El ahora expriista acusó que el partido quedó “secuestrado” y reducido a una fuerza sin rumbo bajo la dirigencia de Alejandro Moreno.
Luego de más de cuatro décadas de militancia, Héctor Yunes Landa renunció al PRI y mandó una crítica directa contra su dirigente, Alejandro Moreno, a quien responsabilizó de haber fracturado y hundido al partido hasta dejarlo como una minoría sin futuro político.
A través de un video difundido en redes sociales, el exsenador y actual diputado local aseguró que su salida fue irrevocable, al considerar que el PRI está “secuestrado” por una dirigencia que lo llevó a la irrelevancia. En otras palabras, el tricolor pasó de ser maquinaria electoral a cascarón político, cortesía de “Alito”.
Yunes, quien aspiró a la gubernatura de Veracruz en 2016 y proyectaba competir nuevamente en 2030, explicó que decidió hacer pública su renuncia un día después de presentarla para no opacar un homenaje al exgobernador Fidel Herrera. Aun así, el mensaje fue claro: el PRI ya no es opción ni para sus propios cuadros históricos.
El político veracruzano sostuvo que el partido que alguna vez fue “el mejor de México” hoy navega sin proyecto ni liderazgo, y advirtió que la conducción actual lo encamina a la extinción. Una afirmación que, viendo los resultados electorales recientes, no suena exagerada, sino bastante precisa.
Durante su trayectoria, Yunes ocupó diversos cargos en la administración pública, pero su salida evidenció el desmoronamiento interno del PRI, donde las renuncias y fracturas se han vuelto rutina bajo el mando de Moreno.
Así, mientras “Alito” insiste en mantenerse al frente, las desbandadas continúan y el partido se hunde cada vez más. Porque si algo quedó claro, es que el mayor opositor del PRI terminó siendo su propio dirigente.
Deja un comentario