El gobernador de Nuevo León, Samuel García, acumula más de 20 viajes al extranjero mientras las dudas sobre el uso de recursos públicos aumentan, así como la opacidad de sus giras y los presuntos vínculos de contratos públicos con estructuras familiares.
Mientras en Nuevo León persisten problemas de movilidad, contaminación, inseguridad y agua, Samuel García vuelve a estar bajo la lupa por salir nuevamente de “gira” en esta ocasión por Europa.
El mandatario presume inversiones y nuevos vuelos internacionales, pero cada recorrido fortalece la percepción de que pasa más tiempo viajando y promocionando su imagen que gobernando realmente Nuevo León.
Desde que llegó al poder, ha acumulado al menos 27 viajes internacionales. Estados Unidos, Francia, España, Alemania, Japón, Corea del Sur, China, entre otros destinos que forman parte de una “agenda” que parece más de un promotor turístico que de un gobernador enfocado en resolver problemáticas cotidianas de la población.
Su nueva gira por Suecia, Países Bajos, España y Francia, se encuentra rodeada de dudas, pues aunque insiste en que los gastos salen “de su bolsa”, en realidad nunca ha explicado realmente cómo financia recorridos constantes, equipos de trabajo, logística internacional y campañas de difusión que terminan por llenar sus redes sociales como propaganda personal.
El gobierno estatal ha intentado justificar este nuevo viaje argumentando la promoción de Nuevo León rumbo al Mundial, por lo que la ciudadanía ha considerado que se convirtió en un pretexto para que Samuel continúe viajando al extranjero mientras descuida el territorio que debería gobernar.
Sus promesas de “inversiones multimillonarias” se han vuelto parte de un discurso repetitivo que nunca se ha visto en resultados claros: anuncia cifras de 3 mil millones de dólares, reuniones con grandes corporativos, pero no los beneficios reales y sobre cuánto dinero público se usa para sostener estas vacaciones-“giras” internacionales.
A ello, aumentan los señalamientos que arrastra Samuel, desde su etapa como candidato hasta el momento como Gobernador: las acusaciones sobre triangulación de recursos, contratos favoreciendo despachos vinculados a su familia así como pagos millonarios destinados para su imagen personal y el de su esposa Mariana Rodríguez.
Mientras el gobernador presume vuelos directos y reuniones con empresarios, en Nuevo León persisten problemas que requieren atención inmediata y presencia política real. Con el paso del tiempo, la administración emecista se ha convertido en un espectáculo, promoción personal y viajes constantes.

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