El dirigente nacional del PRI, Alejandro Moreno, difundió un comunicado en el que arremete contra Morena tras la impugnación de la elección del Congreso de Coahuila. En lugar de centrarse en argumentos jurídicos, el documento recurre a descalificaciones, comparaciones con regímenes autoritarios y un tono que ha generado críticas por su dramatismo.
Luego de que Morena anunciara la impugnación de la elección para renovar el Congreso de Coahuila, Alejandro Moreno difundió un comunicado en el que acusa al partido oficialista de desconocer la voluntad popular. Sin embargo, el texto dedica buena parte de su contenido a lanzar ataques políticos y calificativos, dejando en segundo plano los argumentos legales sobre la controversia electoral.
Entre los pasajes que más llaman la atención destaca la afirmación de que “Morena reconoce las elecciones únicamente cuando gana”, así como la comparación del partido con “la tradición autoritaria de los regímenes que admira (…) como los de Venezuela, Cuba y Nicaragua”. El comunicado también califica la impugnación como un “vergonzoso episodio” y sostiene que el oficialismo pretende desacreditar a las instituciones electorales.
El cierre del documento eleva todavía más el tono al asegurar que “denunciaremos y defenderemos el resultado contundente en Coahuila incluso con la vida”, acompañado del eslogan “¡El PRI sí sabe gobernar!”. Para críticos del mensaje, estas expresiones reflejan una estrategia de confrontación política que busca desviar la atención del proceso de impugnación, el cual deberá resolverse en las instancias electorales correspondientes.
Mientras criticaban el costo de los boletos y aseguraban que solo podrían pagarlos delincuentes o privilegiados, fueron los políticos Xóchitl Gálvez, Alito Moreno, Samuel García, Pablo Lemus, Alessandra Rojo de la Vega y Santiago Taboada, quienes fueron captados en el partido inaugural.
Personajes de la derecha como Carlos Loret de Mola y la excandidata presidencial del PRIAN, Xóchitl Gálvez,aseguraron que quiénes asistirían al partido inaugural del Mundial 2026 iban a a ser “narcos” y “suertudos”, sin embargo, al encuentro entre México y Sudáfrica en el Estadio Ciudad de México, asistieron figuras políticas del PRI, PAN y Movimiento Ciudadano.
Meses antes del arranque de la Copa del Mundo, Loret de Mola afirmó en una entrevista para W Radio, cadena en donde trabaja que: “¿Qué van a hacer los narcos durante el mundial? y yo les decía pues ir a los partidos, porque son los únicos a los que les va alcanzar”. En el mismo sentido, Xóchitl Gálvez dijo en un video en redes sociales que: “Todo indica que al estadio solo podrán asistir los suertudos y los que podrán pagar los caros boletos que hoy se encuentran en la reventa, que se cotizan entre 50 mil y hasta en 1 millón de pesos”.
Sin embargo, el día de la inauguración quienes aparecieron y fueron fotografiados en el estadio fueron sus jefes, compañeros y amigos de la derecha mexicana. Entre ellos estuvieron la propia Xóchitl Gálvez; el dirigente nacional del PRI, Alejandro “Alito” Moreno; el gobernador de Nuevo León, Samuel García, acompañado de Mariana Rodríguez; el gobernador de Jalisco, Pablo Lemus, la alcaldesa de Cuauhtémoc, Alessandra Rojo de la Vega; y el panista Santiago Taboada. También asistieron personajes de otras fuerzas políticas, como el diputado morenista Cuauhtémoc Blanco y el ex titular de la UIF, Santiago Nieto. Sin olvidar al dueño de TV Azteca y Grupo Salinas, Ricardo Salinas Pliego.
La presencia de estos políticos, muchos con un historial llenó de acusaciones de corrupción, cobró relevancia debido a los altos costos de los boletos. Para el partido inaugural, en efecto, las entradas en taquilla oscilaron entre aproximadamente 10 mil 500 y 52 mil pesos, mientras que en reventa llegaron a comercializarse entre 56 mil pesos y hasta un millón de pesos. En las zonas más exclusivas, como los palcos VIP, donde se dejó ver Alejandro Moreno, los precios alcanzaron alrededor de 242 mil pesos por asiento.
