí tras el ataque de Hamás del 7 de octubre de 2023 ha sido calificada de genocidio por organismos de derechos humanos y expertos de la ONU, mientras Washington la acompañó con armas, dinero y escudo diplomático. Ahora Netanyahu asegura que ya ordenó al Mossad y al Ejército derrocar al régimen iraní, y de paso compartió un video hecho con IA del líder supremo de Irán y una imagen de un hongo nuclear sobre Tel Aviv.

    Días atrás, Netanyahu dijo a la radio del Ejército que atacar Irán antes de las elecciones “no es conveniente”, aunque la televisión israelí Canal 12 reportó que había presionado a Trump para reanudar los combates, versión que su oficina niega. Según las encuestas, su partido, el Likud, perdería escaños y podría quedarse sin la estrecha mayoría de su coalición de extrema derecha. Tras el apoyo tardío de Trump, quien pidió votar por él, la guerra vuelve a aparecer como recurso electoral.

    Mientras tanto, en Estados Unidos, la guerra con Irán, que Trump y Netanyahu iniciaron en febrero, es muy impopular porque se le atribuye el alza de precios, sobre todo del combustible, y las elecciones legislativas estadounidenses están a una semana. Los combates mayores llevan meses detenidos, tras negociaciones en las que Israel ni siquiera participó. El aliado que se presenta como indispensable resultó ser, otra vez, un problema que otros pagan.

  • Flávio Bolsonaro llora porque no puede entregar Brasil a Trump y Netanyahu

    Flávio Bolsonaro llora porque no puede entregar Brasil a Trump y Netanyahu

    Un video viral muestra al hijo de Jair Bolsonaro entre lágrimas tras la derrota electoral del bolsonarismo; después, pidió anular la segunda vuelta que ganó Lula da Silva.

    La derrota de la derecha brasileña dejó una escena que rápidamente se viralizó en redes sociales: Flávio Bolsonaro aparece llorando tras perder frente al presidente Luiz Inácio Lula da Silva, de acuerdo con las imágenes difundidas en plataformas digitales. El episodio desató burlas y críticas contra el hijo del exmandatario Jair Bolsonaro, cuyo bloque no logró imponerse en las urnas.

    Pero el revés electoral no quedó ahí. Flávio pidió anular la segunda vuelta presidencial y cuestionó las decisiones de las autoridades electorales, con el argumento de que se modificaron las reglas durante la jornada. Su solicitud amenaza con prolongar la tensión política tras la victoria de Lula.

    La controversia surgió después de que la campaña de Lula solicitara tiempo adicional para votar debido a problemas con el transporte público en estados clave, como Bahía y São Paulo. El magistrado del Tribunal Supremo Cristiano Zanin ordenó mantener abiertos durante dos horas más los centros electorales que todavía operaban, pero aclaró que no se reabrirían aquellos que ya habían cerrado.

    La petición de anulación contrasta con la tradición de rapidez y fiabilidad del sistema brasileño de votación electrónica. En lugar de aceptar el resultado, el entorno de Bolsonaro cuestionó el proceso, alimentando la disputa política después de una contienda marcada por la polarización ideológica.

    La derrota representa un revés para el proyecto político de la familia Bolsonaro y sus aliados conservadores internacionales, entre ellos sectores cercanos a Donald Trump y Benjamin Netanyahu. Mientras Lula vuelve a imponerse al bolsonarismo, el video de Flávio llorando se convirtió en símbolo de la frustración de una derecha que buscaba conservar el poder en Brasil.

  • Netanyahu amenaza de guerra contra Irán a días de las elecciones en Israel

    Netanyahu amenaza de guerra contra Irán a días de las elecciones en Israel

    A menos de una semana de las elecciones del 27 de octubre, la oposición israelí acusa a Benjamín Netanyahu y a su ministro de Defensa, Israel Katz, de instrumentalizar la amenaza de una guerra contra Irán para obtener réditos políticos, mientras crecen las críticas por los fracasos militares y la falta de resultados del Gobierno.

    El ministro de Defensa israelí, Israel Katz, aseguró que el Ejército está preparado para lanzar acciones preventivas y defensivas contra Irán y sus aliados ante un posible ataque durante las elecciones nacionales del próximo 27 de octubre. Sus declaraciones se producen después de que el primer ministro, Benjamín Netanyahu, afirmara que ordenó al Ejército, al Mosad y a los servicios de seguridad derrocar al régimen iraní, una postura que eleva la tensión regional justo cuando el Gobierno se juega su permanencia en el poder.

    La posibilidad de una nueva ofensiva ha despertado sospechas entre los principales dirigentes opositores, quienes advierten que la seguridad nacional podría estar siendo utilizada como herramienta electoral. Yair Golán, líder del partido Los Demócratas, denunció el riesgo de operaciones militares con fines políticos, mientras Gadi Eisenkot acusó a Netanyahu y Katz de preparar el terreno para un nuevo desastre y deslindarse anticipadamente de sus consecuencias. Las críticas resultan especialmente graves ante la posibilidad de que una decisión militar tenga consecuencias que rebasen ampliamente la campaña electoral.

