Los futbolistas iraníes reconocieron que el conflicto bélico ha impactado su preparación, pero aseguraron que buscarán llevar alegría y orgullo a millones de personas que enfrentan momentos difíciles en su país.
La selección de Irán afrontará el Mundial 2026 en circunstancias excepcionales. Mientras el país persiste en un conflicto armado con Estados Unidos e Israel, el combinado asiático se prepara para debutar en la Copa del Mundo con un objetivo que va más allá de lo deportivo: llevar esperanza y alegría a una población golpeada por la guerra. El equipo tiene previsto arribar a Tijuana, Baja California, donde establecerá su centro de operaciones antes de enfrentar a Nueva Zelanda el próximo 15 de junio.
Durante una concentración en Antalya, Turquía, los jugadores iraníes admitieron que la situación política y militar ha influido en su preparación. El mediocampista Mohammad Ghorbani señaló que, aunque las circunstancias son complejas, los futbolistas tienen la responsabilidad de representar dignamente a su nación. “Nuestra gente ha sufrido mucho durante la guerra y queremos conseguir resultados que les den alegría”, expresó.
Por su parte, Saeid Ezatolahi, uno de los referentes del equipo y mundialista en Rusia 2018 y Qatar 2022, reconoció que mantenerse concentrados no ha sido sencillo. El futbolista explicó que los integrantes del plantel siguen de cerca las noticias provenientes de su país y que la incertidumbre inevitablemente afecta el estado emocional del grupo. Sin embargo, aseguró que el compromiso de representar a Irán está por encima de cualquier adversidad.

Como parte de su preparación final rumbo al torneo, el Team Melli derrotó a Mali en un partido amistoso disputado a puerta cerrada en Turquía. Además, los jugadores completaron los trámites migratorios necesarios para ingresar a Estados Unidos, aunque las dificultades con las visas obligaron a modificar su sede de concentración, trasladándola de Arizona a territorio mexicano.
La selección iraní disputará sus dos primeros encuentros del Grupo G en la zona de Los Ángeles, donde existe una importante comunidad iraní que podría convertirse en un respaldo fundamental desde las tribunas. Los jugadores confían en responder a esa expectativa con actuaciones destacadas y demostrar la fortaleza de un equipo que busca competir al máximo nivel pese al difícil contexto que atraviesa su país.
Para los futbolistas iraníes, el Mundial representa mucho más que una competencia deportiva. “Estamos luchando por nuestra gente y por nuestro país”, afirmó Ezatolahi. El mensaje del plantel es claro: mostrar unidad, resiliencia y orgullo nacional en uno de los momentos más complejos de la historia reciente de Irán.

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