“¡Vamos México! Con toda la pasión del fútbol apoyando a nuestra Selección en el arranque del Mundial 2026”, escribió Alito junto a una foto de él y su familia en el palco. Mientras que Xochitl Gálvez, pese a en su momento criticar a los asistentes pudientes del Mundial, subió una foto en el evento inaugural, junto a las palabras: “¡Ya lista para apoyar a la selección en esta inauguración del Mundial!”.
Las fotografías, que evidencian la hipocresía de la clase política que puede darse el lujo de asistir al torneo, provocaron críticas en redes sociales, ya que evidencia la contradicción entre el discurso de cercanía con la ciudadanía y la asistencia a una de las zonas más costosas del inmueble.
El contraste también fue marcado por la presidenta Claudia Sheinbaum, quien pese a contar con un boleto para el encuentro inaugural, decidió regalarlo a una niña y ver el partido junto a aficionados durante un Fan Fest realizado en la alcaldía Gustavo A. Madero.
En el partido inaugural del Mundial 2026 estuvieron presentes diversos políticos, una imagen que para muchos representa un símbolo de desconexión con la realidad, al asistir a un evento cuyos boletos tenían un costo aproximado de $10 mil 500 a $52 mil MXN en taquilla, mientras que en la reventa alcanzaban precios de entre $56 mil y hasta un millón de pesos.
Entre los asistentes destacaron la ex candidata presidencial panista Xóchitl Gálvez; el gobernador emecista de Nuevo León, Samuel García, acompañado de su esposa Mariana Rodríguez; Alejandro “Alito” Moreno Cárdenas, dirigente nacional del PRI; la alcaldesa panista de la alcaldía Cuauhtémoc, Alessandra Rojo de la Vega; el diputado morenista Cuauhtémoc Blanco; así como el panista Santiago Taboada.
Sin duda, un contraste marcado por la presidenta Claudia Sheinbaum, quien, a pesar de contar con un boleto para el encuentro, prefirió regalarlo y seguir el Mundial junto a la población durante un Fan Fest realizado en la alcaldía Gustavo A. Madero.
Mientras el gobierno legítimamente electo conduce la política exterior y de seguridad, figuras del PRI y PAN acudieron a una exclusiva cena donde se promovió un polémico “Tratado de Lucha Contra el Crimen” con Estados Unidos.
Una nueva reunión de personajes del PRIAN con grupos empresariales y políticos vinculados a Estados Unidos volvió a encender el debate sobre la soberanía nacional.
Durante una exclusiva cena organizada por la American Society (AMSOC) y copatrocinada por el usurero Ricardo Salinas Pliego, el presidente de la organización, Larry Rubin, propuso la creación de un supuesto “Tratado de Lucha Contra el Crimen” (TLCC) entre México y la Unión Americana.
El evento, realizado en el marco del 250 aniversario de la independencia de Estados Unidos, reunió a varios de los rostros más conocidos de la oposición mexicana: Alejandro Moreno, Jorge Romero, Ricardo Anaya, Lilly Téllez, Kenia López Rabadán, Mariana Gómez del Campo, Rosario Robles y Sergio Meyer, entre otros. Sin embargo, llamó la atención la ausencia del embajador estadounidense Ronald Johnson, cuya asistencia había sido confirmada previamente por los organizadores.
Durante su intervención, Rubin sostuvo que México y Estados Unidos deben elevar la cooperación en materia de seguridad para combatir al crimen organizado y el lavado de dinero. No obstante, la propuesta generó cuestionamientos, ya que ninguno de los políticos presentes forma parte del gobierno federal ni tiene facultades para definir la estrategia de seguridad nacional o la política exterior del país.
La escena pareció más un aquelarre de personajes rechazados una y otra vez en las urnas que una reunión con representación legítima de los intereses nacionales. Resulta inevitable preguntarse: ¿a quién representan realmente cuando hablan de acuerdos que involucran la seguridad y la soberanía de México? Muchos de los asistentes forman parte de los mismos grupos políticos que gobernaron durante décadas y que dejaron un país marcado por la corrupción, la violencia y los privilegios para las élites.
Mientras el pueblo mexicano eligió democráticamente un proyecto de transformación respaldado por millones de votos, algunos liderazgos del PRIAN continúan buscando reflectores en eventos privados y exclusivos. La cooperación internacional es necesaria, pero debe construirse desde las instituciones mexicanas y bajo el respeto absoluto a la soberanía nacional, no desde cenas patrocinadas por personajes que históricamente han confrontado al gobierno popular.