    Por su parte, Yair Lapid calificó de “imprudente e histérico” el mensaje de Katz y acusó al Gobierno de convertir la seguridad nacional en un espectáculo político para evitar una derrota en las urnas. Lapid también cuestionó que Netanyahu no haya logrado sus objetivos declarados contra Hamás, Irán y Hezbolá, y reprochó al Ejecutivo que ahora intente responsabilizar a sus adversarios políticos por amenazas que todavía no se han materializado.

    La disputa electoral también enfrenta dos proyectos políticos: Golán llamó a recuperar el legado de Isaac Rabin, asociado con la democracia y la búsqueda de la paz, frente a la línea ultranacionalista representada por Itamar Ben Gvir, aliado de Netanyahu. La advertencia de la oposición apunta a un riesgo de fondo: que la amenaza de una guerra se convierta en instrumento para preservar el poder, en lugar de que las decisiones de seguridad respondan exclusivamente a una evaluación responsable de los peligros para la población israelí.

  • Vance se desmarca de Trump y se niega a respaldar a Netanyahu en elecciones de Israel

    Vance se desmarca de Trump y se niega a respaldar a Netanyahu en elecciones de Israel

    El vicepresidente de EUA dijo que no se involucrará en los comicios israelíes del 27 de octubre, un día después de que Trump anunciara su apoyo al primer ministro.

    El vicepresidente de Estados Unidos, JD Vance, se desmarcó del presidente Donald Trump y anunció que no respaldará la reelección del primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu. “No estoy en contra de respaldarlo. No estoy a favor de respaldarlo. No voy a involucrarme en las elecciones israelíes”, dijo en una entrevista con el periodista Mark Halperin.

    Sus palabras contrastan con la postura de Trump, quien anunció el domingo que apoya a Netanyahu, su gran aliado en Medio Oriente. Israel acudirá a las urnas el 27 de octubre. Vance explicó que su atención está en las elecciones legislativas de mitad de mandato en Estados Unidos, donde dijo que respalda a candidatos estadounidenses.

    Su postura también contrasta con la que tuvo en Europa. Días antes de las elecciones parlamentarias de Hungría, en abril, viajó a Budapest para apoyar al entonces primer ministro Viktor Orbán, y también ha expresado su respaldo al partido ultraderechista alemán AfD.

    Vance, visto por muchos como posible sucesor de Trump en 2029, se habría opuesto a iniciar la guerra de Estados Unidos e Israel contra Irán, según algunas fuentes, aunque después defendió la campaña militar. En junio criticó con dureza a funcionarios israelíes que rechazaron el alto el fuego temporal con Irán y les dijo que quizá no deberían atacar al “único aliado poderoso” que les queda.

  • Jeremy Corbyn llama a México a frenar el comercio con Israel y respaldar arresto de Netanyahu

    Jeremy Corbyn llama a México a frenar el comercio con Israel y respaldar arresto de Netanyahu

    El legislador británico reconoció el respaldo histórico de México a Palestina y pidió endurecer las medidas contra el gobierno israelí; también denunció la complicidad de potencias occidentales en la ofensiva sobre Gaza.

    El legislador británico Jeremy Corbyn llamó al gobierno de México a suspender el comercio con Israel y respaldar las órdenes de arresto de la Corte Penal Internacional (CPI) contra el primer ministro Benjamin Netanyahu, como parte de las medidas internacionales para frenar el genocidio en Gaza.

    Durante la presentación del libro The Gaza Tribunal. Britain’s Complicity in Genocide, en la Escuela Nacional de Antropología e Historia (ENAH), el exlíder del Partido Laborista sostuvo que romper las relaciones comerciales con Israel debe ser la siguiente etapa de presión. Además, agradeció la participación de México en el Grupo de La Haya, integrado por alrededor de 40 países que buscan respaldar la labor de la justicia internacional.

    Corbyn reconoció que México ha mantenido históricamente su reconocimiento a Palestina y pidió al gobierno mexicano hacer todo lo posible para apoyar a su población. También destacó las movilizaciones ciudadanas en solidaridad con Gaza y afirmó que la presión internacional es fundamental para detener la ofensiva israelí.

    El legislador acusó a Reino Unido, Estados Unidos, Francia y Alemania de complicidad por suministrar armas a Israel pese a las resoluciones de la Corte Internacional de Justicia (CIJ). Entre los señalamientos contra el gobierno británico mencionó vuelos de vigilancia sobre Gaza, cuyos datos habrían sido entregados al ejército israelí, el uso de bases militares en Chipre y la fabricación de componentes para los aviones de combate F-35.