La realidad es contundente: las decisiones sobre la seguridad del país corresponden al gobierno elegido por las y los mexicanos, no a políticos de oposición que pretenden recuperar protagonismo desde foros extranjeros. La soberanía de México no está en venta ni se negocia en banquetes de élite; se defiende con el respaldo del pueblo.
El dirigente nacional del PRI, Alito Moreno, emitió una serie de insultos y ataques contra el expresidente tras su reciente aparición en redes sociales, exhibiendo su nivel al que ha caído para llamar la atención y lograr que su partido sobreviva mediante el lenguaje vulgar.
El nuevo ataque de Alejandro “Alito” Moreno Cárdenas contra el expresidente Andrés Manuel López Obrador, volvió a exhibir el nivel al que ha caído parte de la oposición mexicana. Más que presentar argumentos o pruebas, el dirigente nacional del PRI optó por escribir insultos y ataques personales que poco aportan al debate político.
En lugar de concentrarse en arreglar la crisis del PRI, Moreno decidió colocarse en el centro de la polémica mediante un mensaje con narrativa agresiva. Su estrategia es generar ruido mediático cuando los resultados políticos no son positivos.
La narrativa utilizada por el líder priísta se basó en insultos como: “pinch* narcopresidente, un narcopolitico de mi*rd* ”, “eres un imb*cil”, exhibiendo su nivel de vulgaridad, intentando burlarse y criticando al narcotráfico e intentando hablar de moral, soberanía e hipocresía cuando su partido tiene una lista interminable de funcionarios y exfuncionarios que se coluden con el crimen organizado, y que además son prófugos de la justicia.
Cuando un líder partidista sustituye las propuestas por insultos, transmite la imagen de que carece de elementos para sostener sus señalamientos. Además, el mensaje deja la impresión de que Alito sólo busca mantenerse visible a través de la confrontación permanente reforzando una guerra.
Más que una postura de liderazgo, sus palabras son el reflejo de la desesperación de un político que se enfoca en la confrontación y el escándalo para mantenerse vigente.
Alejandro Moreno Cardenas,presidente del ya morinbundo PRI y conocido por ser el legislador con más faltas en el senado, volvió a mostrar su lado más hipócrita al participar como observador electoral en las votaciones que se realizaron en Colombia y varios países latinoamericanos, en vez que concentrarse en sus funciones en su país.
Son ya varias las ocasiones en que quiere fungir como autoridad internacional, pues el intento de político ha participado en las elecciones de Chile, Honduras, Ecuador, e incluso ha ido de arrastrado a los Estados Unidos.
Alito Moreno, además de representar lo más podrido de lo que queda del PRI, enfrenta investigaciones y acusaciones legales por corrupción, enriquecimiento ilícito, peculado y tráfico de influencias. Hablamos del personaje que alguna vez dijo: “A los periodistas no hay que matarlos a balazos, papá, hay que matarlos de hambre”, por lo que no es ninguna autoridad moral como para ahora querer revisar los procesos electorales.
Además, como legislador, es el servidor que más faltas tiene en el Senado. Durante la LXVI Legislatura, de acuerdo con el registro de asistencias del periodo del 3 de septiembre de 2024 al 25 de marzo de 2026, tuvo 20 faltas justificadas y siete injustificadas, siendo la bancada del PRI la que junta 46 faltas entre 13 senadores.
A pesar de las acusaciones que enfrenta en México, el priista presumió su presencia en la jornada electoral de Colombia este fin de semana, donde el candidato de derecha, Abelardo de la Espriella, consiguió el 43% de los sufragios frente al 40% de Iván Cepeda, identificado con el movimiento político del presidente Gustavo Petro. La cerrada elección, además de estar acompañada por denuncias de presunto fraude, obligará a una segunda vuelta para definir al próximo mandatario.
Les saludo desde uno de los centros de recepción de votos en Medellín, Colombia, donde estamos dando seguimiento a esta jornada electoral como parte de la Misión de Observación Internacional de la COPPPAL. Aquí estamos atentos a cada etapa del proceso, verificando que todo se… pic.twitter.com/L9LELFgqEk
Pero antes, en noviembre de 2025, el político visitó Honduras para “avalar” su proceso electoral, en donde se vio la victoria de la derecha, con Nasry Juan Asfura, politico de corte conservador que llegó a la presidencia. En aquel noviembre también pisó tierras chilenas, para supervisar las casillas durante la jornada electoral en Chile, donde se terminó por elegir al presidente ultraderechista, José Antonio Kast.
En febrero de 2025 viajó a Ecuador para encabezar la Observación Electoral durante las elecciones en las que el derechista Daniel Noboa Azin ganó un segundo mandato. Jornadas de trabajo en las que, según el propio político, revisó que los comicios se llevarán a cabo con pleno apego a los principios de legalidad, imparcialidad y transparencia.
Pero Alejandro Moreno no cuenta con la autoridad moral para dar lecciones de justicia o transparencia. En su paso por distintos procesos electorales ha terminado respaldando proyectos de derecha, fiel a la vieja escuela priista. Y no se trata de una coincidencia: sus recorridos como supuesto observador internacional los ha realizado bajo el cobijo de la Conferencia Permanente de Partidos Políticos de América Latina y el Caribe (COPPPAL).
Señora Presidenta @Claudiashein, la voy a DENUNCIAR en México y a nivel Internacional.
En un claro acto de abuso de poder, usted me acusó falsamente de corrupción y lavado de dinero. Eso es absolutamente falso. Usted miente, calumnia y difama.
La COPPPAL se vende como un organismo conformado por partidos políticos de toda América Latina, que revisa y apoya los procesos democráticos y progresistas, con prioridad en la soberanía para un orden internacional más justo y equitativo.
Pero esto no puede estar más alejado de la realidad, empezando por su origen, ya que fue creada el 12 de octubre de 1979 en el estado de Oaxaca, México, por Gustavo Carvajal Moreno, quien en ese entonces era el Presidente del Partido Revolucionario Institucional, el PRI.
Actualmente, pese a lo progresista y plural que dice ser, está bajo la administración del priismo, siendo el propio Alito Moreno, su presidente, y teniendo en su organigrama a personajes como Sofía Carvajal Isunza, también priista, como secretaria ejecutiva; y a José Alberto Aguilar Iñárritu, otro del mismo clan, como vicepresidente de Norteamérica.
Este organismo ha sido una herramienta del priista para formar parte de la política nacional, ya que en varias ocasiones ha mostrado su apoyo a Alito, quien incluso ha condenado las expresiones de la presidenta Sheinbaum “contra un dirigente opositor que ejerce legítimamente su derecho a la crítica y al debate público dentro del marco democrático”. Si ese mismo personaje mostrando sus modos porriles se fue a los golpes en el Senado.
Foto: Mario Jasso
Pero aún así, esta persona tiene el cinismo para decir que tiene autoridad para fungir en las elecciones latinoamericanas, mientras al mismo tiempo va y pide la intervención de Estados Unidos en México, una clara violación a la soberanía. Sin olvidar, claro, que deja desatendida su responsabilidad como legislador. Una clara muestra de por qué viene el fin del PRI.
El dirigente priista apareció como observador electoral en Medellín, Colombia, aunque su propio partido atraviesa una de las peores crisis de su historia y enfrenta un desplome de respaldo ciudadano.
Mientras el PRI sigue perdiendo espacios políticos y credibilidad en México, Alejandro “Alito” Moreno decidió aparecer en Medellín, Colombia, como integrante de una misión internacional de observación electoral de la Conferencia Permanente de Partidos Políticos de América Latina y el Caribe (COPPPAL).
A través de sus redes sociales, el dirigente priista informó que supervisó la jornada electoral colombiana desde un centro de votación en Medellín, asegurando que el proceso se desarrollaba de manera “tranquila” y “pacífica”. Según Moreno, la misión internacional se mantuvo atenta a cada etapa de la elección para verificar que se realizara con orden y legalidad.
Sin embargo, la participación de Alito Moreno en tareas de observación democrática genera más de una ceja levantada. Y es que resulta difícil ignorar que quien hoy pretende dar lecciones sobre procesos electorales encabeza un partido que pasó de gobernar gran parte del país a convertirse en una fuerza política cada vez más reducida. La autoridad moral de Alito para hablar de democracia es prácticamente inexistente, especialmente tras años de escándalos, derrotas electorales y cuestionamientos a su dirigencia.