    El libro reúne testimonios sobre las consecuencias de la ofensiva, incluidos relatos de médicos que atendieron a menores palestinos heridos en condiciones extremas. Corbyn también denunció el asesinato de periodistas en Gaza y sostuvo que criticar las acciones del Estado de Israel no constituye antisemitismo.

    Asimismo, cuestionó que el gobierno británico declarara terrorista a la organización no violenta Palestine Action, decisión que, según afirmó, derivó en la detención y acusación de 4 mil 500 personas. Finalmente, anunció que se prepara una edición en español del libro, con un apartado dedicado a la solidaridad de América Latina con Palestina.

  • Netanyahu investiga a directores del documental “NAZA”; temen volver a Israel

    Netanyahu investiga a directores del documental “NAZA”; temen volver a Israel

    El primer ministro israelí acusa al filme de difamar al país, mientras el cineasta Yuval Abraham asegura que las amenazas lo mantienen fuera de su nación.

    El primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, exigió investigar y procesar a quienes participaron en el documental “NAZA”, que reúne testimonios de 24 militares y oficiales de inteligencia israelíes sobre la muerte de civiles en Gaza. Calificó la película de “falsa, engañosa y sesgada” y los acusó de divulgar información secreta y de dañar la imagen del país. Su petición fue dirigida al jefe del Estado Mayor, Eyal Zamir; al director del Shin Bet, David Zini, y a la fiscal general, Gali Baharav-Miara.

    El título del filme viene del acrónimo que usa la inteligencia israelí para calcular cuántos civiles podrían morir en un ataque. Según el documental, basado en investigaciones del periodista Yuval Abraham publicadas en la revista +972 y en The Guardian, Israel pasó de autorizar la muerte de decenas a cientos de civiles como “daño colateral” en ataques contra mandos de Hamás. El Ejército israelí sostiene que sus normas prohíben atacar deliberadamente a civiles, y The Guardian afirmó que contrastó la información con más de 100 fuentes.

    Abraham, quien dirigió la cinta junto a Rachel Szor, dijo que no han regresado a Israel por las amenazas recibidas, incluida la de quitarles la ciudadanía. Aunque aseguró que ahora están a salvo, le preocupa que buena parte de la opinión pública incite abiertamente contra ellos. Considera que las amenazas buscan ganar votos de cara a las elecciones generales del 27 de octubre y espera poder volver después de esa fecha.

    El documental ganó el Premio Especial del Jurado en el Festival de Venecia, donde fue ovacionado durante 25 minutos. Abraham explicó que la película busca abrir el debate sobre lo ocurrido en Gaza y también cuestionar a la izquierda israelí, que, dijo, coincide con el gobierno en las políticas del ejército hacia los palestinos.

  • Petro compara a Trump con Hitler y alerta sobre amenazas de exterminio contra Irán

    Petro compara a Trump con Hitler y alerta sobre amenazas de exterminio contra Irán

    En el Seminario Internacional del PT, el exmandatario colombiano también denunció el genocidio en Gaza, cuestionó la impunidad de Netanyahu y llamó a transformar el modelo económico neoliberal.

    El expresidente de Colombia, Gustavo Petro, lanzó fuertes críticas contra el mandatario estadounidense Donald Trump, a quien calificó como “Hitler a la décima potencia”, durante la inauguración del XXX Seminario Internacional del Partido del Trabajo (PT), celebrado en la Ciudad de México. Advirtió que las amenazas de destruir una civilización representan un grave peligro para la humanidad.

    Ante dirigentes y representantes de partidos de izquierda de América Latina, Europa y Asia, Petro recordó que Trump amenazó con “aniquilar” a Irán si no se alcanzaba un acuerdo, durante su intervención ante la Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas (ONU). El colombiano sostuvo que exterminar a una civilización constituiría un “megaholocausto” y consideró que incluso las palabras del republicano superan los antecedentes históricos del nazismo.

    El exmandatario cuestionó que Trump pretenda amenazar a un país entero con ataques militares y criticó el silencio de otros gobiernos ante sus declaraciones. También advirtió sobre una creciente injusticia racista en el escenario internacional y llamó a no normalizar discursos que plantean la destrucción de pueblos y culturas.

    Petro también denunció un “apartheid político” contra quienes exigen que el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, enfrente la justicia por los crímenes cometidos contra la población palestina en Gaza y Cisjordania. Afirmó que resulta intolerable que personas señaladas por presuntos crímenes internacionales puedan desplazarse libremente mientras las voces que reclaman justicia enfrentan exclusión política.

    En el encuentro, el líder colombiano sostuvo además que el modelo neoliberal está agotado y llamó a los gobiernos progresistas a replantear sus estrategias económicas. Entre sus propuestas, pidió dejar atrás la dependencia del carbón y el petróleo como bases del desarrollo, al advertir que no es posible construir el socialismo sobre las rentas derivadas de estos recursos.