La elección presidencial colombiana concluyó su primera vuelta sin que ningún candidato alcanzara más del 50 por ciento de los votos, por lo que la contienda se definirá en una segunda ronda el próximo 21 de junio. Los aspirantes que avanzaron son Abelardo de la Espriella, con 43.72 por ciento de la votación, e Iván Cepeda, quien obtuvo 40.92 por ciento.
Desde Colombia, Moreno también aprovechó para continuar sus ataques contra Morena y el gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum, repitiendo el discurso que ha utilizado durante los últimos meses. El priista acusó a la mayoría legislativa de buscar mecanismos para anular elecciones por supuesta injerencia extranjera y lanzó comparaciones con gobiernos de otros países.
Mientras tanto, en México, el PRI enfrenta uno de los momentos más complicados de su historia reciente. Por ello, no deja de resultar irónico que Alito Moreno se presente como guardián de la democracia en el extranjero cuando ni siquiera ha logrado recuperar la confianza ciudadana en su propio partido.
Alejandro “Alito” Moreno presentó a Adrián de la Garza como carta fuerte rumbo al 2027 en Nuevo León, pese a señalamientos que han perseguido al priísta durante años. Mientras el dirigente habla de combatir a los “narcopolíticos”, su candidato no se queda atrás siendo uno más de la lista.
El PRI volvió a exhibir su doble discurso en Nuevo León, pues Alito Moreno asegura que el país no necesita “narcopolíticos” mientras decide presentar a Adrián de la Garza como su carta fuerte rumbo al 2027, un personaje que durante años ha cagado con señalamientos relacionados con corrupción, abusos y presuntos vínculos criminales.
Durante el evento, el dirigente del PRI, intentó exponer a De la Garza como el gran “Defensor de México”, aunque las fotografías difundidas en redes sociales terminaron contradiciendo el discurso. Lejos de mostrar un respaldo masivo, el acto reunió a unos cuantos asistentes, pero aún así, en la mente de Alito Moreno el lugar del acto se llenó.
Adrián de la Garza ha sido señalado por presuntamente recibir sobornos de Los Zetas y supuestas transferencias de recursos públicos a una empresa fantasma ligada al Cártel de Sinaloa. Aunque el PRI intenta maquillar esos antecedentes, los cuestionamientos siguen persiguiendo la carrera política del candidato.
A ello se suman las acusaciones documentadas durante su etapa como procurador de Nuevo León entre 2011 y 2015. Organismos de derechos humanos señalaron prácticas de tortura sistemática para fabricar culpables en medio de la guerra entre grupos criminales.
Pese a todo lo anterior, Alito Moreno insiste en que Adrián es “el mejor perfil” y hasta se arrastró para abrir la puerta a una alianza con el PAN, puesto que su partido por sí solo ya no puede sobrevivir.
Moreno habla de querer combatir a los narcopolíticos, pero por el PRI ha pasado una lista interminable, y mientras habla de “defender a México” perpetúa las mismas prácticas y que durante años han provocado desconfianza y hartazgo ciudadano.
Usuarios en redes destrozaron la barra de contenidos de TV Azteca luego de que Vladimir de la Torre intentara “promocionarla” para denunciar una supuesta censura; terminó dejando en evidencia la decadencia de la televisora del evasor fiscal Ricardo Salinas Pliego.
Lo que pretendía ser una defensa desesperada de TV Azteca acabó convertida en una lluvia de burlas contra la televisora y contra Vladimir de la Torre, personaje ligado al PRI y cercano a Alejandro Moreno Cárdenas. En redes sociales, el operador publicó la supuesta “programación censurada” del canal para el martes 26 de mayo, pero lejos de generar solidaridad, provocó carcajadas y críticas demoledoras contra los contenidos de la televisora de Ricardo Salinas Pliego.
Jajajaja Wey no les ayudes Compartes la cagada de programación Acércate a Rocío, que es esa mamada jajajaja. Venga la alegría? Unos cuarentones y unas morras enseńando las nalgas haciendo idioteces Los noticieros? No mames y Ventaneando, un formato caducó hace 20 ańos 😂
“¿Te parece programación digna de ver?”, “Con razón están tan idiotas” y “Pura basura” fueron algunas de las respuestas que rápidamente inundaron la publicación. Otros usuarios se mofaron de programas como “Acércate a Rocío”, “Venga la Alegría” y “Ventaneando”, este último señalado como un formato “caducado desde hace 20 años”. Incluso hubo quienes ironizaron que Vladimir “les quiso hacer un favor”, pero terminó exhibiendo “la mierda de programación” que carga la televisora.
Las críticas también apuntaron a la línea editorial de TV Azteca, acusada constantemente de operar como aparato de propaganda de la derecha mexicana y de lanzar ataques sistemáticos contra el Gobierno de México. Para muchos usuarios, la publicación dejó claro por qué la televisora enfrenta un desgaste cada vez más evidente entre las audiencias, especialmente entre jóvenes que consideran sus contenidos repetitivos, superficiales y alejados de la realidad del país.
Pero Vladimir de la Torre no es cualquier tuitero improvisado. El operador cubano anticastrista fue identificado desde 2022 como uno de los principales asesores de discurso del PRI durante la campaña contra la reforma eléctrica impulsada por el entonces presidente Andrés Manuel López Obrador. De acuerdo con reportes periodísticos, el personaje ingresó incluso al pleno de San Lázaro para coordinar estrategias digitales del tricolor junto al equipo cercano de “Alito” Moreno.
Pasaste la programacion completa para animarnos a ver TVApesta o para confirmar que es puro mugrero jajajajajaja pic.twitter.com/pqFMD2NLfK
Además de colaborar en medios afines al priismo, De la Torre fue señalado por formar parte de la maquinaria de propaganda y guerra sucia utilizada por la oposición para atacar a la Cuarta Transformación. Ahora, su intento de victimizar a TV Azteca terminó convertido en tendencia, pero no por denunciar censura, sino porque miles de mexicanos aprovecharon para destrozar una programación que consideran “rancia”, “vacía” y más cercana al circo mediático que al periodismo serio.
Al final, la jugada salió al revés: mientras Vladimir intentaba defender a la televisora del usurero que debe miles de millones en impuestos, las redes terminaron exhibiendo el profundo rechazo que existe hacia los contenidos y narrativas impulsadas por TV Azteca y sus operadores políticos.
La Presidenta señaló que, en casos de corrupción con pruebas suficientes, es preferible recuperar el dinero público antes que permitir que los responsables conserven bienes obtenidos de manera irregular.
La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo se pronunció este lunes sobre las acusaciones de corrupción que pesan contra el dirigente nacional del Partido Revolucionario Institucional, Alejandro Moreno Cárdenas, y afirmó que lo mejor sería que “regrese lo robado” por las presuntas irregularidades cometidas durante su gestión como gobernador de Campeche.
Durante la Mañanera del Pueblo desde Palacio Nacional, Sheinbaum sostuvo que, cuando existen pruebas sobre actos de corrupción, una alternativa viable es recuperar los bienes y recursos obtenidos ilícitamente, antes que únicamente encarcelar a los responsables. La mandataria explicó que en muchos casos quienes pisan prisión posteriormente recuperan su libertad y continúan disfrutando de propiedades o fortunas adquiridas de manera irregular.
La titular del Ejecutivo también recordó que el proceso de desafuero contra Alejandro Moreno no prosperó cuando se desempeñaba como diputado federal, por lo que ahora cualquier investigación corresponde a las atribuciones de la Fiscalía General de la República. Sus declaraciones reavivan el debate sobre la impunidad de figuras políticas señaladas por corrupción y el papel de las instituciones encargadas de impartir justicia.
Como referencia, Sheinbaum mencionó el caso del llamado “cártel inmobiliario” ligado a exfuncionarios panistas de la alcaldía Benito Juárez en la Ciudad de México. Explicó que, en aquel momento, la Fiscalía capitalina buscó mecanismos para que los involucrados devolvieran bienes obtenidos irregularmente; sin embargo, la medida no avanzó debido a que los montos recuperados resultaban insuficientes frente al daño causado.
Las declaraciones de la Presidenta ocurren en medio de nuevas críticas contra el dirigente priista, quien ha sido señalado en diversas ocasiones por presunto enriquecimiento ilícito y desvío de recursos públicos durante su administración en Campeche. Aunque el líder del PRI ha rechazado las acusaciones, el tema vuelve a colocarse en el centro de la discusión política nacional.